Libre de marca
No tenemos constancia de que S�nchez preguntara alguna vez: �Qui�n es Aldama?, �qu� hace?, �por qu� se wasapea con los ministros?

Jos� Luis �balos y V�ctor de Aldama, durante el juicio del 'caso mascarillas' en el Tribunal Supremo.MUNDO
Actualizado
Audio generado con IA
S�nchez fue el primero que puso en circulaci�n la f�rmula pros�stica a prop�sito de �balos; la repiti� con Cerd�n. La ministra Elma Saiz ha sido la �ltima. Ella ha reconocido que �nadie est� exento de que pueda ocurrir un caso de corrupci�n�: uno aislado, insospechado, ocasional, imprevisto... La fuerza del reiterado argumento parec�a radicar en que el PSOE �act�a con contundencia� cuando sucede. Pero no. El peso de la justificaci�n recae sobre el indeterminado y cortafuegos un. Lo que pretende ocultar la cacareada declaraci�n son los vasos comunicantes entre todos los casos de corrupci�n que acechan al entorno �ntimo y pol�tico de S�nchez.
Se juzga en el Supremo el caso de las mascarillas [cuyo uso fue obligatorio cuando la trama se asegur� el cuasi monopolio del negocio], que despu�s fue caso Koldo y luego �balos. Tambi�n es juzgado Aldama, que asoma en todos los episodios opacos: hidrocarburos, visita fantasma de Delcy Rodr�guez, supuesta financiaci�n del PSOE, ama�os en la licitaci�n de obras, deudas aplazadas con Hacienda, rescate de Air Europa y trapicheos aspiracionales de Bego�a G�mez.
Aldama penetr� en la m�dula del poder -tambi�n venezolano-. Koldo es un producto originario de S�nchez, que nombr� a sus dos secretarios de Organizaci�n acusados de corrupci�n, �balos y Cerd�n, que a su vez hab�a creado su organizaci�n criminal en Navarra antes de ser convocado en Madrid y ponerse al frente del operativo de pagos en met�lico. La filial de Globalia Wakalua afianz� la retroalimentaci�n de influencias: G�mez-Aldama y viceversa. De la Rocha, principal asesor econ�mico de S�nchez, particip� sin justificaci�n en las deliberaciones sobre el rescate de Air Europa; el montante fue troceado para esquivar la vigilancia de Bruselas. Lo supervis� la Sepi -bajo control de la candidata Montero-, que, entre otros movimientos, abarat� escandalosamente el precio del alquiler de un terreno-inmueble al IE -que niega trato de favor-. Aldama era el encargado de gestionar la venta [como lo fue de organizar el viaje de Delcy Rodr�guez]. Asegura que se frustr� porque Bego�a G�mez lo quer�a para el IE.
No tenemos constancia de que S�nchez preguntara alguna vez: �Qui�n es Aldama?, �qu� hace?, �por qu� se wasapea con los ministros? S�, es un �nico caso diversificado de corrupci�n sist�mica. As� que los prisioneros �balos y Koldo afrontan su dilema confiando ag�nicos todav�a en S�nchez.




























