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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha protagonizado este miércoles una comparecencia de alta intensidad en el Congreso de los Diputados, en una sesión que ha estado profundamente marcada por la tensión política derivada de los recientes casos de corrupción. Durante su intervención, el jefe del Ejecutivo ha respondido con firmeza a los ataques de la bancada de la oposición, a quienes ha afeado sus críticas frontales e instado a "no mentir" al calificar a su administración como la más corrupta de la historia de España. En un contraataque dialéctico, Sánchez recordó que la formación contraria arrastra actualmente una pesada carga judicial, acumulando "más de 30 casos abiertos con 150 implicados".
Sánchez ha defendido la integridad absoluta de su actual gabinete, desmarcando de forma tajante la acción del Gobierno de coalición progresista de cualquier tipo de sospecha o irregularidad. En su análisis de la situación actual, el mandatario desglosó los tres elementos que, según su criterio, conforman el "nubarrón" que está eclipsando el debate público y la labor institucional. El primero de ellos sería un caso de corrupción protagonizado por personas específicas que aprovecharon su posición en el partido y el Gobierno para beneficio propio. Como segundo punto, se refirió a la investigación judicial abierta en torno al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, sobre la cual pidió actuar con suma prudencia. Finalmente, denunció la existencia de una campaña coordinada de ataques personales y desinformación destinada a erosionar al Ejecutivo.
A pesar del cerco político, el presidente aseguró que el Gobierno no tiene "nada que ocultar ni nada que lamentar". Sánchez cerró su comparecencia con un mensaje de continuidad y resistencia, subrayando que los ataques externos no lograrán descarrilar la agenda legislativa ni los compromisos sociales de su gabinete. De forma contundente, remató ante el hemiciclo que la verdadera cuestión para su proyecto político no es si se debe seguir adelante, sino cómo no iban a continuar con el rumbo fijado para la legislatura.


























