Pol�tica
Los herederos pol�ticos del 15-M han asimilado al ex presidente como uno de sus grandes referentes y han sido los primeros en salir en su defensa

Actualizado
Audio generado con IA
Cuando el 15 de mayo de 2011 un grupo de chavales de Juventud Sin Futuro impuls� sin imaginarlo un cambio en la historia pol�tica de Espa�a, con aquella acampada en la Puerta del Sol que capt� el malestar social de un pa�s y que lo condens� en un movimiento de masas que se resumi� en aquel c�lebre grito de �No nos representan�, se mont� contra un Gobierno del PSOE presidido por Jos� Luis Rodr�guez Zapatero, el bipartidismo o la corrupci�n. De aquellos �indignados� del 15-M naci� Podemos y todo un espacio pol�tico en la izquierda cuyo esp�ritu y su herencia representan hoy tambi�n Sumar y otras formaciones.
Este recuerdo, cuando justo se acaban de cumplir los 15 a�os de aquel movimiento, viene a cuento, porque desde la semana pasada se ha producido un hecho llamativo. Los herederos pol�ticos del 15-M han asimilado a Zapatero como uno de sus grandes referentes y han sido los primeros en ejercer de guardia pretoriana del ex presidente del Gobierno, como si defendieran a uno de los suyos.
Pusieron el grito en el cielo por la imputaci�n, azuzaron la idea de que obedece a una persecuci�n pol�tica de los jueces -lawfare- y ahora son tibios al emplearse con dureza contra �l, el PSOE o quienes han dado presunta cobertura institucional para los manejos investigados. Aunque con el paso de los d�as hayan ido reculando y pidiendo explicaciones, la respuesta de la izquierda retrata un momento pol�tico, evidencia una oportunidad perdida para pedir paso como alternativa y desnuda la absoluta dependencia que hoy se tiene del PSOE. Est�n atados al destino electoral de S�nchez cuando se naci� del 15-M para romper el bipartidismo y alzar una alternativa impugnatoria.
�Que los restos del 15-M hoy lo lloren [a Zapatero] como un santo da cuenta de mucho�, se�alaba con incredulidad Elizabeth Duval, la que fuera uno de los puntales de Sumar y que hoy est� al margen del socio minoritario del Gobierno. No est� ni mucho menos sola en esta opini�n. Otras personas de la izquierda con perfil p�blico han salido a recordar que �montaron� el 15-M contra Zapatero. �Yo no olvido lo que hizo�, dijo Alberto Rodr�guez, ex n�mero tres de Podemos y hoy l�der del partido Drago Canarias, que estuvo en Sumar el 23-J.
�Y qu� hizo que tanto enerv� a esta izquierda? La gesti�n de la crisis econ�mica con dur�simos recortes sociales -aumento de la edad de jubilaci�n, congelaci�n de pensiones, recorte de salarios p�blicos...- o la reforma del art�culo 135 de la Constituci�n para priorizar el pago de la deuda por encima del gasto p�blico.
Son los grandes pecados que el Pablo Iglesias con coleta exprimi� para atacar al PSOE a�os despu�s y acorralarlo hacia un sorpasso que se qued� a punto. Hoy el Pablo Iglesias sin coleta se lamenta de la �justicia espa�ola� por haber imputado a Zapatero y su corte rinde tributo a su legado dentro de una amnesia selectiva.
La amistad que el ex l�der de Podemos e Irene Montero mantienen con el ex presidente resume el sino en este espacio pol�tico. Zapatero se acerc� a Podemos cuando el PSOE a�n le repudiaba y fue un puente entre Iglesias y S�nchez para la normalizaci�n de las relaciones y la posterior formaci�n del primer Gobierno de coalici�n. Es el mismo papel que luego ha ido asumiendo el ex presidente con otros partidos de izquierdas o independentistas. No es casualidad que Rufi�n se declarase �muy jodido� por la situaci�n. Porque Zapatero, adem�s de ayudar a S�nchez en clave de partido, era pieza esencial en el engranaje con los socios, y muchos de ellos, por su habilidad para movilizar al votante progresista contra la derecha, lo han acabado santificando.
Por eso el golpe no s�lo lo siente el PSOE en su propio pecho. Tambi�n Sumar, porque se desmorona una figura con la peor de las sospechas: la corrupci�n. El pecado capital que la izquierda, como dice Rufi�n, no puede permitirse y que en el 15-M se juzg� como imperdonable.
De ah� que la falta de contundencia en las posiciones de Sumar o Podemos haya dejado al descubierto la contradicci�n que se vive en un espacio que cuando irrumpi� aspiraba a sustituir al PSOE y que ahora se resigna a gobernar bajo su mando.
La mimetizaci�n con el PSOE aflora hoy como el gran problema de Sumar y el primer desaf�o de la nueva alianza que nace. Porque ya se vio en Andaluc�a. Hay espacio para la izquierda pero en las elecciones se vota a las que se alejan de S�nchez, como Adelante Andaluc�a o Chunta. Porque los nuevos indignados est�n en los que no les llega para vivir en una casa o para llenar la cesta de la compra.

















