Bajad las armas
Puente me respondi� que no era por no dimitir, a ver si me entiendes, sino que ni siquiera hab�a tenido tiempo de pensar en ello porque apenas dorm�a desde que se enter� del descarrilamiento

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Les ha dicho el jefe de Adif a los familiares de las v�ctimas de Adamuz que �l no tiene "apego al cargo". Que si se demuestra la negligente gesti�n de la empresa p�blica que se encarga del mantenimiento de las v�as por donde circulan los trenes de Espa�a, �l no tendr� inconveniente alguno en presentar su dimisi�n. Algo parecido me contest� el jefe del jefe de Adif, don �scar Puente, cuando le pregunt� en Cope si asumir�a su responsabilidad en el caso de que la investigaci�n revelase negligencias imputables al gestor p�blico. Un Puente entra�ablemente comedido vino a responderme que no era por no dimitir, a ver si me entiendes, sino que ni siquiera hab�a tenido tiempo de pensar en ello porque apenas dorm�a desde que se enter� del descarrilamiento. El problema del ministro es que hay 46 personas que se subieron a ese tren confiando en que el Estado que sufragan con sus impuestos velaba por su seguridad, y ahora duermen el sue�o eterno.
El accidente de Adamuz no tuvo nada de "extra�o", en el sentido paranormal que el ministro pretendi� conferir a ese adjetivo en las horas inmediatamente posteriores a la tragedia. Si una v�a ferroviaria no se mantiene, si no se renueva tan �ntegramente como se afirma, si se encomienda su soldadura a una empresa cuyo equipo t�cnico no cuenta con la titulaci�n correcta y si falla el sistema de detecci�n de una rotura grave, lo �nico que puede ocurrir es lo que ocurri�.
No tienen apego al cargo, aseguran. Pero despu�s del nuevo informe de la Guardia Civil, que detalla negligencias incuestionables en la gesti�n de Adif, habr� que reconocer que disimulan muy bien su falta de apego. Vivimos en un pa�s donde el ra�l de uno de los trayectos m�s concurridos de toda la red ferroviaria puede yacer roto durante �22 horas!, mientras un tren tras otro lo recorren a m�s de 200 kil�metros por hora tentando el milagro de permanecer encarrilados a lo largo de casi un d�a entero, hasta que se produce lo inevitable. Cuando uno acuda a la pr�xima edici�n del diccionario para buscar el significado de la palabra "negligencia", se encontrar� ya la foto de esa soldadura rota a modo de ejemplo antonom�sico. Porque no habr� forma m�s gr�fica de definir la noci�n de desidia culposa, en este caso con consecuencia de muerte masiva.
Pero no tienen apego al cargo. Es el cargo, que se les pega al culo. Y ya no hay forma de separar ese culo de all� hasta que un juez lo sienta en un banquillo.




















