Un videojuego con el precio de una megaobra de ingeniería

Escena de un videojuego de Nintendo.EFE
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El producto de entretenimiento más esperado de 2026 no es la nueva película de Spider-Man, cuyo tráiler arrasó en marzo con 718 millones de reproducciones en un solo día, el más visto de la historia, ni ninguna otra película de Marvel. Será un videojuego. GTA VI ha abierto esta semana su periodo de reserva y llegará en noviembre, tras más de una década de desarrollo y con un presupuesto que se rumorea entre 1.000 y 2.000 millones de dólares. Más o menos lo que ha costado rehacer entero el Santiago Bernabéu. Un videojuego con el precio de una megaobra de ingeniería.
La tentación es leerlo como una exhibición de músculo, la prueba de que los videojuegos ya han dejado muy atrás a Hollywood. Pero es justo lo contrario. GTA VI, la sexta entrega de una saga que pone al jugador en la piel de un delincuente, es el último superviviente de una lógica que está enterrando a todas los demás. La cima visible de algo que, por debajo, se desmorona.
Miren el calendario. Pasada la primavera, el sector se queda casi vacío hasta que aparece Rockstar, la empresa detrás del proyecto. Una industria de 195.000 millones de dólares conteniendo la respiración a la espera de un único título. Y que, mientras espera, despide sin tregua. Unos 14.600 empleos destruidos en 2024, otros 9.200 en 2025. Dos de cada tres estudios grandes han recortado plantilla. La inversión privada cayó más de la mitad el año pasado. Récord de ingresos y récord de despidos, a la vez y sin aparente contradicción.
El gigantismo de estos proyectos tiene poco de ambición y mucho de pánico. Cuanto más colosal es la apuesta, menos margen queda para arriesgar en lo que importa: una idea nueva, un personaje que no venga avalado por 20 años de saga. Swen Vincke, padre de Baldur's Gate 3 (una de las últimas sorpresas genuinas de los últimos años en un sector cada vez más temeroso), lo dijo sin anestesia en 2024. Lo único que cuenta ya son los números trimestrales, y el bucle de contratar, exprimir y despedir está roto.
Alguien recordará que Rockstar siempre entrega, que GTA V era enorme y memorable. Es el segundo videojuego más vendido de la historia, por detrás de Minecraft. 13 años después de su debut, aún consigue vender copias gracias a su modo multijugador. 230 millones vendidas y más de 11.000 millones de dólares de ingresos acumulados. Puede que GTA VI sea una obra maestra destinada a la misma gloria pero da exactamente igual. Cuando un modelo de negocio solo lo sostiene una empresa en todo el planeta, deja de ser un modelo para convertirse en un monopolio de escala disfrazado de acontecimiento.


























