惯性聚合 高效追踪和阅读你感兴趣的博客、新闻、科技资讯
阅读原文 在惯性聚合中打开

推荐订阅源

D
Docker
Simon Willison's Weblog
Simon Willison's Weblog
H
Help Net Security
F
Fortinet All Blogs
H
Heimdal Security Blog
S
Schneier on Security
L
LangChain Blog
博客园 - Franky
酷 壳 – CoolShell
酷 壳 – CoolShell
NISL@THU
NISL@THU
P
Palo Alto Networks Blog
J
Java Code Geeks
博客园 - 【当耐特】
The Last Watchdog
The Last Watchdog
W
WeLiveSecurity
www.infosecurity-magazine.com
www.infosecurity-magazine.com
OSCHINA 社区最新新闻
OSCHINA 社区最新新闻
V
Vulnerabilities – Threatpost
I
InfoQ
Recorded Future
Recorded Future
钛媒体:引领未来商业与生活新知
钛媒体:引领未来商业与生活新知
C
CERT Recently Published Vulnerability Notes
T
Tenable Blog
腾讯CDC
C
Check Point Blog
量子位
M
MIT News - Artificial intelligence
GbyAI
GbyAI
罗磊的独立博客
Threat Intelligence Blog | Flashpoint
Threat Intelligence Blog | Flashpoint
B
Blog
小众软件
小众软件
cs.AI updates on arXiv.org
cs.AI updates on arXiv.org
奇客Solidot–传递最新科技情报
奇客Solidot–传递最新科技情报
C
CXSECURITY Database RSS Feed - CXSecurity.com
Stack Overflow Blog
Stack Overflow Blog
P
Proofpoint News Feed
P
Privacy & Cybersecurity Law Blog
V2EX - 技术
V2EX - 技术
T
Threatpost
Engineering at Meta
Engineering at Meta
Attack and Defense Labs
Attack and Defense Labs
T
Tailwind CSS Blog
S
Securelist
The Cloudflare Blog
博客园 - 叶小钗
L
LINUX DO - 最新话题
T
Troy Hunt's Blog
C
Cyber Attacks, Cyber Crime and Cyber Security
爱范儿
爱范儿

