























La vida de toda la ciudadan�a de Lorca cambi� para siempre el 11 de mayo de 2011. Dos terremotos, el primero de 4.5 en la Escala de Richter, a las 17:05 horas de la tarde, y otro de 5.1, a las 18:47, a apenas un kil�metro de profundidad, sacudieron la ciudad, provocando nueve v�ctimas mortales y dejando m�s de 300 heridos.
Hab�a ocurrido uno de los episodios naturales m�s devastadores en la historia reciente de nuestro pa�s y el terremoto m�s importante desde hace m�s de cuarenta a�os.
Aquella misma tarde, mientras se suced�an una multitud de r�plicas, el Gobierno de Espa�a, presidido por Jos� Luis Rodr�guez Zapatero, constituy� el Comit� de Coordinaci�n del Plan S�smico Estatal para movilizar los medios y recursos de la Administraci�n General del Estado, en apoyo al Plan Especial de Riesgo S�smico de la Regi�n.
Lo acontecido en esos pocos segundos hab�a sido tan tr�gico e impactante que todo el mundo recuerda en Lorca d�nde estaba cuando el suelo comenz� a temblar.
Tras la primera vibraci�n, que hab�a puesto a toda la ciudad en alerta, Jos� Antonio, presidente de la Hermandad de Labradores Paso Azul, hab�a acudido a comprobar si la Iglesia de San Francisco, sede religiosa de la Cofrad�a, hab�a sufrido m�s da�os de los aparentes -pues una parte de ella ya se encontraba en un estado de deterioro avanzado- cuando recibi� una llamada en su tel�fono m�vil.
Los servicios t�cnicos del Ayuntamiento hab�an contactado con �l para realizar una inspecci�n del estado de la Iglesia, pero esta vez, el n�mero era desconocido.
La voz era de un hombre, que le dijo: "Jos�, sal de San Francisco porque va a haber otro terremoto". Inmediatamente, Jos� Antonio desaloj� a varios ni�os que a�n se encontraban dentro del templo y cerr� la puerta principal para dirigirse la Puerta del Carrer�n, que da hacia otro vest�bulo, pero por el camino, el suelo volvi� a temblar.
Jos� Antonio se qued� parado. La sacudida fue tan grande que provoc� que la c�pula se viniera abajo. "En ese momento me asust�. Pens�: 'aqu� se acaba todo'". "El ruido era ensordecedor. Hab�a un eco tremendo".
"Me puse las manos en la cabeza para protegerme y cuando abr� los ojos no ve�a nada por la nube polvo que se hab�a generado. Pero cuando recobr� un poco el sentido y pude ver lo que hab�a alrededor, s�lo hab�a cascotes de piedra. El suelo estaba lleno de escombros", comenta.
�A m� no me pas� nada. No s� si fue la fortuna, la suerte o un milagro", afirma Jos� Antonio en una conversaci�n con EL MUNDO, quien, a d�a de hoy, sigue sin saber qui�n realiz� aquella llamada.
Segundos despu�s, una se�ora mayor, que se encontraba dentro de la sacrist�a y que sab�a que �l estaba all�, le grit�: "'�Jos�!, �Jos�!, �est�s bien?'". "No tuve ninguna herida, solamente tuve en los brazos alg�n ara�azo", relata.
Una vez pas� todo, y con la ayuda de varios chicos j�venes, Jos� Antonio se dispuso a sacar las todas im�genes de all� que, milagrosamente, tampoco hab�an sufrido ning�n da�o. Las l�neas telef�nicas estaban inutilizables y la gente se hab�a echado a la calle.
"Cuando salimos del templo para llevar las im�genes a la Casa del Paso (un edificio cercano), una chica que estaba all� me dijo: 'Tu hija y tu mujer est�n en la Plaza de Col�n y han preguntado por ti'. Entonces me qued� m�s tranquilo y pude ir a verlas despu�s, porque estaban preocupadas", relata Jos� Antonio.
Al d�a siguiente, 12 de mayo, y tras una noche llena de incertidumbre, gobernada por el caos y con todos los servicios de emergencia en las calles, el Gobierno de Espa�a declar� el nivel 2 de emergencia en la Regi�n de Murcia y todos los operativos se pusieron en marcha.
El suceso conmovi� a todo el pa�s. Se decretaron dos d�as de luto oficial en recuerdo de las v�ctimas y toda la poblaci�n se volc� desde el primer minuto para ayudar, en la medida de sus posibilidades, a recuperar poco a poco la normalidad.
