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El proceso judicial por la presunta trama de corrupci�n en la compra de material sanitario durante la pandemia, conocido como el ‘caso Mascarillas’, ha entrado en su recta final. Al filo de las nueve y media de la noche de este mi�rcoles, el juicio que se celebra en el Tribunal Supremo contra el exministro de Transportes, Jos� Luis �balos, su exasesor Koldo Garc�a y el empresario V�ctor de Aldama, ha quedado visto para sentencia. La jornada de clausura ha estado centrada en los informes definitivos de las acusaciones y las defensas, dejando un escenario complejo sobre las futuras penas de los implicados. Uno de los momentos m�s significativos de la sesi�n ha sido la intervenci�n del fiscal jefe de la Fiscal�a Anticorrupci�n, Alejandro Luz�n.
Aunque el Ministerio P�blico ha elevado a definitivas sus peticiones de c�rcel —solicitando 24 a�os para �balos y 19 a�os y medio para Koldo Garc�a—, ha mostrado una postura mucho m�s flexible con el comisionista V�ctor de Aldama. Luz�n ha subrayado que la intervenci�n del empresario ha sido fundamental para el desarrollo del caso, permitiendo a los investigadores acceder a datos que hasta ahora permanec�an ocultos. Seg�n el fiscal, gracias a que su testimonio ha permitido "descubrir aspectos que eran desconocidos por los investigadores", el Ministerio P�blico considera que "es posible" solicitar una rebaja mayor de la pena de siete a�os que se le reclamaba inicialmente. Por su parte, la acusaci�n popular, representada por el Partido Popular (PP), ha mantenido una l�nea de m�xima dureza contra los cargos p�blicos.
El abogado del PP, Alberto Dur�n, ha solicitado penas que alcanzan los 30 a�os de prisi�n para el exministro �balos y para Koldo Garc�a. No obstante, la formaci�n se ha alineado con la Fiscal�a en lo referente al trato a Aldama. Dur�n se ha mostrado partidario de aplicar al empresario la atenuante de confesi�n como "muy cualificada". Esta medida legal es de suma importancia para el futuro del comisionista, ya que, en la pr�ctica, permitir�a que V�ctor de Aldama evitara su ingreso en prisi�n a cambio de la informaci�n facilitada durante el proceso. En el turno de las defensas, los representantes de �balos y Garc�a han reiterado la inocencia de sus clientes, solicitando la libre absoluci�n al considerar que no existen pruebas de cargo suficientes.
El abogado de Aldama, en cambio, ha centrado su discurso en reforzar el valor de la colaboraci�n prestada por su cliente desde que se encontraba en prisi�n preventiva. El juicio ha concluido con el �ltimo turno de palabra de los acusados. Mientras que V�ctor de Aldama ha declinado intervenir, tanto Koldo Garc�a como Jos� Luis �balos han hecho uso de este derecho para defender su gesti�n y negar cualquier participaci�n en la red de mordidas. Ahora, el Tribunal Supremo deber� deliberar sobre un caso que ha marcado la agenda pol�tica espa�ola y que espera una resoluci�n definitiva en los pr�ximos meses.




















