






















"Nosotros a lo que aspiramos es a ser tambi�n decisivos para poder llevar a cabo un cambio real en Andaluc�a", dijo la portavoz parlamentaria de Vox, Pepa Mill�n, este martes. "Aqu� hay probablemente un par de miles de personas. Si cada uno de vosotros puede convencer a otros cinco, arrasamos en El Ejido, ganamos en Almer�a y conseguiremos determinar el pr�ximo gobierno de la Junta", proclam� Santiago Abascal ayer. "Decisivos" y "determinantes", ah� han dibujado los dirigentes de Vox su meta para esta nueva cita con las urnas. Lo han hecho con cuidadosa prudencia, evitando engordar expectativas que puedan jugar una mala pasada, pero insistiendo en trasladar el mensaje de que, dicen, eso es lo que se vota el pr�ximo domingo: si Vox tiene o no palabra en el futuro gobierno de la Junta. "Si los andaluces tienen a bien concedernos la llave de este gobierno, tienen que saber que no habr� nada ni nadie [...] que nos haga entregar esa confianza gratis o malbaratarla", ha advertido este viernes Abascal, en un �ltimo llamamiento para alcanzar esa meta.
Andaluc�a es la �nica autonom�a en la que Vox sabe lo que es tener voz en la hoja de ruta de la Junta, y despu�s perderla. Zona cero de su irrupci�n parlamentaria, aqu� Abascal dio la sorpresa un 2 de diciembre de 2018 al conseguir 12 esca�os y convertirse en pieza imprescindible para que la derecha tomara el poder en el que siempre fue feudo socialista. Pero, una legislatura m�s tarde, la revalida de aquel primer gran hito de Vox no sali� como el partido esperaba: pese a que la apuesta fue de m�ximos -con Macarena Olona como candidata-, la formaci�n solo registr� un crecimiento moderado y, lo que fue peor noticia, perdi� la "llave" de la Junta, pues Juanma Moreno obtuvo la mayor�a absoluta que se le escap� en 2018.
Conscientes de que ser "llave" en la gobernabilidad otorga visibilidad y poder durante la legislatura, en Vox han hecho de evitar la mayor�a absoluta su principal argumento para pedir el voto. "Yo lo �nico que os quiero pedir es que el domingo vot�is con alegr�a, con esperanza, con convicci�n. No vot�is con estrategia, no vot�is con c�lculos matem�ticos", ha defendido esta noche Abascal en Sevilla, donde ha cerrado la campa�a acompa�ado de su candidato, Manuel Gavira, y de los ya vicepresidentes de Extremadura y Arag�n, que encarnan ese poder de influencia que Vox quiere alcanzar el 17-M. "Si vosotros quer�is, va a nacer la nueva Andaluc�a. Una donde lo primero ser�n los espa�oles", ha proclamado Gavira, abrazando el principio, convertido en su lema oficioso de la campa�a -"prioridad nacional"-, que Abascal ya avanz� que para Vox es irrenunciable.
Dibujar el horizonte en evitar la mayor�a absoluta, adem�s, permite al partido desplazar el foco de su propio resultado, que, a la vista de los �ltimos sondeos, podr�a quedarse lejos de las cifras que Abascal viene cosechando en este ciclo electoral. El 18,9% aglutinado en Castilla y Le�n, el 17,8% de Arag�n y el 16,9% de Extremadura dejan margen de crecimiento a Vox, que en Andaluc�a parte del 13,4% de voto, pero en el partido contienen las expectativas y no hablan de grandes auges, como tampoco lo hacen las encuestas -han ido a la baja con el paso de las semanas-. Si estas previsiones se cumplen y se da un alza moderada de la formaci�n -o incluso un estancamiento o ligera ca�da-, que Juanma Moreno no obtenga la absoluta podr�a servir para endulzar la noche electoral de Vox.
Y, as�, el partido ha centrado su campa�a en ese horizonte, tanto en lo discursivo como en los aspectos m�s pr�cticos. Por ejemplo, en el trazado de la ruta de actos electorales -con Abascal all� casi a diario-. La extensi�n geogr�fica de Andaluc�a y su diversidad de poblaciones han obligado a Vox a decidir d�nde ir y d�nde no -en las anteriores citas pudo abarcar m�s- y, ante esa disyuntiva, el partido ha priorizado los actos en grandes ciudades y zonas urbanas. Los pueblos m�s peque�os, que tuvieron mucho peso en anteriores campa�as, se han quedado fuera de la agenda p�blica esta vez: los 28 municipios en los que Abascal ha protagonizado un acto electoral est�n en el top de los m�s habitados de cada provincia -se deja Fuengirola y Algeciras-.
Estos grandes foros permiten a Vox llegar a un mayor porcentaje de poblaci�n -esas 28 localidades concentran el 43% del total de habitantes de Andaluc�a-, con lo que ampl�a sus opciones de llevarse las �ltimas papeletas de cada circunscripci�n, claves para determinar si hay o no mayor�a absoluta del PP. Y, adem�s, sucede que en 2022 el partido de Abascal obtuvo su mejor marca en las zonas urbanas de tama�o intermedio -aunque, ahora, el CIS le estima m�s fuerza en el plano rural-.
No parece casual, tampoco, las poblaciones elegidas para los actos del final de campa�a. De los ocho sitios en los que Abascal ha intervenido esta semana, en siete obtuvo en 2022 una marca mejor que en su media; esto es, son pueblos que le sirvieron de impulso. All� ha vuelto ahora Vox para intentar revalidar aquel apoyo, y sumar otros que eviten que la historia -la mayor�a absoluta- se repita.
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