Los 40 y tantos golpes
Desde 1995 el sueldo medio real en Espa�a ha subido un 5%, frente al 31% de la media de la OCDE. No s�lo eso, piense en los impuestos y compare una n�mina suya con la de su padre

EFE
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El escritor Ambroise Bierce describi� el dinero en su sat�rico Diccionario del diablo, escrito entre 1881 y 1906, como �una bendici�n que no nos beneficia excepto cuando nos separamos de ella�. Mi primer contacto con �l consisti� en descubrir que era algo que se iba con la misma naturalidad con la que entraba. De ni�o, mi madre manejaba una econom�a de guerra con dos hijos y sin ser propietaria de una vivienda, en Madrid, con un sueldo de enfermera, la manutenci�n que enviaba mi padre y una ayuda en caso de apuro de mis abuelos. Como la de muchas familias, la ruta del dinero familiar era sencilla: cuando llegaban los n�meros rojos se tiraba de tarjeta de cr�dito, que no es m�s que un hermoso estrangulamiento con pa�uelo de seda.
Un d�a, con siete u ocho a�os y con mi proverbial sabidur�a de ni�o espabilado, le dije a mi madre que no se apurara, que fu�ramos al sitio de la calle donde regalaban billetes. No me refer�a a un usurero ni a una tienda de compraventa de oro, sino a un cajero autom�tico. De ni�o imaginaba un espejismo monetario que defend�a inconscientemente la emisi�n excesiva de billetes para dar una sensaci�n inicial de prosperidad. O lo que era lo mismo, yo era un ser de luz inflacionista.
La Espa�a macroecon�mica va bien, lo que pasa es que, como le suced�a a mi adorada madre, vamos cortos de pasta. Cada vez m�s. Da igual lo que venda el Gobierno y que Madrid se llene de turistas, asfalte un circuito de F�rmula 1 y broten los hoteles de cinco estrellas o que haya ministros con misses en pisos pilotos y lineas a�reas rescatadas en aeropuertos vac�os. Es la gioia espa�ola, la alegr�a de vivir, que convive con llegar justitos a final de mes.
La cuenta @elequidistante lanz� en la X un hilo en el que queda patente c�mo Espa�a est� tirando por el desag�e financiero lo andado en este siglo. Mostraba una n�mina de 1992 de su progenitor, un ingeniero con seis a�os de experiencia con un muy buen sueldo para la �poca, casado, con dos hijos y una hipoteca. Dejaba estas reflexiones: el bruto del mes eran 615.704 pesetas, que en la actualidad con el IPC corresponder�a a unos 120.000 euros brutos anuales. Un ingeniero de un perfil similar hoy en d�a no supera los 45.000. Es decir, un tercio de lo del ingeniero noventero. @elequidistante incide no s�lo en el salario, sino en los impuestos. Su padre, sumando IRPF y Seguridad Social, soportaba aquel a�o �una carga fiscal efectiva del 27% sobre su bruto (24% IRPF + 2,7% SS, porque cotizaba al tope m�ximo). Le quedaban netos el equivalente a 87.000 ��. Viv�a con tres veces m�s renta disponible que sus herederos generacionales.
Del caso particular pasemos al enfoque general. Desde 1995 el sueldo medio real en Espa�a ha subido un 5%, frente al 31% de la media de la OCDE. No s�lo eso. La carga fiscal es tremenda. Quienes hoy defienden una mayor prosperidad con el aumento de la renta disponible hacen trampas. Esta no sube gracias a los salarios, sino a que las familias ganan m�s dinero porque trabajan m�s personas.
En el siglo de la propaganda resulta que la propaganda no paga facturas.
Regresemos al diccionario sat�nico de Ambroise Bierce escrito hace 125 a�os. Esta es la entrada de Pesimismo: "Filosof�a que se impone ante el predominio descorazonador de los optimistas con sus esperanzas de espantap�jaros y sus insoportables sonrisas�.

