Los partidos pol�ticos, que se encontraban en campa�a electoral para las elecciones municipales, convocadas para el d�a 22 de mayo, paralizaron todos sus actos y muchos de sus dirigentes, como el entonces presidente del PP Mariano Rajoy, la ministra Carme Chac�n o el l�der de Izquierda Unida, Cayo Lara, se trasladaron a la ciudad para acompa�ar a las familias y visitar las zonas afectadas.
El Congreso de los Diputados, as� como los Ayuntamientos, guardaron un minuto de silencio y los entonces pr�ncipes de Asturias, Felipe VI y la reina Letizia presidieron, el d�a 13, la misa funeral que se celebr� en el antiguo recinto de Santa Quiteria, hoy renombrado como Palacio de Ferias y Congresos Francisco J�dar, en honor al regidor que gestion� la cat�strofe.
El mundo del deporte tambi�n mostr� su solidaridad con las v�ctimas terremoto. El Real Madrid se ofreci� de forma desinteresada a disputar un partido con una selecci�n formada por jugadores de la Regi�n de Murcia, siete d�as m�s tarde, que se disput� en la Nueva Condomina, que termin� con empate a dos y en el que todos los jugadores posaron con la pancarta 'Todos somos Lorca'.

Transformaci�n de una calle del barrio de La Vi�a (Lorca), 15 a�os despu�s del terremotoAbel F. RosAraba Press
Porque s�lo as�, con la uni�n de todos los vecinos era posible salir de aquella situaci�n. Los cajeros autom�ticos dejaron de funcionar y la Unidad Militar de Emergencias, junto con los bomberos y los servicios de rescate comenzaron a montar alojamientos de campa�a para acordonar los edificios m�s peligrosos e iniciar las tareas de desescombro.
Adem�s de La Vi�a, 'zona cero' del se�smo, el barrio de San Fernando fue uno de los m�s afectados por el impacto de los terremotos.
Fernando Rold�n, entonces presidente de la Asociaci�n de Vecinos y figura clave para entender el proceso de reconstrucci�n, explica a EL MUNDO c�mo todas las viviendas quedaron completamente �dobladas� y que por tanto, la �nica soluci�n posible era �tirarlas abajo y hacer otras nuevas�.
Aquellos segundos de temblor fueron, para Fernando, "terribles". "Todas las casas comenzaron a moverse. Tuvimos que salir de all� lo antes posible". "Salimos como balas", apunta.
En una situaci�n as�, dice, "no puedes moverte". "Parece que puedes tirar para un lado, pero no puedes. Te tienes que agarrar a lo que puedas".
"Las l�mparas se ca�an y estallaban en el suelo. Los vasos, los cristales...todo se ca�a y no pod�a hacer nada", a�ade con impotencia al recordar lo sucedido.
Fernando, con ayuda de otros vecinos, comenz� entonces a reunirse con todas las administraciones, sin hacer manifestaciones ni protestas, en busca del apoyo que necesitaban para poder reconstruir el barrio.
El objetivo s�lo era uno, aunar el m�ximo n�mero de esfuerzos para que el Gobierno regional y el Ayuntamiento aceptasen demoler todas las casas, que eran imposibles de sostener, y reconstruir todo desde cero.
"Era imposible meterte all�, porque otro terremoto los terminaba de tirar", se�ala.
Durante todo el proceso, las administraciones facilitaron ayudas para el pago del alquiler a los propietarios cuya vivienda fue destruida, demolida o desalojada para su rehabilitaci�n y se recibieron ayudas directas, como las del consorcio de compensaci�n de seguros u otras procedentes del Ayuntamiento o la Comunidad Aut�noma que seg�n afirma Fernando, fueron derivadas directamente a las empresas constructoras que estaban a cargo de aquella ingente tarea.
De esta forma, en "cinco o seis a�os", el barrio de San Fernando pudo ponerse en pie y reconstruirse con 232 nuevas viviendas de una mejor calidad y m�s modernas, aunque s� pidi� que se mantuviera la misma altura de los edificios, con el fin de mantener la esencia.
El 26 de mayo de 2025 el Pleno Municipal aprob� por unanimidad dar el nombre de Fernando Rold�n Soler al parque del barrio en reconocimiento de su trabajo y Lorca se encuentra plenamente reconstruida tras una inversi�n de m�s de 1.200 millones de euros.
