惯性聚合 高效追踪和阅读你感兴趣的博客、新闻、科技资讯
阅读原文 在惯性聚合中打开

推荐订阅源

MongoDB | Blog
MongoDB | Blog
大猫的无限游戏
大猫的无限游戏
H
Help Net Security
V
Visual Studio Blog
G
Google Developers Blog
Blog — PlanetScale
Blog — PlanetScale
Last Week in AI
Last Week in AI
C
Check Point Blog
D
Docker
M
MIT News - Artificial intelligence
P
Proofpoint News Feed
博客园 - 叶小钗
博客园 - 聂微东
The Cloudflare Blog
云风的 BLOG
云风的 BLOG
Martin Fowler
Martin Fowler
OSCHINA 社区最新新闻
OSCHINA 社区最新新闻
酷 壳 – CoolShell
酷 壳 – CoolShell
MyScale Blog
MyScale Blog
WordPress大学
WordPress大学
Engineering at Meta
Engineering at Meta
腾讯CDC
S
SegmentFault 最新的问题
博客园 - 【当耐特】

Columnistas

Peque�as mitoman�as: la voz del actor Jos� Luis Gil Paisaje de ex presidentes Lo que podr�an haber hecho los espa�oles sin Espa�a El peque�o Albares El caso Quequ�: la era dorada del peloteo La crisis de la masculinidad Mutaciones ret�ricas El presidente Clooney tiene un plan A Machado no le esperaba un catering de Aldama "Prioridad nacional", s�, naturalmente El amor es el fin, la belleza es el medio Dos cocinas para un solo Gobierno Héroe de madrugada El progreso de sumar inmigrantes Racista, machista y clasista, quisá fue coinsidensia El icono S�nchez espera a Juanma Moreno Bonilla R�quiem por la socialdemocracia europea El regreso a la fe Alrededor de la poes�a Madrid, 'casa de la libertad'; y la 'narcocheca' de Barcelona Bienvenidos al Estado universal Inmigraci�n irregular: o deportas o regularizas Hungr�a como caso pr�ctico Le�n XIV, el rechazo vaticano a la vulgaridad de 'La Bestia' La semana de los forajidos Ca�da y resurrecci�n de la Internacional Socialista con la que S�nchez orquest� su macroevento Mar�a Corina desenmascara a S�nchez En guerra contra la Ilustraci�n Vous n'avez pas la priorit� Deseng��ate Bego�a, no te defienden a ti; defienden al puto amo
Jésica Rodríguez, el pecado con peluca del falso socialismo
Antonio Lucas · 2026-04-12 · via Columnistas

La ex amante del ex ministro y ex secretario de organización del PSOE, José Luis Ábalos, es el icono de una manera de hacer política desde la corrupción tomando por molde la vulgaridad, el sablazo, la cutrez y el enredo de culebrón. Las viejas maneras turbias del 'pelotazo' siguen ahí

Jésica Rodriguez, ex amante de José Luis Ábalos, a su llegada al Tribunal Supremo.

Jésica Rodriguez, ex amante de José Luis Ábalos, a su llegada al Tribunal Supremo.EUROPA PRESS

Actualizado

Al final del espectáculo del juicio del Caso Koldo tendremos una idea más clara de esta España en la que un ex ministro caliqueño y un machaca de discoteca se hicieron sitio en la mecánica del Estado para montar su fiesta poligonera con una avalancha de vulgaridad insoportable. El Tribunal Supremo, esta semana, parecía el Teatro Chino de Manolita Chen. El desfile de personal para prestar declaración es formidable, un zoológico humano de ciudadanas y ciudadanos declarando cómo se transportan bolsas de dinero, cómo se cuelan como personal contratado en empresas públicas, cómo se les paga un piso sensacional en la Plaza de España, cómo se financia la operación de un gato cojo. De todos los fenotipos implicados, la joven Jésica Rodríguez es principal. Ella, como un oráculo de quien fue secretario de Organización del PSOE, es el icono de esta otra manera de ser socialista. Un canto a la vulgaridad. Una celebración del vodevil. Una carísima compañía. Un pasote. La vida padre. Una traición.

