La econom�a urgente
El Gobierno cumpli� con el l�mite para enviar a la Comisi�n Europea su Informe de Progreso Anual, pero lo hizo por la m�nima, ya que el documento se hizo p�blico al filo de la medianoche del jueves

Pedro S�nchez, presidente del Gobierno, y Carlos Cuerpo, ministro de Econom�aMUNDO
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Al Gobierno se le llena la boca hablando del derecho a la conciliaci�n y a la desconexi�n digital. El mantra es constante y le es �til, porque le sirve para poner en la diana a las empresas, esos entes malvados que impiden que sus empleados desconecten de verdad cuando salen del trabajo. El Gobierno se queja a menudo de ello, aunque rara vez predica con el ejemplo. El jueves pasado se pudo comprobar de forma clara. Como cada a�o, ese d�a conclu�a el plazo para que Econom�a enviara a la Comisi�n Europea su Informe de Progreso Anual sobre los compromisos acordados en el denominado Plan Fiscal y Estructural de Medio Plazo. El ministerio que dirige Carlos Cuerpo cumpli� con el l�mite pero por la m�nima, ya que el documento se hizo p�blico al filo de la medianoche.
El Gobierno es astuto. Primero, a eso de las 21 horas, envi� una nota de prensa con las conclusiones que le interesaban. Sin embargo, los periodistas no tuvimos toda la informaci�n hasta pasadas las 23.30. Era v�spera de fiesta, adem�s, y del D�a del Trabajo, pero en Moncloa importa poco si la prensa puede conciliar o no. Somos meros transmisores a los que utilizan a su antojo.
Al ver las formas, nosotros, perros viejos, ya sab�amos que el documento no ser�a inocuo. Result� que sus 46 p�ginas estaban plagadas de anuncios con importantes repercusiones en la sociedad espa�ola pero que el Gobierno prefiere esconder. Son al menos tres. La primera es que el 13 de abril, en secreto y sin informar ni al Parlamento ni a la poblaci�n, el Ejecutivo solicit� a Bruselas activar la cl�usula de escape para conseguir que el gasto que haga en defensa no se compute en la regla de gasto -�nica opci�n para poder cumplir con las normas-. La segunda es que admite que la no deflactaci�n del IRPF es una pol�tica emprendida con premeditaci�n (�y alevos�a?) para poder recaudar m�s. Es decir, una subida de impuestos encubierta que durar� al menos dos a�os m�s, 2028 incluido. La tercera es que pr�ximamente aprobar� nuevas medidas, como la reducci�n de beneficios fiscales, con el mismo efecto: los ciudadanos y las empresas pagar�n m�s impuestos.
Traducido: el Gobierno reconoci� a Bruselas que tiene previsto gastar m�s, por lo que necesita ingresar m�s v�a impuestos... Y claro, lo mejor -para el Gobierno- es que los votantes que los pagan no se enteran.
