Aun as�, la excesiva burocracia a la hora de tramitar las ayudas a la reconstrucci�n provoc� grandes retrasos que hicieron que muchas familias damnificadas tardasen a�os en recibir las �ltimas cantidades. En este sentido, el �ltimo pago pendiente por parte del Estado, transferido a las arcas auton�micas, se termin� de realizar en el mes de junio de 2024.
En el plano auton�mico, seg�n cifras que desvel� el presidente regional, Fernando L�pez Miras, de los 17.000 expedientes que han sido gestionados relativos a las ayudas del terremoto, s�lo quedan cuatro sin hacerse efectivos, correspondientes a las ayudas del alquiler.
En dos ellos, ha detallado, ya se han podido solventar las deficiencias y se van a abonar�n de �forma inmediata�, mientras que los otros dos restantes a�n arrastran problemas con la justificaci�n de las ayudas.

Reconstrucci�n de un edificio que se derrumb� en el barrio de La Vi�a, la zona cero del terremoto de Lorca.Abel F. RosAraba Press
Otro vecino que vivi� de cerca el proceso de reconstrucci�n fue Juan Andr�s, entonces presidente del Paso Blanco y funcionario municipal encargado de la log�stica y del servicio de estad�stica para el proceso electoral.
La c�pula de la Capilla del Rosario, sede de la Cofrad�a y situada a escasos minutos de distancia de su oficina, hab�a quedado "cortada como una naranja" tras el primer minuto y, fruto del segundo, la c�pula, al no estar sujeta, se desplaz� doce cent�metros de su vertical original, quedando �nicamente apoyada en los seis cent�metros del muro originario del cimborrio.
Tras pasar toda la noche clausurada, ante el miedo de posibles saqueos -algo que no ocurri� debido al "continuo trasiego de fuerzas de orden p�blico y de emergencias" que patrullaron por la ciudad aquella noche, Juan Andr�s comenz� a tomar decisiones a la ma�ana siguiente, cuando ya ten�a una empresa asignada a la capilla y pod�a iniciar su arreglo.
"Hubo una solidaridad impresionante. Nosotros, independientemente de la propia Cofrad�a, recibimos unas ayudas importantes tanto del Ayuntamiento, como de la Comunidad Aut�noma -a trav�s del Banco Europeo de Inversiones- que nos aportaron los fondos necesarios para poder reconstruirla", apunta
La ciudad se llen� de t�cnicos, arquitectos, ingenieros y aparejadores para ponerse a disposici�n de la administraci�n para hacer evaluaciones", asegura.
Gracias a ello, el museo que estaba albergado en antigua Iglesia de Santo Domingo -que tambi�n tuvo que ser restaurada- pudo reabrir sus puertas el 29 de diciembre de ese mismo a�o y la Virgen de la Amargura regres�, esta vez al museo y no a la Capilla -con el fin de ser expuesta para devoci�n p�blica- el 29 de enero de 2012.
Los trabajos finales de Capilla del Rosario finalizaron el 7 de noviembre de 2013, momento en el que se bendijo la obra, y el 22 de diciembre de ese a�o, finalmente se pudo apear la c�pula. "Son fechas que no se me olvidan", se�ala.
Porque, aunque haya pasado el tiempo y la vida haya seguido su curso, todav�a resulta complicado y lastimoso remorar lo sucedido aquel d�a y en las jornadas posteriores. Im�genes muy dolorosas se acumulan r�pidamente en la memoria de todos los lorquinos cuando notan alguna vibraci�n y el coraz�n se sigue conmoviendo.
Con el recuerdo de las v�ctimas siempre en su memoria, hoy Lorca respira vida por sus cuatro costados y su ejemplo de superaci�n, de uni�n, de solidaridad y de entrega siguen siendo un espejo para el mundo.
El antecedente m�s grave a lo sucedido en Lorca, seg�n la lista de 'Terremotos m�s importantes' del pa�s publicada por el Instituto Geogr�fico Nacional, se remonta al 28 de febrero de 1969, cuando un terremoto de magnitud 7.9 , a 180 kil�metros del Cabo de San Vicente provoc� la muerte de 19 personas.
Otro precedente que tambi�n fue de gran gravedad fue el terremoto sufrido en Arbolote (Granada) el 19 de abril de 1956. Un se�smo con una magnitud aproximada de 5.0 y que dej� un total de 11 fallecidos.
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