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La legislatura de Pedro S�nchez ha sufrido un rev�s parlamentario de extrema gravedad este martes. El pleno del Congreso de los Diputados de Espa�a derog� este martes, con los votos de la derecha y la ultraderecha, el decreto ley aprobado en marzo que buscaba dar un respiro al mercado inmobiliario. La norma permit�a prorrogar dos a�os los contratos de alquiler vencidos entre el 21 de marzo de 2026 y el 31 de diciembre de 2027 y limitaba al 2 % las actualizaciones anuales de renta. La votaci�n final se sald� con "177 votos en contra frente a 166 a favor y cinco abstenciones".
El bloque del "no" estuvo compuesto por el PP, Vox, Junts y UPN, mientras que el PNV opt� por una abstenci�n que result� letal para las aspiraciones del Ejecutivo. Este desenlace es visto por muchos analistas como la "prueba fehaciente de c�mo se desmoronan los pilares que sostienen al Gobierno". La medida derogada no es una cuesti�n menor, ya que "afectaba a algo m�s de un mill�n de contratos y a unos 2,7 millones de inquilinos", concentr�ndose la mitad de los afectados en Madrid, Catalu�a y Andaluc�a. Durante la sesi�n, la tensi�n fue tal que se produjo el desalojo de un grupo de inquilinas que protestaban desde la tribuna.
Tras conocerse el resultado, el ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, se mostr� visiblemente indignado. "Vamos a insistir hasta que sea realidad", prometi� el ministro en los pasillos de la c�mara, asegurando que el Gobierno llevar� el decreto al Congreso "las veces que hagan falta". Bustinduy lament� que la derecha haya votado por "tacticismo" y "cerraz�n ideol�gica", advirtiendo que tumbar la pr�rroga "deja a la gente a la intemperie". Un detalle significativo del debate fue la "casi completa soledad" en la que el ministro de Sumar defendi� la norma. Ning�n miembro del ala socialista del Gobierno, incluida la ministra de Vivienda, Isabel Rodr�guez, estuvo presente en el hemiciclo durante la discusi�n, dejando a Bustinduy solo con el apoyo de sus compa�eros de partido Yolanda D�az y Ernest Urtasun.
El descontento de los socios habituales de S�nchez ha quedado patente. Desde el PNV, Maribel Vaquero justific� su abstenci�n por "razones de forma y de fondo", criticando la costumbre del Gobierno de legislar mediante decretos que eluden "el di�logo y el consenso". La portavoz vasca lanz� una pregunta directa al presidente: "�c�mo pretende seguir?" gobernando "sin contar ya con apoyos parlamentarios claros". Por su parte, Junts calific� la medida como "una operaci�n de propaganda" y denunci� que "no ha habido negociaci�n", adem�s de se�alar que el texto estaba "plagado de errores y criterios arbitrarios". El PP coincidi� en que estas pol�ticas solo sirven para "reducir m�s la oferta de alquiler provocando una retracci�n" de los propietarios. Con este escenario, la estabilidad de la legislatura queda m�s en entredicho que nunca, ante un Gobierno que parece haber perdido el control de su mayor�a parlamentaria.

