Columnistas

Peque�as mitoman�as: la voz del actor Jos� Luis Gil Lo que podr�an haber hecho los espa�oles sin Espa�a El peque�o Albares El caso Quequ�: la era dorada del peloteo La crisis de la masculinidad Mutaciones ret�ricas El presidente Clooney tiene un plan A Machado no le esperaba un catering de Aldama "Prioridad nacional", s�, naturalmente El amor es el fin, la belleza es el medio Dos cocinas para un solo Gobierno Héroe de madrugada El progreso de sumar inmigrantes Racista, machista y clasista, quisá fue coinsidensia El icono S�nchez espera a Juanma Moreno Bonilla R�quiem por la socialdemocracia europea El regreso a la fe Alrededor de la poes�a Madrid, 'casa de la libertad'; y la 'narcocheca' de Barcelona Bienvenidos al Estado universal Inmigraci�n irregular: o deportas o regularizas Hungr�a como caso pr�ctico Le�n XIV, el rechazo vaticano a la vulgaridad de 'La Bestia' La semana de los forajidos Ca�da y resurrecci�n de la Internacional Socialista con la que S�nchez orquest� su macroevento Mar�a Corina desenmascara a S�nchez En guerra contra la Ilustraci�n Vous n'avez pas la priorit� Deseng��ate Bego�a, no te defienden a ti; defienden al puto amo Los esclavos felices El Mundo La entra�able torpeza de querer robar al m�s bobo de los ricos Fotos de boda distancia de a�os luz Guardiola y la urgencia de una derecha decente La grandeza descalza: vida y ejemplo de Cayetana de Alba El proyecto que rescata naufragios españoles del olvido que todo el mundo debería conocer Orban, el predicador Sánchez juega a los palillos chinos El mapa de nuestro Canciller de Grafeno El hampa de África se mudará a España Feij�o, t� si que eres inhumano, inseguro, insostenible Lugares a los que nunca queremos ir Calvo-Sotelo, memoria del presidente que quiso 'armonizar' el Estado de las Autonomías De qu� sirve hablar sobre la inmigraci�n Qu� cosas dice el ministro Bola�os Ardió Güler, pero no bastó Mientras llega la Justicia del buen dios El momento cr�tico de Vox Una posible explicación a Mbappé ¿China como ejemplo de rectitud moral? Los hijos que quedaron en limbo Esa moda de la ultraderecha se pasa S�nchez, en la c�rcel El lado chino de la historia Los hombres con los que se enrolla Vito Quiles Leopoldo Calvo-Sotelo: nadie olvida a un buen maestro El �nico cient�fico que ha estado en la Luna El mejor ant�doto para el populismo Y si despu�s de Orban fuese el turno de Vox Xi�ng P�id�lu� z�i z�j ji l yy�ng Vox: peligro de derrumbe El futuro que inventaron los que no sabían bailar El obrero vota a Vox El paraguas de 'La Bestia' De filólogo a subcontratista de Xi Jinping Los imperios solo negocian cuando pierden Me gustaría ver el 'Guernica' en Bilbao A la Luna por el solo deseo de ver A este socialismo, las mujeres que hablan no le sientan nada bien Jésica Rodríguez, el pecado con peluca del falso socialismo ¿Cómo pudo pasar lo de Ábalos? Asesores, funcionarios, altos cargos...: el fallo fue multiorgánico El espejo húngaro de Abascal Cruzados del mundo unidos Así se envilecen las democracias Ella le llama se�or; �l a ella, puta Tras el fascismo, el verdadero enemigo es Juan Roig El aborto constitucional o el falso dilema del progreso El Gran Hedor: del Londres victoriano a la España de Ábalos Por qu� hay mucho pijo de izquierdas y mucho proletario de derechas Apego al cargo El Peugeot de las luces de colores Cosas de Transportes que no tienen nada que ver La negligencia criminal de Puente y Sánchez "En comunidad no demuestres habilidad" Se le nota en la voz, por dentro es de colores Los comienzos de �balos A la impunidad por el desprecio moral De Guernica a Santoña Los toreros llegan a la Luna por la tarde La camiseta de los 22 millones de empleos A la Luna el que bote Un cráter para encontrar a todas las Carroll Papeles para todos... menos los ucranianos Jésica somos todos Aterrizaje en la Luna: la primera gran teoría de la conspiración de nuestro tiempo Maite y lo que no sucedi� del todo Por qué hacen falta toreros "Abran el puto Estrecho, locos bastardos" Ser bohemio, poeta y ser golfo me va A propósito del robo de cuatro macetas
Todo por la patria, y m�s
Andrés Trapi · 2026-05-16 · via Columnistas

Cuando Yolanda D�az dice �voy a darlo todo por mi pa�s�, y es frase que repite haci�ndose la intensa en cuanto le ponen delante un micr�fono, no sabemos si es sincera, pero s� que est� siendo literal: su pa�s tiene poco que ver con el pa�s de la mayor�a de los espa�oles. Es un pa�s s�lo suyo y de los suyos. En votos afortunadamente es peque�ito, y pese al poder que detenta ahora su formaci�n pol�tica (por primera vez desde que dejaron de tenerlo en 1939, tras haberlo obtenido tres a�os antes merced a Stalin, como bien relata Antonio Elorza en su Queridos camaradas, la imprescindible historia del Pce reci�n reeditada), pese al momio que hoy disfrutan los comunistas, dec�a, todo hace pensar que volver�n en breve a la hibernaci�n de su caverna.

A Pablo Iglesias se le ha o�do tambi�n hablar de �mi patria� en el mismo sentido. Cu�nto se les resiste la palabra Espa�a (que sigue atragant�ndoseles como la bandera espa�ola).

Lo contrario que cuando leemos �Todo por la patria�, escrito junto a los colores ingenuos de esa bandera, como en un cuadro de Guti�rrez-Solana. Figura a�n en las fachadas de muchas casas-cuartel de la Guardia Civil esparcidas por la geograf�a espa�ola. En este caso, sin embargo, sabemos que es cierto. Porque nos consta, lo hemos advertido infinidad de veces, hemos visto que los individuos que viven en esas modestas viviendas lo dan todo por la patria, y a�n m�s: sus an�micos sueldos, la feroz disciplina a la que est�n sujetos, los pocos medios que garantizan o no su integridad f�sica y la escasa consideraci�n que les dispensan a menudo los gobernantes, en absoluto pagan ni justifican la vida arrastrada que lleva la mayor�a de quienes la integran.

