La líder del PSPV pone en marcha la maquinaria electoral y promete primarias abiertas, pero avisa: "Cuando cada uno trabaja para gestionar su día después, a los socialistas no nos va bien"

La secretaria general del PSPV-PSOE, Diana Morant, en el Comité Nacional del partido este sábado.EFE
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Tras la sucesión de derrotas electorales que ha sufrido el PSOE en las últimas convocatorias electorales autonómicas, nada hace presagiar que algo vaya a ser distinto en Andalucía. Los socialistas, de la mano de María Jesús Montero, se encaminan a otro fracaso en tierras de Juanma Moreno. Y de ese derrotismo busca alejar al PSOE valenciano su secretaria general, Diana Morant, quien este sábado en Valencia ha verbalizado una frase sintomática: "Si hay un territorio donde podemos darle la vuelta a lo que está pasando, es este".
Así lo ha dicho la también ministra este sábado en el Comité Nacional del PSPV-PSOE, el máximo órgano entre congresos con vistas a poner al partido en "modo electoral". Porque el territorio al que se refería obviamente Morant no era Andalucía, sino la Comunidad Valenciana. "Aquí comenzará", ha proclamado, "la derrota del populismo, del racismo o de las políticas retrógradas de la derecha".
La idea de que "hay partido" en la Comunidad Valenciana, en palabras de Morant, no es nueva en las filas socialistas. De hecho, el reciente nombramiento de Arcadi España como ministro de Hacienda para sustituir a Montero se interpretó según esta clave: Pedro Sánchez lo fía todo a recuperar el terreno perdido en Valencia, y de ahí el ascenso de los dirigentes valencianos en Ferraz y Moncloa. El PSPV está convencido, tal y como ha dejado claro este sábado Morant, de que el territorio con más posibilidades de un vuelco político es el valenciano.
Por varios motivos. El primero: la dana. La tragedia que asoló Valencia en 2024 con 230 víctimas mortales ha supuesto un gran desgaste para el PP valenciano, a pesar de que la mayoría de encuestas sigue apostando por un gobierno valenciano de derechas. Aun así, Morant ha querido precisamente rodearse este sábado de representantes de las víctimas de la dana, que mantienen su rechazo a reunirse con el presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca.
Y el segundo motivo que hace albergar esperanzas a los socialistas valencianos de un cambio en la Comunidad Valenciana es Compromís, por paradójico que suene. En el PSPV se asume que los socialistas no tienen por sí mismos capacidad de arrastre para conquistar la Generalitat. Sí o sí se necesitará un gobierno de coalición. En este sentido, que la izquierda alternativa al PSOE mantenga fuerte su marca en torno a Compromís es una garantía para los socialistas, a quienes penalizan las luchas intestinas y la división partidista en el espacio a su izquierda.
De ahí que Morant se haya rodeado este sábado de figuras clave en el socialismo valenciano: desde el ministro España al ex presidente de la Generalitat Ximo Puig o la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé. Sin olvidar a un histórico como Ciprià Císcar, que justamente asumía la presidencia del partido tras la dimisión hace menos de un año del ex comisionado del Gobierno para la dana por su título falso, José María Ángel.
Pero, sobre todo, Morant ha aprovechado para lanzar el mensaje de que hay que "abrir" el partido. Lo ha hecho con un guiño significativo: "Aquí han cabido nacionalistas, republicanos, la izquierda a nuestra izquierda". Y ha prometido movilizar a "100.000 activistas del cambio" para recuperar la llave de la Generalitat, con primarias abiertas a la sociedad.
Ahora bien, en su discurso tampoco ha faltado un aviso a navegantes en clave interna después de las crisis abiertas, con especial incidencia en la provincia de Valencia: "Cuando estamos divididos y cada uno trabaja para gestionar su día después, a los socialistas no nos va bien". "Ha llegado el momento de ir todos a una", ha insistido, consciente de la "oportunidad" que tendrá en apenas un año.
Además, Morant ha atacado directamente a Llorca comparándolo una vez más con Mazón. "Tenemos lo mismo: un presidente más preocupado de que lo elijan desde Madrid que de solucionar los problemas de los valencianos, que monta vallas de autobombo con su foto mientras desmonta la escuela pública", ha lamentado frente a representantes de sindicatos docentes, que el lunes inician la primera huelga indefinida contra el Gobierno valenciano.

























