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El físico español Pablo Jarillo-Herrero ha ganado este miércoles el prestigioso Premio Kavli en la categoría de nanociencia. Un galardón dotado con un millón de dólares que comparte con los científicos Allan MacDonald y Eva Andrei por sus trabajos sobre el ángulo mágico del grafeno que han permitido inaugurar un nuevo campo llamado Twistrónica o electrónica de girar las cosas.
La ceremonia de entrega de estos premios concedidos desde 2008 por la Academia de las Ciencias y las Letras de Noruega, el Ministerio de Educación e Investigación de Noruega y la Fundación Kavli de EEUU, tendrá lugar en Oslo durante la semana del 29 de agosto al 4 de septiembre.
Es la primera vez que un científico español recibe esta distinción.
Este físico valenciano, afincado en EEUU desde 2006 y que este jueves cumplirá 50 años, dirige su propio laboratorio en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). Allí revolucionó en 2018 el campo de los nuevos materiales con sus descubrimientos sobre el ángulo mágico del grafeno, continuando con los trabajos teóricos y experimentales de otros investigadores entre los que destacan Allan MacDonald y Eva Andrei.
El ángulo mágico del grafeno denomina una revolucionaria característica descubierta en el grafeno, el material bidimensional de sólo un átomo de grosor, flexible, muy resistente y transparente, que fue sintetizado por primera vez en 2004. Posteriormente, los científicos descubrieron que si se gira una capa de grafeno sobre otra capa exactamente a 1,1 grados (el llamado ángulo mágico), este material adquiere nuevas y sorprendentes propiedades por la interacción de sus electrones. Este hallazgo dio lugar al nacimiento de ese nuevo campo dentro de la física de materiales, la Twistrónica o electrónica de girar las cosas, en la que Jarillo-Herrero ha sido pionero.
"Este premio es un reconocimiento a este campo de la Twistrónica que ha emergido y que está realmente teniendo mucha repercusión en el ámbito científico, y al que hemos contribuido tanto yo como mis dos colegas, Alan McDonald y Eva Andrei. Son amigos míos y han hecho aportaciones muy importantes, con lo cual estoy encantadísimo de compartirlo con ellos", señala Jarillo-Herrero en declaraciones a este diario tras ganar el premio más prestigioso en su campo.
Sus experimentos con el ángulo mágico del grafeno han situado al físico español en las quinielas de los Nobel y le han valido ya numerosos premios como el Wolf de Física o el Premio Oliver E. Buckley de Física de la Materia Condensada de la Sociedad Estadounidense de Física: "Como los otros galardones que he recibido, es un gran reconocimiento a mi grupo, a mis investigadores y colaboradores. El Kavli es un premio muy importante en cuantía económica, igual que el Nobel, y tiene muchos paralelismos por el hecho de que está involucrada la familia real noruega en una ceremonia en Oslo. Además, resulta que yo estudié mi doctorado en el Kavli Institute of Nanoscience en Delft, en Holanda, por lo que he estado muy familiarizado con la Fundación Kavli y con todo lo que han hecho por la ciencia y por la nanociencia en general. Estoy súper orgulloso", afirma el científico, miembro de la National Academy of Sciences de EEUU y de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de España.
El científico valenciano viajará la semana que viene a Bilbao para recoger otro prestigioso premio, el Fronteras del Conocimiento en Ciencias Básicas de la Fundación BBVA, que comparte con Allan MacDonald, y que está dotado de 400.000 euros: "Que me hayan concedido este año el premio Fronteras de la Fundación BBVA y el Kavli de nanociencia, es algo que nunca jamás me había imaginado que iba a conseguir. Ninguno de los dos y ni mucho menos los dos casi a la vez. Es algo que por un lado me llena de orgullo y alegría. Y, por otro lado, me sobrepasa un poco y lo acojo con humildad, porque el panel de científicos que los han ganado previamente es increíble", sostiene.
"Por ejemplo, la primera profesora de MIT que consiguió el Kavli, en 2012, fue mi amiga y mentora, Mildred Dresselhaus. Era una persona increíble, una gigante de la ciencia y de la nanociencia. Mentora mía, desafortunadamente, ya falleció, pero el hecho de que yo sea el tercer profesor de MIT que consigue el premio de nanociencia, tras Mildred Dresselhaus y Robert Langer, al que se lo dieron en 2024, es algo increíble para mí. Estas personas a las yo admiro muchísimo han hecho contribuciones gigantescas a este campo", sostiene este valenciano, al que le gustaría que este reconocimiento "sirviera de inspiración a la gente joven para que se meta en la nanociencia o en los otros campos de la física y de la ciencia en general".
Además de la categoría de nanociencia, el premio Kavli reconoce descubrimientos en astrofísica y en neurociencia.
Los premiados en astrofísica este año han sido Vasily Belokurov (Universidad de Cambridge, Reino Unido), Amina Helmi y Rodrigo Ibata, de la Universidad de Estrasburgo) por sus descubrimientos sobre la formación de las primeras galaxias.
En la categoría de neurociencia se ha premiado a Christine Holt, de la Universidad de Cambridge, Kelsey Martin, de la Simons Foundation, Erin Schuman, del Instituto Max Planck de Investigación del Cerebro y Oswald Steward, de la Universidad de California en Irvine. Comparten el galardón por sus trabajos sobre "la traducción local de proteínas en las neuronas y por demostrar su importancia para el desarrollo y la plasticidad del cerebro".
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