Hija de la gran duda
Parece que prioridad nacional es el temor a mirarse al espejo y descubrir que uno podr�a ser el otro: el de otro acento, el de otro color, el de otra raza, el de otra clase, �que podr�a ser pobre!

El presidente de Vox, Santiago Abascal.EFE
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Igual que no s� bien qu� es ser mujer o ser hombre, tampoco s� bien qu� es ser espa�ol (tal vez baste el cl�sico: �y si critica a Espa�a, es espa�ol!). Me parece que hay etiquetas que, m�s que ce�ir, tienden al infinito, palabras que entran en la pol�tica primaveral como un perfume atomizado que necesita de un discurso et�reo para reconstruir su esencia. �A qu� huele la prioridad nacional?
Es mucho m�s f�cil perimetrar, rastrear un 'No, no tiene usted derecho a asistencia m�dica', 'no tiene usted derecho a vivienda', 'no tiene usted derecho a guarder�a'. El NO es meridiano, identificable, acotable por muy mal que huela.
Prioridad nacional resulta una etiqueta tan ambigua y abstracta como ser espa�ol. En ella caben cosas tan dispares como unas ca�as, la liga, un torrezno o los �ltimos de Filipinas. Y sin embargo deja fuera conceptos que bien podr�an acoplarse a su significado real. Prioridad nacional no es que los extranjeros pudientes paguen m�s impuestos por comprar viviendas aqu�. Prioridad nacional no es que se regulen con mayor dureza las viviendas tur�sticas para que los residentes no tengamos que jugar al juego de las sillas para conseguir una vivienda. Prioridad nacional no es proteger unas elecciones de la injerencia extranjera. Prioridad nacional no es que todos nos comprometamos a respetar la soberan�a de un pa�s frente a una invasi�n, un bombardeo, un secuestro como deseamos que se respete la nuestra.
Parece que prioridad nacional es el temor a mirarse al espejo y descubrir que uno podr�a ser el otro: el de otro acento, el de otro color, el de otra raza, el de otra clase, �que podr�a ser pobre! Ni siquiera se trata de un espejo original sino uno copiado del America first, de la preferencia nacional lepeniana o del viejo etnonacionalismo.
�Podemos afirmar ya entonces que ser racista es prioridad nacional? En realidad, a nadie le importa la raza (en Espa�a, hasta al racismo llegamos tarde) salvo para poder distinguir f�cil, con colorines, a la hora de discriminar.
Desde G�nova han encargado una encuesta para calibrar c�mo recibe la poblaci�n el sintagma prioridad nacional y parece que no tan mal, oiga, que, si se reviste de defensa de nuestros derechos justa y necesaria y se adereza con una pizca de sentimiento patri�tico, el paquetito de mierda no desprende tan mal olor. Eso opina una parte nada desde�able de la sociedad.
La triste imagen que se refleja tiene m�s bien forma de clasismo, de ego�smo y de miedo, sobre todo de miedo. Ni siquiera importa que los creadores del sintagma, los que nos alertan de las invasiones en patera sean los mismos que aplauden las invasiones con misiles, que los que denuncian al que llega sin nada sean los que justifican al que arrasa con todo.
Prioridad nacional, ser espa�ol, patria, son palabras abstractas, casi m�gicas, que pueden rellenarse a gusto del consumidor.
Dec�a Delibes que su patria era su infancia. Ojal� muchas m�s patrias as�, de territorios hermosos y f�rtiles, que siempre huelen bien, libres del 'pues ll�vatelos a tu casa'.
























