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�scar S., el �nico acusado de la muerte de Esther L�pez en Traspinedo (Valladolid) en enero de 2022, volvi� este jueves por la ma�ana a la que fue su casa familiar y en la que se perdi� el rastro de la mujer. Concretamente, al chal� que era de su propiedad y en el que se descubri� un zulo del que �scar nunca habl� a los agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil.
El imputado lleg� conduciendo su propio coche para estar presente en la inspecci�n, como marca la ley. Se trata de un nuevo registro tras emerger el zulo al que se accede por una trampilla desde una de las habitaciones del chal�. Lo hizo acompa�ado de su abogada. Los agentes de la UCO comenzaron a trabajar en torno a las nueve y media de la ma�ana del jueves. Se trata de una zona encharcada de agua y a la que se accede por una escalera de hierro, tapada con una trampilla forrada de baldosas. A ellos se unieron miembros del Equipo Central de Inspecci�n Ocular -Grupo ECIO de la Direcci�n General de la Guardia Civil-, de manera conjunta con personal del laboratorio de criminal�stica de la Unidad de Intervenci�n de la Polic�a Judicial de Valladolid.
Asimismo, se sum� el Grupo de Especialistas en Actividades Subacu�ticas (GEAS). La jueza titular de la plaza 5 de la Secci�n de Instrucci�n del Tribunal de Instancia de Valladolid, que investiga la muerte de la joven, acord� el mi�rcoles la entrada y registro de la casa despu�s de que el nuevo propietario comunicara el hallazgo de una trampilla que daba acceso a un s�tano desde uno de los dormitorios.
Bajo la superficie y una capa de espuma de poliuretano, hall� una estructura de acceso que conduce a un habit�culo de unos 2,5 metros de altura y una superficie aproximada de 12 metros cuadrados, como as� lo puso en conocimiento de la Guardia Civil y recoge el atestado al que ha tenido acceso Europa Press. La jueza, de conformidad con el criterio de la Fiscal�a, autoriz� la entrada y registro para que la diligencia se realice con todas las garant�as legales.
En este sentido, la magistrada dio v�a libre a que la Guardia Civil realice una inspecci�n ocular que, �am�n del habit�culo en cuesti�n, se extender� a las comprobaciones y extracci�n� de las oquedades, suelo, paredes, techos o en la propia estructura de la vivienda y en su interior, posible rotura de tabiques o falsas paredes, techos y suelos.
Los investigadores han recogido y transportado, para su posterior an�lisis, diferentes muestras que han obtenido, en especial �en lo concerniente a la b�squeda e identificaci�n de restos biol�gicos y humanos�, adem�s de que se captaron y grabaron im�genes durante la actuaci�n policial. Despu�s de 15 horas de trabajo, el rastreo ha terminado a mediod�a de este viernes.
En el interior del s�tano encontrado, seg�n el informe policial, existe un nivel de agua de unos 30 cent�metros y en el registro visual previo se observaron diversos objetos, entre los que figuran restos de ferralla, dos garrafas, maderas flotando y lo que parece ser una bomba de extracci�n de agua. El acceso a la estancia se realiza a trav�s de una escalera oxidada en mal estado a la que le faltan varios pelda�os.
La defensa del �nico encausado sostiene que esta dependencia es una antigua bodega que el padre de su patrocinado decidi� tapiar hace dos d�cadas ante las inundaciones recurrentes que sufr�a el habit�culo, al tiempo que asegura que �scar ya advirti� de su existencia a uno de los agentes de la Guardia Civil, cuyo nombre incluso le ha proporcionado, durante la inspecci�n que el Instituto Armado efectu� al referido chal� hace ya cuatro a�os.
Por su parte, la familia de la v�ctima reiter� su petici�n de ingreso en prisi�n provisional de �scar. A trav�s de un comunicado, calific� la actitud de �scar como �obstruccionista, embustera y mentirosa�, al denunciar que el acusado nunca revel� la existencia de un habit�culo en su vivienda sobre el que los agentes deambularon durante tres d�as de registro. Adem�s, recordaron que la contundente acusaci�n de la Fiscal�a es anterior al hallazgo de dicho zulo en la escena del crimen, por lo que este nuevo elemento no exime al acusado de ninguna de las pruebas objetivas e irrefutables obtenidas contra �l hasta el momento.
Se da la circunstancia de que en la ropa de Esther se encontraron signos de que hab�a estado en un sitio h�medo y restos de pintura azul. Los investigadores quieren saber si el cad�ver se escondi� en ese zulo antes de que se moviera a la cuneta en la que lo descubri� un senderista. La UCO siempre ha mantenido que la zona en la que apareci� la mujer no se correspond�a con el escenario del crimen y, desde el inicio, �scar se convirti� en su principal sospechoso.
A lo largo de estos cuatro a�os, han redactado multitud de informes cuyas conclusiones siempre han sido las mismas. Le atribuyen �graves contradicciones�, han subrayado �la escasa credibilidad que merecen las versiones que ha dado� y destacado su �extra�a� actitud en todo este tiempo. Eso les llev� a concluir que todo �supera las meras sospechas subjetivas� y a resaltar la �claridad� de indicios en su contra. El hallazgo de la trampilla en la casa, de la que nunca habl� �scar, enfatiza la hip�tesis de la UCO.
La noche en la que Esther desapareci� estaba con �scar y otro amigo. Un senderista encontr� su cad�ver el 5 de febrero junto a una cuneta. En uno de esos viajes, recoge el informe, puso su m�vil en modo avi�n para �desplazarse sin dejar rastro�, adem�s de borrar el navegador de su veh�culo, y ocult� un segundo desplazamiento la misma noche en la que muri� la mujer.
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