Alicante
Ambas v�ctimas necesitaron asistencia despu�s de que el agresor les propinara a una un fuerte pu�etazo y patadas, y a la otra un cabezazo en la sien

Un hombre alzando una bandera del orgullo LGTBIQ+.E.M
Actualizado
Un camarero de un pub de Benidorm ha sido condenado a seis meses de c�rcel y al pago de 1.960 euros por llamar "maricones" y "mariquitas" y agredir ante el resto de clientes a dos hombres que hab�an entrado en el local debido a su orientaci�n sexual.
Seg�n el Tribunal Superior de Justicia valenciano (TSJCV), la sentencia de la Secci�n Tercera de la Audiencia Provincial de Alicante se produce por la conformidad de las partes por un delito de odio y dos de lesiones.
El fallo refleja que se han vulnerado los derechos fundamentales y libertades p�blicas reconocidos en la Constituci�n por parte del camarero, que se dirigi� a los dos clientes de forma humillante y con intenci�n de menospreciarles por su orientaci�n sexual.
Los magistrados le imponen 1.080 de multa como autor de dos delitos de lesiones, ya que el condenado golpe� a las v�ctimas cuando �stas trataron de abandonar el local, y sendas indemnizaciones de 440 euros por las referidas lesiones y los da�os morales que sufrieron a consecuencia de los hechos.
"Ya se van los mariquitas"
Tal y como declara probado el tribunal en la sentencia, el camarero, que trabajaba en un pub de Benidorm especializado en espect�culos musicales en directo, se acerc� la noche del 30 de octubre de 2022 a la mesa en la que estaba las v�ctimas y les pregunt� "oye, �sois maricones?".
Posteriormente, cuando los perjudicados intentaron abandonar el local, el condenado, movido por sus prejuicios hacia su orientaci�n sexual y con la finalidad de menospreciarles y ofender su dignidad, dijo delante del resto de clientes "ya se van los mariquitas", mientras realizaba un gesto de burla.
A continuaci�n, ya en la puerta del establecimiento, le propin� un fuerte pu�etazo a una de las v�ctimas, que cay� al suelo, donde continu� d�ndole patadas, a lo que el otro perjudicado trat� de mediar para que parara la agresi�n y entonces el camarero le dio un cabezazo en la sien.
Ambas v�ctimas necesitaron asistencia sanitaria tras la agresi�n, seg�n la sentencia, dictada despu�s de que el condenado y la acusaci�n p�blica alcanzaran un acuerdo de conformidad respecto de los hechos y la pena ha sido declarada firme.
