Si en los a�os 70 y 80 del siglo pasado hasta en los pueblos m�s remotos disfrutaban ya de los confortes elementales (cuartos de ba�o, calefacci�n, carpinter�as a prueba de corrientes), la mayor parte de esas casas-cuartel no pasaban de ser unas casejas con los tejados llenos de jorobas y agobiados. Se hacinaban en ellas dos, tres, cuatro familias que ten�an que compartir el retrete y acorchaban su intimidad en unas habitaciones angostas como cub�culos, mal guarnecidas y peor amuebladas. La promiscuidad no favorec�a la convivencia entre las familias de los guardias y aun se agravaba en algunos enclaves, como los del Pa�s Vasco, por el desprecio, las afrentas y las ofensas de unos miles de vascos y vascas despreciables que les obligaban (y obligan) a vivir sitiados.

Las condiciones materiales han mejorado y en la mayor parte de esas casas-cuartel se han introducido mejoras en lo que toca a salubridad y habitabilidad, pero cualquiera que haya tenido que personarse en una de ellas habr� notado que en no pocas a�n se vive de una manera extremadamente modesta y poco confortable.

De alguna de esas casas-cuartel ha desaparecido el r�tulo de �Todo por la patria�, me ha parecido ver en alguna ocasi�n. �Figura en las pocas que a�n quedan en el Pa�s Vasco y en Catalu�a (en esas regiones han desmantelado m�s de la mitad)? Como all� la �nica patria es la vasca y en Catalu�a el �nico pa�s es catal�n...

Para averiguarlo se impon�a la consulta con Lorenzo Silva. Si Lorenzo Silva no lo sabe, no lo sabr� nadie, me dije.

No lo sabe. Tampoco se ha fijado �l en los r�tulos. Cuando Lorenzo Silva public� Sereno en el peligro. La aventura hist�rica de la Guardia Civil, en 2010, nos hizo a Alfredo P�rez Rubalcaba y a m� la merced de present�rselo. Un gran libro. Silva es una de las personas m�s ecu�nimes que haya. Conoce como pocos la historia y la idiosincrasia de la Benem�rita. De modo que aprovech� uno para preguntarle por la muerte reciente de los dos guardias civiles mientras trataban de dar alcance en el mar de Huelva a unos narcos.

Que esas muertes hayan sido calificadas como �accidente laboral� por Mar�a Jes�s Montero, candidata del Psoe a presidir la Junta de Andaluc�a, es muy grave. Que el ministro del Interior Grande-Marlaska no haya querido asistir al funeral de los guardias, es en verdad una infamia. Pero no tanto como que esas dos muertes y otras parecidas hubieran podido evitarse. �Hay que artillar las patrulleras de la Guardia Civil. La Guardia Civil tiene tiradores de sobra, y muy buenos, para disparar sobre los motores de las lanchas de unos narcos armados hasta los dientes. Ah� se acabar�an todas las persecuciones. Los guardias preservar�an sus vidas, pero tambi�n las de los narcos. Yo he estado en una de esas patrulleras, y lo he visto. Por sostener algo as� en las redes sociales me han crucificado�.

Hasta 70 veces han desestimado en el Congreso Montero, Marlaska y su banda que se considere el trabajo de la Guardia Civil como de alto riesgo. Que son una banda nadie lo duda, pero �cu�l es su plan? �Cu�ntos guardias civiles m�s tienen que morir en �accidentes laborales� como el de Huelva?

Ma�ana los andaluces tienen la oportunidad de quitarnos de delante para siempre a todos los espa�oles a esa Montero. Los de su pa�s, los de su patria, los de su banda hablan ya del momio con que le pagar�n los servicios prestados, si pierde estrepitosamente como vaticinan las encuestas. Incluso la espelunca de gigantes, cabezudos y tarascas, cualquier destino ser� bueno para ella, con tal de que su regreso no sea, como m�dica, a un hospital. Despu�s de d�cadas sin ejercer la medicina, y viendo c�mo ha ejercido la pol�tica, el alto riesgo lo correr�amos todos.