Entre Madrid y Cataluña diferentes servicios, liderados por los anestesistas, de más de 25 centros dicen no a las peonadas u horas extra. Con esto se busca presionar a las consejerías impactando en las listas de espera, tanto de cirugía como de consulta

Mesa auxiliar de operaciones de un hospital madrileño.
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Tras finalizar la cuarta semana de huelga nacional de médicos, las medidas reivindicativas de los facultativos se recrudecen: dicen no a las horas extra a partir del 1 de junio. Esto es, no harán las denominadas peonadas que sirven en los hospitales para atender a más pacientes en horario de tarde, tanto cirugías como consultas. Con esta nueva protesta se busca impactar en el recorte de las listas de espera y presionar a las comunidades autónomas. Desde Madrid y Cataluña, se han anunciado estas acciones.
Por un lado, al menos 27 servicios especializados de 14 hospitales públicos de la Comunidad de Madrid suspenderán las horas extraordinarias para opera. Cientos de profesionales se suman de este modo a la protesta que anunciaron el viernes los anestesistas del Hospital 12 de Octubre, ante "la falta de respuesta" de la consejería madrileña de sanidad a las reivindicaciones del colectivo en el contexto de las movilizaciones autonómicas y nacionales.
El sindicato médico Amyts, que forma parte del Comité de Huelga nacional, ha expresado su apoyo a los médicos y facultativos que han dado este paso y traslada su malestar a la administración cuando se lo solicitan.
Hasta ahora, entre los hospitales que se han sumado a la paralización de la actividad extraordinaria, se encuentran el Clínico San Carlos, La Paz, Getafe, Infanta Leonor, Puerta de Hierro, La Princesa, Móstoles, Gregorio Marañón, Alcorcón, Niño Jesús, Ramón y Cajal, Severo Ochoa y Leganés. Se espera que haya nuevas adhesiones a lo largo de la semana, según la organización sindical.
En 'Ni un minut més', la iniciativa partió de los médicos del Servicio de Anestesiología y Reanimación del Hospital Universitario de Bellvitge y ha provocado un efecto cascada en el sistema que amenaza con paralizar gran parte de la actividad adicional que los centros hospitalarios llevan a cabo para intentar reducir las listas de espera.
Desde Metges de Catalunya, que también forma parte del Comité de Huelga nacional, apuntan que se se están sumando más centros y servicios a lo que han bautizado como 'Ni un minut més'. El jueves pasado se adherían a la campaña los anestesistas del Parc Sanitari Sant Joan de Déu de Sant Boi y en las últimas horas facultativos de diferentes servicios de otros 10 hospitales más han votado sumarse a la medida de presión promovida por este sindicatos para que el Departamento de Salud negocie la mejora de las condiciones laborales y asistenciales de los profesionales médicos del sistema sanitario público.
Entre estos centros se encuentra el Hospital de Sant Joan Despí Moisès Broggi (CSI), con el 96 % del servicio de anestesiología secundando la iniciativa, y también grandes hospitales como el Hospital de Sant Pau, el Hospital del Mar, el Hospital Maternoinfantil Sant Joan de Déu, el Hospital Taulí de Sabadell, el Hospital de Terrassa (CST), el Hospital Germans Trias i Pujol y el Hospital de Igualada, entre otros.
El sindicato catalán asegura que la protestas 'Ni un minut més' está generando un "interés masivo" entre el colectivo. Y advierten que esta medida puede desembocar en una parálisis del sistema y un incremento sustancial de las listas de espera, ya que "dependen totalmente de las horas extra que realizan los médicos y médicas".
¿Qué reclaman los médicos?
En la Comunidad de Madrid, los médicos instan a la Consejería de Sanidad a "convocar de manera inmediata al comité de huelga autonómico a una nueva mesa de negociación específica para los médicos y facultativos de la Comunidad de Madrid, con representación exclusiva del colectivo y capacidad negociadora real".
En esa mesa se debe abordar, con un calendario concreto, cada una de las reivindicaciones con especial atención a las condiciones que sitúan a Madrid en una posición de desventaja respecto al resto de comunidades autónomas. Por ejemplo, en la región se mantiene una jornada de 37,5 horas cuando prácticamente la totalidad de las demás ya han implantado las 35 horas para el personal sanitario. "Esta situación de agravio comparativo es injustificable y debe corregirse de forma inmediata", exigen.
Otra de la exigencias es "conseguir un compromiso para poder transicionar hacia un modelo donde las guardias sean de carácter voluntario en un plazo de cinco años". Junto a esta petición, se suma la eliminación del abuso de la temporalidad: "esta región presenta tasas de interinidad y eventualidad en el ámbito sanitario manifiestamente mejorables. El acceso a la estabilidad laboral es una condición básica de dignidad profesional", recalcan.





















