Comentarios liberales
Ese medio mill�n de personas con sus pulseritas azules y amarillas no vienen a Espa�a a mejorar su vida, sino a conservarla

El presidente del Gobierno, Pedro S�nchez.
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S�nchez deja nunca pasar la ocasi�n de empeorar sus ocurrencias, por insuperablemente malas que parezcan. Si la regularizaci�n masiva de inmigrantes, sin la menor cautela para identificar y rechazar a delincuentes fichados y borrando de hecho la diferencia entre legales e ilegales, es una irresponsabilidad criminal que destruye el espacio Schengen de seguridad europea, ahora ha querido reforzar su papel de coyote de la nueva Marcha Verde prohibiendo a los ucranianos, y solo a ellos, acceder a esa regularizaci�n masiva, indiscriminada y aparentemente reservada para los hijos de Al�.
Los ucranianos son cristianos y blancos, han demostrado en estos cuatro a�os su voluntad integradora en la sociedad espa�ola, trabajando mucho y formando familias cuyos ni�os cumplen los requisitos sanitarios y escolares para ser muy bienvenidos en un pa�s donde s�lo nacen mascotas. Los ucranianos son, por resumir, exactamente lo contrario de los menas a los que el Tiktokero Epil�ptico abre de par en par las puertas de Espa�a y la UE. Les llamamos menores s�lo por costumbre, porque ni se sabe ni se quiere averiguar, pese a poder hacerlo, su verdadera edad, y tampoco su procedencia, que facilitar�a su deportaci�n. Y aunque no en todos los casos, en muchos han demostrado que ni buscan trabajar ni piensan respetar a las chicas en la calle. Gracias a Marlaska, ya no hay manadas de musulmanes; cuatro veces m�s violaciones en grupo, pero no caigamos en la islamofobia
La mayor�a de los que llegan del Sur, sobre todo de Marruecos, viene a mejorar su nivel de vida, no huyendo de la guerra o de las persecuciones religiosas. Algunos, s�, pero a esos cristianos que huyen de las matanzas de Boko Haram el Gobierno de S�nchez no les facilita la entrada. Y cabe pensar que el mismo S�nchez que felicita el Ramad�n y no las Pascuas, y que le entreg� el S�hara ilegalmente, lo hace por la misma sumisi�n al Sult�n marroqu� de Elma Saiz cuando sale en defensa de los menas frente a los refugiados de Kiev, porque los medios, seg�n denuncia, damos mejor imagen de los ucranianos. La que merecen, naturalmente. �S�lo faltar�a!
Ese medio mill�n de personas con sus pulseritas azules y amarillas no viene a Espa�a a mejorar su vida, sino a conservarla, y mientras los ni�os van a la escuela y las madres trabajan, los j�venes no merodean por los parques, sino que muchos entrenan en campamentos cercanos a Madrid para volver al frente, a jug�rsela, un invierno m�s, defendiendo de Putin a su pa�s y al nuestro. Bienvenidos sean, ellos s�.





























