Cr�nicas de Paganini
Este restaurante es una mejor alternativa a otros lugares ya consagrados y demasiado concurridos si lo que se busca es comer bien

Uno de los platos de Ta Kumi.
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Llegaba tarde a la comida de cumplea�os de una amiga a la que quiero mucho en Ta Kumi, un japon�s de Claudio Coello, 114, que viene de M�laga aunque tambi�n tiene local en Marbella. Andaba cerrando detalles de LOC por tel�fono y mi musitar de la direcci�n debi� confundir al taxista porque acab� en la calle San Claudio, en Vallecas. Yo segu�a hablando mientras observaba, algo extra�ada, que el coche se desviaba de la M-30, pero le dej� continuar siguiendo las indicaciones del Maps. Cuando llegu� a Vallecas me sent� como Nati Abascal cuando pidi� ir a El Port�n de Mario Conde y acab� en Alcorc�n. O como aquella se�ora de la que hablaba nuestro Gonzalo Su�rez en un reportaje y que termin� con el coche hundido por seguir las direcciones desactualizadas del TomTom. Mellado titul� aquello: "Y la tomtomna acab� en el fondo del pantano".
Tuve que volver al barrio de Salamanca con el consecuente dispendio y el enfado del taxista. All� me esperaba mi amiga, la putifina in chief de Madrid, junto a dos se�ores: uno, guapo certificado; el otro, zorro plateado. Me aguardaban con una cerveza helada y la comanda ya organizada por mi amiga, que conoc�a bien la excelente cocina de Ta Kumi, perpetrada por el matrimonio japon�s formado por Toshio y Emi y premiada con la menci�n Michelin. El ide�logo del proyecto es, sin embargo, un gaditano llamado �lvaro Arbeloa.
Como est�bamos a r�gimen, pedimos otro cuenco de edamame con escamas de sal adem�s del que nos hab�an tra�do mientras esper�bamos. Despu�s llegaron los langostinos con kimchi, un tartar de salm�n con ikura, alga wakame y aguacate, y otro de at�n picante. Lo cierto es que no ven�amos con demasiada hambre, as� que aquellos langostinos en gabardina de verano, una tempura liger�sima y crujiente, hechos pedacitos, funcionaron como un excelente amuse-bouche antes de las delicadas crudezas.
Los niguiris y los temaki estaban muy buenos. De postre compartimos algo llamado chokoreto, es decir, chocolate para japoneses, mientras termin�bamos tres copas de vino tinto.
Nos cobraron unos 60 euros por barba, un precio habitual en este tipo de japoneses, siempre agradecidos porque permiten comer muchas cosas distintas sin acabar rodando por Claudio Coello. Ta Kumi es una excelente alternativa a Sushi 99, en donde hace unas semanas me top� al colaborador �ntimo de Bono con Pepe Blanco. Ta Kumi es menos conocido, de momento. El �xito de Marbella hace pensar que acabar� ocurriendo lo mismo en Madrid. No se lo pierdan. Luego ser� m�s dif�cil tener mesa.
Ya s�, Arcadi: otro japon�s. Tomtomna.


























