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La sesi�n de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados ha derivado este mi�rcoles en un dur�simo enfrentamiento verbal centrado en la independencia judicial y la supuesta deriva autoritaria del Ejecutivo. El ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, F�lix Bola�os, se ha visto obligado a defender su gesti�n y su derecho a la cr�tica frente a las duras acusaciones de la bancada del Partido Popular y de Vox, quienes le acusan de atacar frontalmente al Poder Judicial a ra�z de la investigaci�n abierta por el magistrado Juan Carlos Peinado contra la esposa de Pedro S�nchez.
La portavoz del Partido Popular, Ester Mu�oz, inici� el choque acusando a Bola�os de "traspasar todos los l�mites de cualquier dem�crata" al haber se�alado y "vilipendiado" p�blicamente al juez Peinado. Mu�oz subi� el tono al afirmar que Bola�os act�a como un ministro que "hubiera podido ser perfectamente de Viktor Orb�n", calificando adem�s a Pedro S�nchez como "el Orb�n del sur". Seg�n la portavoz popular, la estrategia del ministro consiste en lanzar un "mensaje de miedo" a los magistrados para proteger al presidente del Gobierno, una labor que, seg�n sugiri� Mu�oz, no le ha servido para ser nombrado vicepresidente del Ejecutivo.
En su r�plica, Bola�os defendi� que cualquier decisi�n judicial en un estado democr�tico puede ser objeto de una cr�tica razonada, recurrida o incluso denunciada ante posibles "irregularidades" de un magistrado ante el poder judicial. El ministro asegur� que no piensa "bajar la cabeza" ante lo que considera injusticias y acus� al PP de convivir con ellas con total naturalidad por su condici�n de "derechas". Asimismo, argument� que lo que realmente afecta a la independencia de los jueces es "destruir pruebas" para tapar la corrupci�n propia, jactarse de controlar salas del Tribunal Supremo o retirar funcionarios a jueces encargados de casos sensibles, como los de la Generalitat Valenciana.
El conflicto salpic� tambi�n a Vox. Su portavoz, Pepa Mill�n, denunci� un "matonismo" gubernamental contra disidentes y jueces, afirmando que ni siquiera los reg�menes absolutistas habr�an so�ado con tal poder. Bola�os, sin embargo, vincul� el "disgusto" de la formaci�n de Abascal por la derrota electoral de Orb�n a la p�rdida de un posible financiador. El ministro concluy� sugiriendo que Vox se ha convertido en una "empresa para gente que no ha trabajado en su vida", aludiendo a cr�ticas internas de figuras como Javier Ortega Smith.

























