Bajad las armas
Si los socios lo deciden, el futuro del Madrid lo seguir� escribiendo Florentino, que sabe escribir p�ginas gloriosas como nadie

Florentino P�rez, en su rueda de prensa de ayer.
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Quien siempre guard� rencor a Florentino airea ahora su miserable oportunismo. Pero la cr�tica honesta pertenece hoy a los florentinistas, que seguimos neg�ndonos a creer que Florentino P�rez se merezca la rueda de prensa de Florentino P�rez. De esas cenizas humeantes cabe rescatar el prop�sito de llevar a la UEFA el caso Negreira, porque hacer justicia siempre es pertinente, aunque no hac�a falta aguardar a la traici�n de Laporta con la Superliga. Pero convocar elecciones ahora solo puede obedecer a la necesidad de invocar el amparo de los socios en un momento cr�tico. Dicen que se trata de reventar la candidatura del tal Riquelme antes de que cuaje. Pero el Florentino que conocemos no teme a sus rivales: le basta otra orejona para imponerse por aclamaci�n una vez m�s. Y esta es la se�al preocupante: �tan dif�cil ve la reconquista de Europa que prefiere blindarse antes en el cargo?
El presidente del Madrid atribuye al periodismo un poder legendario; cree m�s en la influencia de la profesi�n que la profesi�n misma. Por eso mata una y otra vez al mensajero. Denunci� Florentino una conjura medi�tica y una espectral operaci�n para cambiar la propiedad del club. Incurri� en un bucle de sa�a trumpista contra ABC. Y consum� la operaci�n identitaria por la cual la cr�tica argumentada a la gesti�n de una temporada objetivamente desastrosa, precedida por otra en blanco, constituye un ultraje al escudo. No, hombre, no. Ni Netanyahu es Israel ni S�nchez es Espa�a, por fortuna, y ni siquiera Florentino P�rez est� por encima del Real Madrid, aunque reconozco que se queda cerca. El poder sin cr�tica solo engendra despotismo por arriba y fanatismo por abajo, y hay cr�ticas que nacen del odio como otras nacen del amor. Conf�o en que la afici�n note la diferencia.
Cuando los hechos hablan por ti no necesitas se�alarte el dorsal, a no ser que te sientas amenazado. O bien quieres desviar la atenci�n de lo deportivo mediante la estrategia de la polarizaci�n: si hay problemas en casa se se�ala a un enemigo exterior, se induce un sentimiento de agravio en la tribu para que se reagrupe en torno al l�der y se evita la autocr�tica atizando el enfrentamiento social. Pero nada de eso sacar� antes al Madrid de esta crisis. Que no es tan grave, adem�s. Lo grave es que los jugadores no corran y las estrellas se endiosen.
Si los socios lo deciden, el futuro del Madrid lo seguir� escribiendo Florentino, que sabe escribir p�ginas gloriosas como nadie. Pero as� no, presidente.























