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Los 14 pasajeros espa�oles procedentes del buque MV Hondius, en el que se desat� una epidemia de hantavirus, han comenzado su periodo de aislamiento preventivo en el hospital G�mez Ulla de Madrid tras pasar una primera noche tranquila y sin presentar sintomatolog�a compatible con la infecci�n. El grupo, que incluye entre sus integrantes a un ciudadano burgal�s, ingres� en el centro sanitario la tarde del pasado domingo en un operativo coordinado, escoltado por un furg�n de la Polic�a Nacional y varios agentes en motocicleta.
Siguiendo estrictamente el protocolo aprobado por la Comisi�n de Salud P�blica, nada m�s llegar se les practic� una prueba PCR, cuyos resultados definitivos se conocer�n esta tarde, una vez transcurridas las primeras 24 horas de observaci�n. El secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, ha confirmado que el periodo de cuarentena se computa oficialmente desde el pasado 6 de mayo. Esta fecha se determin� tras un an�lisis pormenorizado de todas las relaciones y contactos ocurridos dentro del barco, en una decisi�n consensuada con la Organizaci�n Mundial de la Salud (OMS), el Centro Europeo para la Prevenci�n y Control de Enfermedades (ECDC) y las alertas nacionales.
Durante esta fase, los 14 ciudadanos permanecen en habitaciones individuales y sin posibilidad de recibir visitas. La vigilancia activa incluye el registro de la temperatura corporal dos veces al d�a para detectar precozmente cualquier s�ntoma como fiebre, disnea, mialgias o v�mitos. En caso de que alg�n paciente desarrolle estos signos, ser� trasladado de inmediato a una habitaci�n de aislamiento con presi�n negativa para realizarle pruebas de PCR en sangre y suero. Si los s�ntomas persisten sin un diagn�stico certero, las pruebas se repetir�n cada 48 horas. De confirmarse un positivo a trav�s del Centro Nacional de Microbiolog�a, el afectado ingresar� en la Unidad de Aislamiento y Tratamiento de Alto Nivel (Uatan).
Sanidad ha indicado que la cuarentena podr�a extenderse hasta 42 d�as, aunque se reevaluar� la situaci�n de forma semanal. Padilla ha subrayado que la intenci�n es que la medida no "mine la moral" de los afectados, manteniendo no obstante una postura de m�xima prudencia sobre si el aislamiento podr� finalmente completarse en sus domicilios particulares.






















