Ciudad abierta
Si uno de los supuestos de nuestro sistema es que la religi�n y la pol�tica se ocupan de planos distintos, resulta natural que la Iglesia pueda chocar con cualquier partido, desde Sumar hasta Vox

El presidente de VOX, Santiago Abascal, en un acto de campa�a en Almer�a.EFE
Actualizado
Audio generado con IA
Pese a los esfuerzos de los propios historiadores, sigue siendo habitual que se hable de la Historia de Espa�a como una serie de anomal�as. No tuvimos una aut�ntica revoluci�n industrial, no tuvimos una verdadera burgues�a, nuestra nacionalizaci�n fue d�bil, nos atamos a una capital birriosa y sin acceso al mar... Y luego est� la cuesti�n de nuestra derecha, que habr�a tardado m�s que sus hom�logas europeas en secularizarse y en marcar distancias con la Iglesia.
Hay versiones serias de esta tesis, como la de Gonz�lez Cuevas en su multi-reeditada Historia de la derecha espa�ola. Y hay versiones endebles y tendenciosas -tambi�n multi-reeditadas, sobre todo en columnas y tertulias- que se�alan ese v�nculo como la presunta demostraci�n de que aqu� no hay una derecha civilizada, europea; votable, en definitiva. Esta lectura se apoya tambi�n en los efectos que hab�a tenido la evoluci�n de nuestro catolicismo pol�tico. Mientras la democracia cristiana se consolidaba en las derechas de posguerra, aqu� tuvimos varias d�cadas de nacionalcatolicismo. La consecuencia: en Espa�a no habr�a arraigado un conservadurismo moderno. Aqu� seguir�an predominando los fachas.
Dado lo extendido de estas lecturas, resulta extra�o que no se est�n celebrando m�s los choques entre la Conferencia Episcopal y Vox a prop�sito de la inmigraci�n y la �prioridad nacional�. �Qu� mejor prueba hay de que nuestra derecha ha culminado su emancipaci�n de la Iglesia? Sin embargo, la reacci�n parece ser la contraria: ahora lo que se presenta como an�malo y reprochable es que Vox -y, de paso, el PP- se desv�en de lo que indican los obispos. Cuando todo parece bastante normal. Si uno de los supuestos de nuestro sistema es que la religi�n y la pol�tica se ocupan de planos distintos, resulta natural que la Iglesia pueda chocar con cualquier partido, desde Sumar hasta Vox. Y viceversa: es normal que cualquier partido pueda chocar con la Iglesia. Tambi�n conviene recordar que los argumentos deben juzgarse por s� mismos, y no en funci�n de qui�n los defiende o critica. La postura de la Conferencia Episcopal no tiene ni m�s ni menos validez solo por ser distinta de la de Vox. Ni la postura de Vox tiene m�s o menos validez solo porque choque con la de los obispos. Lo an�malo, si acaso, es ver aqu� un sindi�s.

