En los mejores culebrones (Cristal, Topacio, Por estas calles) no hay guiones tan bien perfilados. Desconocemos dónde nació Jésica Rodríguez. Tampoco está clara la edad. Sólo hay algo que conoce todo el mundo: durante cuatro años se entregó en cuerpo y alma a José Luis Ábalos. Cobró por ello. Vivió de ello. Estuvo en nómina de dos empresas públicas, Tragsatec e Ineco, a la cuenta corriente le entraba una tela sin aparecer por la oficina y hoy es "dentista colegiada". Entre Koldo García, su hermano Joseba (ex de Adif e Ineco) y el empresario Víctor de Aldama (y todos sus satélites) mantuvieron la carrera de la estudiante Jésica, y los caprichos de Ábalos. Parecían ricos. Todo esto sucedía en una realidad paralela, mientras el ex ministro grababa vídeos adscribiéndose al feminismo y se dibujaba como una roca de honradez que subía y bajaba inútilmente la piedra de la honestidad a donde hiciera falta.

Jésica Rodríguez vivía en una casa de 2.700 euros al mes. Facturaba por su compañía en los viajes oficiales del ex secretario de Organización. Al gato blanco que tiene por expreso deseo de su amante se le quebró una pata y también el arreglo salió de los fondos públicos. Todo en "José Luis" era un gran fondo público al servicio de sus apetitos. La semana próxima le toca vacuna a los dos míos, por si acaso. De entre lo mucho bueno de estos días en el Supremo, mención aparte merece la mirada del machaca Koldo. Un acecho de desprecio a las testigos, como la de alguien que, sin duda, se cree moralmente superior. Chistorras. Lechugas. Mensajes denigrantes. Amenazas. Prostitución. Sobres con dinero en todas direcciones. Moralmente superior, insisto.

Por el Supremo apareció Jésica Rodríguez con peluca azabache (ella de natural se tiñe de rubia), mascarilla oscura y gafas de sol como de soportar a los fotógrafos de Vogue en la puerta de Tiffany's. En las alforjas acumula un ajuar de historias de matrimonio con el marido que pudo ser y no fue. La relación entre el ex ministro y la joven saltó por los aires cuando éste confesó que mientras tuviese cargo no pediría el divorcio. La vieja canción de amor. En la declaración, Jésica despliega una extravagante frivolidad, cierto rencor y una minuta de dádivas sobre las que nunca se preguntó. El lujo iba a ella porque sí. La fortuna soplaba de su parte a razón de 6.000 o 12.000 euros al mes, pero qué hay que preguntar cuando un ministro y secretario de Organización te escoge entre tantos seres posibles.

Normal que por dentro del PSOE haya inquietud y una urticante vergüenza. Lo que España escucha son cosas disparatadas perpetradas por unos mataos venidos a más y dejando un rastro de mujeres ultrajadas que lo piensan largar todo, una madeja de empresarios chungos y otros tantos aprovechaos de segunda mano. Es ignominioso cómo se ha divertido esta gente. Qué repertorio grasiento y hortera. La aureola cutre que exudan en el Supremo los imputados y su comparsa es la sublimación de un costumbrismo de puro recio, mantenidas y mandangas. El renacido linaje de los nazarenos del pelotazo (aquel horrendo "pelotazo" siemprevivo) que hacen turismo en chándal y sólo ligan concertando cita por catálogo. Parece que no han cambiado los salazones dentro del socialismo, cuando menos lo esperas aparece una pachanga de sablistas. He ahí el material humano con el que contamos algunas veces en la izquierda. Todo esto es una cochambre de sofá con espalda de sudor.

Enganchadísimo al sainete, la aparición de Jésica fue el primero de los derrumbes previstos para Ábalos, Koldo, Aldama y toda esa gente que viene y va de su corazón a sus asuntos turbios. Representan la caspa y el barroquismo del mal gusto. Lo ejercen sin intención y esto es lo peor. Ellas y ellos son así: teatrales, analfabetillos, bien mandaos, sisleros, ninis sobrados de edad, de penumbra y de kilos. La mugre que algunos políticos ofrecen como espectáculo alimenta los vientos de odio que soplan en la calle. El cinexín del Supremo es un condensador de desengaños. Quien más quien menos conoce esta misma canción de los Ábalos, las Jésicas, los Koldos, los Aldamas. Gente cursiva. No es posible que a veces llamemos democracia al sistema en que los beneficios de la corrupción sean el propósito de la democracia. Lo más veraz que sucede estos días en el Supremo es el síntoma de una manera de ser país reflejada de nuevo en los espejos deformantes del Callejón del Gato. Y Jésica cogió su fusil.