惯性聚合 高效追踪和阅读你感兴趣的博客、新闻、科技资讯
阅读原文 在惯性聚合中打开

推荐订阅源

钛媒体:引领未来商业与生活新知
钛媒体:引领未来商业与生活新知
MongoDB | Blog
MongoDB | Blog
博客园_首页
博客园 - 三生石上(FineUI控件)
博客园 - 聂微东
B
Blog RSS Feed
D
Docker
IT之家
IT之家
大猫的无限游戏
大猫的无限游戏
OSCHINA 社区最新新闻
OSCHINA 社区最新新闻
阮一峰的网络日志
阮一峰的网络日志
罗磊的独立博客
Recent Announcements
Recent Announcements
freeCodeCamp Programming Tutorials: Python, JavaScript, Git & More
A
About on SuperTechFans
The GitHub Blog
The GitHub Blog
G
Google Developers Blog
V
V2EX
量子位
雷峰网
雷峰网
月光博客
月光博客
云风的 BLOG
云风的 BLOG
奇客Solidot–传递最新科技情报
奇客Solidot–传递最新科技情报
T
Tailwind CSS Blog

Columnistas

Peque�as mitoman�as: la voz del actor Jos� Luis Gil Lo que podr�an haber hecho los espa�oles sin Espa�a El peque�o Albares El caso Quequ�: la era dorada del peloteo La crisis de la masculinidad Mutaciones ret�ricas El presidente Clooney tiene un plan A Machado no le esperaba un catering de Aldama "Prioridad nacional", s�, naturalmente El amor es el fin, la belleza es el medio Dos cocinas para un solo Gobierno Héroe de madrugada El progreso de sumar inmigrantes Racista, machista y clasista, quisá fue coinsidensia El icono S�nchez espera a Juanma Moreno Bonilla R�quiem por la socialdemocracia europea El regreso a la fe Alrededor de la poes�a Madrid, 'casa de la libertad'; y la 'narcocheca' de Barcelona Bienvenidos al Estado universal Inmigraci�n irregular: o deportas o regularizas Hungr�a como caso pr�ctico Le�n XIV, el rechazo vaticano a la vulgaridad de 'La Bestia' La semana de los forajidos Ca�da y resurrecci�n de la Internacional Socialista con la que S�nchez orquest� su macroevento Mar�a Corina desenmascara a S�nchez En guerra contra la Ilustraci�n Vous n'avez pas la priorit� Deseng��ate Bego�a, no te defienden a ti; defienden al puto amo Los esclavos felices
El octavo pecado, el demonio del mediod�a
Rebeca Yanke · 2026-05-14 · via Columnistas

La cari�tide

C�mo saber, realmente, si la incapacidad reside en el cerebro o en esa par�lisis, en algunos recurrente, que no permite siquiera mover extremidades

'Meditaci�n', o 'Madame Monet en el sof�'.

'Meditaci�n', o 'Madame Monet en el sof�'.

Actualizado

Audio generado con IA

Hay d�as en los que el cuerpo sencillamente no acompa�a. Solemos decirnos que es la mente pero, a veces, quiz� siempre, todo empieza en la piel. C�mo saber, realmente, si la incapacidad reside en el cerebro o en esa par�lisis, en algunos recurrente, que no permite siquiera mover extremidades. O hablar. O salir de las cuatro paredes que, por suerte, otorgan seguridad: el hogar.

Detr�s de todo ello hay una batalla. No la calificaremos de ardua porque ser�a un pleonasmo, cosa que ahora no nos hace falta. Sucede as�: la tristeza se apodera del cuerpo y arrastra a la mente; pereza parece pero melancol�a es. Y anta�o fue hasta pecado capital, el octavo, al que llamaban el �demonio del mediod�a� porque atacaba en la hora sexta del d�a. En realidad, hay muchas maneras de definirla -abulia, apat�a, tedio, desgana- pero m�s dif�cil es acotarla, encontrar los matices de cada uno de sus nombres, entrar en sus pliegues; derrotarla.

Hay uno que se llama acedia, una expresi�n antigua para definir la pereza de coraz�n. En la hora sexta, la voluntad decae, y se instala la pobreza de esp�ritu. Seamos precisos: la pereza de esp�ritu se desparrama, lo conquista todo, mente y cuerpo, aleda�os y miserias varias. Busquemos m�s palabras: congoja, desvelo, angustia, sufrimiento.

A los monjes del desierto del siglo IV, que fueron los que identificaron todo esto en s� mismos, les suced�a: tras varias horas trabajando -orando- llegaba la desgana, la acedia, la tristeza, la apat�a para llevar a cabo esfuerzos f�sicos o tareas cotidianas. En su caso, tambi�n espirituales. Dejaban, imagino, de rezar con alegr�a. Dir�ase que no era simple pereza, que hay algo m�s que se entrelaza -pensamientos, venas, respiraci�n, l�grimas- y nos anula.

Pero lo peor no es eso. Lo peor es que ahora estamos igual que en el siglo IV, y esa pereza mal entendida es hoy tambi�n pecado capital. Por mucho fen�meno pro salud mental que se desatara tras la pandemia. Por mucho que vayamos de emp�ticos, de sensibles, de conscientes, porque hacemos yoga o mindfulness o porque vamos al psic�logo o porque, simplemente por inercia, estemos ya muy hechos, muy maduros o muy pasados de vueltas.

No debe ser casual que termine estas l�neas -ayer para usted- cuando se acerca la hora sexta, tambi�n llamada hora del �ngelus, que se reza sin embargo tres veces al d�a. Por si sirviera de algo: no pienso darle espacio al demonio del mediod�a. Igual hasta rezo. O canto. Mi abuelo dec�a que cantar es orar dos veces.