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Resulta que el mejor entrenador posible para el Real Madrid es un ex jugador suyo y vive en Par�s. El presidente del club blanco quiere volver a ganar y Luis Enrique, la gloria total

Luis Enrique, cuando era seleccionador nacional, saludando a Florentino P�rezEFE
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En el Real Madrid los jugadores se han olvidado de jugar al f�tbol y rinden pleites�a a la UFC, andan celosos los unos del otro que est� con la guapa del momento y tienen prisa por acabar la temporada antes de acudir este fin de semana al Nou Camp en busca de un resultado digno. A Arbeloa, con esa barba azabache de canas ausentes, se le ha puesto cara de h�roe extraviado de un mito griego con poca victoria y mucha tragedia, mientras que un sector de la afici�n habla de un Mourinho sexagenario como si se tratara de un padre de la Constituci�n.
Resulta que el mejor entrenador posible para el Real Madrid es un ex jugador suyo y vive en Par�s.
Cuando me dicen que eso es imposible, que Luis Enrique es demasiado cul� y que Florentino P�rez jam�s fichar�a a un antimadridista, yo les digo que el Real Madrid necesita ganar y que el asturiano es un devorador de gloria. Siempre le he considerado el entrenador m�s bajo sospecha de la historia del f�tbol. Los puristas lo ve�an con desconfianza por respetar tanto el contraataque como la posesi�n en su Barcelona; y sus enemigos, que se declarara m�s hijo de la Mas�a que Camb�. En el �ltimo Mundial dej� el puesto m�s por la animadversi�n de la prensa y el miedo a perder foco de Rubiales que por temas futbol�sticos. En Qatar Espa�a fue superior a Marruecos, que ha demostrado ser un muy buen equipo. Luis Enrique hizo la transici�n de un tiki taka de geri�trico a un estilo alegre, rejuveneci� el grupo y puso a Pedri con s�lo 18 a�os a mandar en el centro del campo. Si LamineYamal y Nico Williams hubieran nacido un par de a�os antes, la Selecci�n tendr�a dos t�tulos mundiales.
Fichar a Luis Enrique ser�a tanto la mejor decisi�n deportiva como pol�tica. Un golpe de autoridad. El mejor remedio para el Real Madrid contra la gangrena de un equipo de divas de pie ortop�dico y el dineral de la Premier y los estados petroleros. Jos� Miguel Villarroya ha dicho que el Madrid va camino de convertirse en el nuevo Mil�n y me temo que tiene raz�n. Lucho ha hecho que por fin los franceses ganen a los alemanes en algo.
Ver al vigente campe�n de Europa presionar como un pelot�n del ej�rcito japon�s en la batalla del Mar de Java, jugar vertical y con bailarinas musculadas, es un espect�culo. Luis Enrique sustituy� el champ�n de un club perdedor por la sidra de la manzana de oro de Afrodita.
Este entrenador interesa m�s porque carece de la falsa modestia tan irritante que ostenta Guardiola. No pide perd�n por ganar y saca una flema de macarra de partido de intercursos. No hay duda de que el arquitecto del m�s fabuloso Barcelona fue Pep, pero el del sextete de Luis Enrique era m�s completo.
Imaginemos un triunfo en Chamart�n del hijo traidor, las horcas caudinas de quienes le gritaban: �Luis Enrique, tu padre es Amunike� y esfuerzos defensivos de Vinicius y Mbapp� al trote de b�falos hambrientos. Lo de Figo ser�a una broma comparado con esto.





















