La 'Operación Heremi' se ha saldado con 10 detenidos, el desmantelamiento de 16 invernaderos y la incautación de 1.500 plantas de cannabis, entre otros

El coronel, Francisco Pulido, muestra algunas de las incautaciones al delegado del Gobierno en la Región, Francisco Lucas
Actualizado
La Guardia Civil procedió, el pasado 19 de mayo, a la detención de 10 personas por su presunta pertenencia a una organización criminal dedicada al cultivo, elaboración, tráfico de drogas y tenencia ilícita de armas que operaba en los municipios murcianos de Alguazas y Ceutí.
Una investigación, denominada 'Operación Heremi', en la que se desmantelaron un total de 16 invernaderos de marihuana y se realizaron 21 registros domicilios (seis en Ceutí y 16 en Alguazas), según han explicado este lunes el delegado del Gobierno en la Región de Murcia, Francisco Lucas y el coronel Jefe de la 5º zona de la Guardia Civil, Francisco Pulido, en una rueda de prensa.
Concretamente, el dispositivo policial también incautó más de 1.500 plantas de cannabis, 20 gramos de cocaína, 10 kilogramos de cogollos de marihuana, dos vehículos, 32.000 euros en metálico, cinco escopetas, dos armas cortas tipo revólver y 10 armas blancas.
Según ha relatado Lucas, la investigación fue iniciada hace unos meses cuando la Guardia Civil comenzó a seguir la pista de un clan familiar, asentado en estos dos municipios, dedicados presuntamente a la venta de "sustancias estupefacientes".
"Los indicios obtenidos permitieron conocer que contaban con varios puntos de venta de droga, en los que ofrecían marihuana, hachís y cocaína", ha agregado el Delegado.
Más de 100 agentes
Además, los detenidos contaban con plantaciones ocultas en varios domicilios que servían para "abastecer" los puntos de venta, utilizando algunas de sus habitaciones como "secaderos".
Con el apoyo de la policía local de Alguazas y de Ceutí, la Guardia Civil, con un dispositivo de más de 100 agentes, realizó vigilancias y dispositivos operativos en torno a estos inmuebles, lo que permitió "constatar" el "continuo trasiego de clientes".
Estos hechos fueron puestos en conocimiento de la autoridad judicial, que otorgó sendos mandamientos de entrada en los diferentes domicilios, donde también se comprobó que algunos mantenían enganches ilegales al suministro eléctrico.
Por su parte, el coronel Pulido ha detallado que los miembros de este clan familiar poseían antecedentes policiales y penales por este tipo de delitos y que, al tratarse de dos municipios pequeños, resultó complejo sostener una investigación ante la posibilidad de que los agentes no pasasen inadvertidos.
Al respecto de las armas, la Guardia Civil ha señalado que las tenían como defensa de otras organizaciones dedicadas a esta actividad y también para evadir una entrada policial. Una de ellas, incluso, contaba con un cartucho en la recámara que fue percutido pero que, finalmente, no se pudo disparar.



























