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La sesi�n de control al Gobierno en el Congreso ha estado marcada este mi�rcoles por un clima de pesadumbre y m�xima expectaci�n tras conocerse el auto del juez Calama que sit�a al expresidente Jos� Luis Rodr�guez Zapatero como el presunto v�rtice de una trama corrupta. Ante este escenario, el actual presidente del Gobierno, Pedro S�nchez, ha protagonizado una defensa cerrada de su antecesor, asegurando que le prestar� �todo su apoyo� en este dif�cil trance judicial.
S�nchez ha manifestado su compromiso de mantener una �colaboraci�n total con la Justicia� y un respeto absoluto por la presunci�n de inocencia de Zapatero. No obstante, el jefe del Ejecutivo ha optado por un contraataque directo frente a las cr�ticas de la oposici�n, recurriendo a una estrategia de confrontaci�n de legados. En su intervenci�n, ha reivindicado la figura del expresidente subrayando que, a diferencia de los gobiernos del PP, Zapatero �no nos meti� en una guerra ilegal� y �no minti� a los espa�oles ante un atentado terrorista�, adem�s de recordarle a la bancada popular que bajo su mandato se logr� el fin de ETA. Bajo esta premisa, S�nchez ha sentenciado que no aceptar� �lecciones� de quienes, a su juicio, tienen �tantas verg�enzas que ocultar�.
Por su parte, el l�der del Partido Popular, Alberto N��ez Feij�o, ha ido directamente al grano al se�alar que la justicia ha imputado al �faro moral� del sanchismo. Feij�o ha cuestionado abiertamente qu� tipo de influencia real ejerc�a Zapatero sobre el actual Ejecutivo y ha preguntado si el Gobierno, siguiendo su t�nica habitual, arremeter� ahora contra los jueces encargados del caso. ��Qu� hacen todav�a ah� manchando un d�a m�s la presidencia del Gobierno de Espa�a?�, ha espetado el l�der de la oposici�n.
S�nchez ha respondido a estas provocaciones sacando a relucir la pol�mica foto de Feij�o con el narco Marcial Dorado y ha reafirmado su intenci�n de agotar la legislatura hasta 2027, asegurando estar dispuesto a seguir al frente del pa�s incluso ocho a�os m�s. Seg�n el presidente, mientras el Gobierno impulsa el crecimiento y el empleo, el PP solo ofrece acuerdos con la ultraderecha.
























