


















"Es la luz en medio de la oscuridad". Con estas palabras, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel D�az Ayuso, ha concedido la Medalla de Oro de la regi�n a la l�der opositora venezolana Mar�a Corina Machado, en la Real Casa de Correos, sede del gobierno regional.
La Nobel de la Paz ha agradecido, sonriente, el gesto. "Es un honor inmenso, en nombre de todos los venezolanos, recibir esta medalla, y lo hago consciente de que es un reconocimiento a cada uno de los ciudadanos de mi pa�s, dentro y fuera de Venezuela, que han arriesgado su vida por la libertad... Esta medalla, que reconoce una vida de servicio y entrega est� hecha para cada venezolano, con nombre y apellido, que ha demostrado cu�les son los valores que definen al bravo pueblo", ha indicado.
"Desde Madrid, esta tarde comienza nuestro retorno. Desde aqu� comenzamos a preparar esta nueva fase en la cual regresaremos millones a reconstruir mundos, un pa�s del cual nos sentimos orgullosos", ha continuado la venezolana. "Solo concibo mi vida en Venezuela y en libertad... Querida Isabel, los venezolanos en Madrid van a regresar", ha dicho a la presidenta madrile�a para finalizar su discurso.
A su vez, Edmundo Gonz�lez Urrutia, presidente electo de Venezuela, ha recibido la Medalla Internacional de la Comunidad de Madrid. Al no estar presente por encontrarse hospitalizado -debido a complicaciones derivadas de su operaci�n en la cadera-, ha sido su hija Carolina Gonz�lez quien la ha recibido en su nombre.
"Venezolanos, reciban este reconocimiento con el orgullo que merece: es de ustedes", ha dicho Edmundo Gonz�lez a trav�s de la voz de su hija. Ella, por su parte, ha expresado su deseo de ver a su padre volviendo a su patria.
En la ceremonia de entrega de ambos reconocimientos han estado presentes otros l�deres de la pol�tica espa�ola, como la diputada popular Cayetana �lvarez de Toledo. Machado, por su parte, ha estado acompa�ada por su comitiva. Entre ellos, el ex alcalde caraque�o Antonio Ledezma; Jos� Antonio Vega y Mar�a Gabriela Olavarr�a, coordinadores del partido Vente Venezuela (VV) en Espa�a; Pedro Urruchurtu, coordinador internacional de VV, y Magalli Meda, su mano derecha.
"Este es un d�a que no olvidaremos. Probablemente el d�a m�s feliz de la Comunidad de Madrid desde que soy presidenta. Y tanto es as� que, desde que te hemos visto, nos hemos emocionado profundamente, porque no ha pasado un solo d�a sin que hablemos de Venezuela, de vuestro sufrimiento, de vuestra gente que es la nuestra y de tu liderazgo y de lo mucho que se te necesita", la ha elogiado Ayuso.
"Mar�a Corina Machado, como millones de venezolanos y ciudadanos por todo el planeta, nos demuestran que por la libertad, as� como por la honra, se pueden y se debe aventurar la vida", ha resumido la presidenta de Madrid.
Para saber m�s
Fuera de la sede regional, la comunidad venezolana re�a, gritaba y celebraba entre m�sica y consignas la visita de la Nobel de la Paz. A las 17:00 horas ya comenzaba a llenarse la Puerta del Sol. Parec�a que hasta el aire se hab�a retirado para dejarles sitio a los miles de venezolanos que han acudido a la cita con la l�der de VV.
Una vez finalizado el acto, Machado, Carolina Gonz�lez y la presidenta regional se han asomado al balc�n de la Real Casa de Correos para saludar a la multitud que, euf�rica, le grit� a la l�der democr�tica "�libertad, libertad!" y "�presidenta, presidenta!". "Esto es Madrid, Mar�a Corina, esta es la casa de la libertad". As� le ha presentado Ayuso su ciudad a la Nobel de la Paz desde las alturas.
La comunidad venezolana espera ansiosa que Machado regrese a su pa�s. Aunque la mayor�a prefiere esperar antes de volver, algunos expresan que ir�an detr�s de ella para recuperar al pa�s de la miseria. "Estoy aqu� porque siento que llega la oportunidad de volver. Y no es que yo me sienta mal aqu�, pero extra�o mi tierra y la calidez de su gente", expresa Eddie, migrante de 31 a�os que va a cumplir dos a�os en Espa�a. Este venezolano agrega que est� motivado por la eminente vuelta de Machado. "Aqu� estamos como hu�rfanos, y siento que ella es la que representa esa imagen de autoridad que necesitamos y la necesitamos all� para podernos sentir confiados de volver a nuestra casa".
Eberto Ochoa se postula para conversar con este peri�dico sobre la agasajada venezolana. Tiene 34 a�os, ocho de ellos en Madrid. El motivo de su exilio es la miseria. "En mi casa todos trabaj�bamos, pero abr�amos la nevera y no ten�amos nada que comer", recuerda. Este joven se deshace en elogios para la venezolana. "La admiro mucho, hasta el punto de que hablo como ella. Es monumental. Da la vida por su vida", comparte.
Su pareja, Javier, nacido en Espa�a, tambi�n quiere opinar sobre la opositora. "En un pa�s en el que no estamos acostumbrados a un nivel de represi�n como el que ha habido Venezuela, es muy sorprendente ver a alguien que es capaz de quedarse sola en clandestinidad, arriesgar la vida, la libertad y todo lo que tiene por un bien com�n, que es la democracia, la libertad de su pueblo. Eso es algo que, como m�nimo, genera admiraci�n".
En esta misma plaza, los venezolanos han alternado la risa y el llanto; han canalizado su frustraci�n contra la dictadura y han reavivado la esperanza en la democracia. Aqu� se han congregado para exigir -y, cuando lleg� el momento, celebrar- la ca�da de Maduro; para festejar y defender el triunfo electoral; para acoger a un Edmundo Gonz�lez en el exilio; para reclamar la liberaci�n de los presos pol�ticos y para alzar la voz en favor de los derechos humanos. Este s�bado vuelven a reunirse para dar la bienvenida a la mujer que logr� unir a todo un pa�s en el mismo deseo de libertad. Un encuentro bajo la promesa de retornar a casa.
Espa�a es una de las paradas de la gira internacional que la propia Machado ha presentado como el preludio de su retorno a Caracas. No resulta casual, puesto que parte de la comunidad venezolana ve al pa�s europeo como el "punto neur�lgico de la lucha democr�tica". De acuerdo con el Instituto Nacional de Estad�stica (INE), en nuestro pa�s residen 692.316 venezolanos; 210.408 de ellos en Madrid, una cifra que se ha disparado con motivo de la convocatoria de la Premio Nobel de la Paz.
La capital, entre el buen clima, las banderas tricolor y los acentos criollos, bien pod�a confundirse con Caracas. All�, la l�der opositora ha renovado el v�nculo emocional con la di�spora, que conf�a en ella para reconducir el pa�s hacia una verdadera democracia. Acostumbrados a verla y escucharla a trav�s de las pantallas, los venezolanos eran incapaces de apartar la mirada sobre la tarima donde estaba ella e intentaban inmortalizarla con las c�maras de sus m�viles.
此内容由惯性聚合(RSS阅读器)自动聚合整理,仅供阅读参考。 原文来自 — 版权归原作者所有。