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El Tribunal Supremo ha dictado la primera sentencia firme de un gran caso de corrupción que afecta directamente al entorno del Gobierno de Pedro Sánchez. En una resolución adoptada por unanimidad de sus siete magistrados, la Sala de lo Penal ha condenado al exministro de Transportes y exsecretario de organización del PSOE, José Luis Ábalos, a 24 años de cárcel, y a su antiguo asesor, Koldo García, a 19 años. Ambos han sido hallados culpables de delitos de organización criminal, cohecho, malversación y tráfico de influencias.
La sentencia considera probado el "pelotazo" de las mascarillas durante el peor momento de la pandemia de Covid-19. Según el tribunal, Ábalos favoreció sistemáticamente al empresario Víctor de Aldama a cambio de que este financiara su "alto tren de vida". Entre los beneficios ilícitos detallados figuran el pago de un piso de lujo para una ex amante del ministro en Madrid, los "enchufes" de amistades en empresas públicas y una remuneración mensual de 10.000 euros para "gastos fijos" del entonces titular de Transportes. Además, se han acreditado gestiones irregulares vinculadas al rescate de Air Europa y la concesión de licencias de hidrocarburos.
Por su parte, el empresario Víctor de Aldama ha sido condenado a 4 años y medio de prisión, aunque evitará el ingreso en el centro penitenciario gracias a su "colaboración veraz y real" con la justicia. El Supremo le ha aplicado una atenuante muy cualificada de confesión, suspendiendo la ejecución de su pena a condición de que realice un año de trabajos comunitarios y presente informes semestrales de actividad. Aldama, que asistió en persona a la lectura del fallo visiblemente emocionado, se fundió en un abrazo con su abogado tras conocer que no sería encarcelado.
Finalmente, el tribunal ha subrayado que estos actos de corrupción "carcomen" el sistema democrático y socavan su arquitectura al ser ejecutados desde el más alto rango de los órganos constitucionales. Los magistrados advierten que este fenómeno distorsiona la finalidad del poder público, convirtiéndolo en un instrumento al servicio de intereses particulares. Ábalos y Koldo García, quienes siguieron la sesión por videoconferencia, permanecen internos en la prisión de Soto del Real desde el pasado 27 de noviembre.



























