Mayor�a selecta

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Hasta hace poco, la poblaci�n mundial estaba sumida en un oscuro anonimato, condenada al olvido perpetuo. S�lo una porci�n �nfima de varones sobresalientes –pol�ticos, santos, artistas– pose�an un perfil, generalmente producido por otro y con frecuencia de car�cter monumental: pir�mide de Keops, Columna de Trajano, retrato de Carlos V por Tiziano, rostros presidenciales esculpidos en las Monta�as Rocosas. Nuestra democracia liberal repudia esta injusta discriminaci�n y reconoce la misma dignidad de todos por igual. La tecnolog�a ha venido oportunamente a materializar este triunfo del principio igualitario al permitir que hoy todo el mundo tenga su perfil en redes, creado por uno mismo sin mediadores mediante la selecci�n de foto y biograf�a de su preferencia para la construcci�n de su identidad social (autopoiesis). Ni la vulgaridad nauseabunda de tantos perfiles ni la profusi�n an�mala de los an�nimos desmienten la magnitud de la reparaci�n hist�rica ni enfr�an esta universal alegr�a de ser.























