Pol�tica
Las protecci�n de las mujeres, troncal en el acuerdo de 2023, desaparece en el nuevo documento para centrarse en el rechazo a los inmigrantes

Alejandro Nolasco junto a Carlos Hern�ndez Quero y Jose Mar�a Figaredo en ZaragozaVox Arag�n
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El acuerdo alcanzado por PP y Vox en Arag�n se muestra como el encuentro de un punto de entendimiento com�n entre ambos espectros ideol�gicos. Ese era el objetivo de los populares al inicio de las conversaciones y es el escenario en el que la formaci�n liderada por Santiago Abascal comienza a recuperar identidad tras el periodo de crisis que se abri� en sus filas despu�s de alcanzar la cima de su ciclo virtuoso, precisamente, en las elecciones de Arag�n.
En la regi�n atravesada por el r�o Ebro es donde la derecha dura pudo amenazar con mayor contundencia la estabilidad del bipartidismo. Es por ello que, en el documento publicado el mi�rcoles, el ideario de Vox, aplicando el criterio de proporcionalidad, tiene m�s presencia que la que tuvo en Extremadura y que la que tendr� en Castilla y Le�n. Sin embargo, fuentes de la formaci�n reconocen a este peri�dico que, pese a esto, "todav�a se nos han quedado muchas cosas por incluir".
La base del texto es la inmigraci�n y la aplicaci�n del criterio de "prioridad nacional". Es el apartado que condicionar� todos los acuerdos que los dos grandes partidos de la derecha espa�ola puedan firmar pr�ximamente y se ve claramente condicionada por el poder nacional que ambos tengan en el futuro. Medidas como el rechazo a la recepci�n de menores no acompa�ados, la aplicaci�n del plan de retorno o la modificaci�n de los criterios de acceso a las ayudas p�blicas chocan directamente con los principios defendidos por el Gobierno de Pedro S�nchez y, para su puesta en marcha, ser� necesario superar determinados "escollos", indicaba Alejandro Nolasco.
En Vox est�n "contentos" por haber podido plasmar en el escrito las bases de su programa al respecto de esta cuesti�n, ya que se ha convertido en un tema troncal para el desempe�o pol�tico de la formaci�n. Sin embargo, este es un hecho que difiere enormemente de lo defendido en el acuerdo firmado en 2023, el primero en permitir un gobierno puramente de derechas en la historia de Arag�n. El documento redactado hace menos de tres a�os no incluye en ninguna de sus 13 p�ginas la palabra "inmigraci�n" y no aparece en �l ni una sola medida destinada a frenar su avance.
Es cierto que el contexto ha cambiado y, en este periodo de tiempo, en el que Vox gobern� durante un a�o la regi�n, se ha visto ampliado el n�mero de personas llegadas a Arag�n desde otros pa�ses (son m�s de 40.000 desde 2020). Sin embargo, es un dato que sirve como reflejo de la distancia que los de Santiago Abascal han marcado con las cuestiones que en sus inicios le elevaron a la posici�n de relevancia que hoy ocupa.
En 2023, la insistencia con la expulsi�n de los inmigrantes ilegales estaba focalizada en la defensa de las mujeres v�ctimas de violencia de g�nero (denominada violencia intrafamiliar o machista en el escrito). La oposici�n a decretos como el de reparto de menores migrantes se concentraba en el rechazo a la "ley del s� es s�" y "la identificaci�n de los violadores que han salido en libertad" por la aplicaci�n de la misma. En ese primer texto, la palabra "mujer" es mencionada en siete ocasiones y se recogen seis medidas para su protecci�n. En 2026, son cero.
Fuentes de Vox explican a EL MUNDO que "la defensa de las mujeres viene impl�cita al combatir la inmigraci�n ilegal, porque nosotros entendemos que el rechazo a la acogida de menas o el retorno de los ilegales sirve para protegerlas". Adem�s, apuntan que medidas como "el endurecimiento de penas o la aplicaci�n de la prisi�n permanente revisable para agresores sexuales tienen un mejor encaje en un acuerdo a nivel nacional y no auton�mico".
El texto del acuerdo actual tampoco menciona cuestiones como la Memoria y es menos ambicioso con la supresi�n del catal�n en la regi�n. Las medidas que recoge sobre el empleo de la lengua cooficial que utilizan m�s de 50.000 aragoneses se refieren exclusivamente a la "liberaci�n de su imposici�n" y a la "supresi�n del Instituto Aragon�s del Catal�n".
Dos acciones que limitar�an su utilizaci�n en la regi�n, pero quedan lejos de lo propuesto en 2023. En aquella ocasi�n, el documento recog�a la "eliminaci�n de las ayudas a entidades sin �nimo de lucro en materia de pol�tica ling��stica", la "revisi�n del texto de la Ley 3/2013 de uso, protecci�n y promoci�n de las lenguas y modalidades ling��sticas propias" y la lucha "frente a las mentiras y manipulaciones interesadas del nacionalismo catal�n excluyente y expansionista".
Con esto, Vox no abandona sus posicionamientos hist�ricos, pero s� redefine prioridades, y el PP no se ha opuesto a ello. Ambos partidos caminar�n juntos en Arag�n durante los pr�ximos a�os bajo las premisas ya firmadas y con la "estabilidad" que ofrece la garant�a de aprobaci�n de todos los presupuestos de la legislatura.























