
























Pablo Scarpellini Los �ngeles
Actualizado
Las razones por las que Melania Trump dio una rueda de prensa tan ins�lita como inesperada el pasado 9 de abril en la Casa Blanca siguen siendo motivo de estudio en Washington. Hay quien sostiene que su prisa por aclarar que no tuvo v�nculo alguno con el explotador sexual Jeffrey Epstein es su forma de adelantarse a un esc�ndalo que est� por estallar en forma de investigaci�n period�stica de gran calado. Otros mantienen que es una forma de distraer a la ciudadan�a ante el desastre que est� resultando la guerra de Ir�n para su marido. Y despu�s est� la versi�n de la actriz y comediante Laura Benanti, que dec�a, mof�ndose de la primera dama de Estados Unidos en el programa de Stephen Colbert, que "hablar de Jeffrey Epstein es una forma de distraer a la gente de hablar de la guerra que se cre� para distraer a la gente de hablar de Jeffrey Epstein". Todo es posible con este Gobierno.
No son las �nicas teor�as al respecto. El comentarista pol�tico Brian Krassentein dice estar seguro "al 99%" que detr�s del extra�o anuncio de Melania Trump hay un chantaje de alto voltaje: el de Amanda Ungaro, la modelo brasile�a y ex pareja de uno de los hombres de confianza del presidente Donald Trump, Paolo Zampolli. Krassentein asegura que Ungaro, recientemente deportada a Brasil tras la presi�n ejercida por Zampolli -seg�n una informaci�n de The New York Times que recogi� este suplemento-, estar�a en posesi�n de informaci�n clave que comprometer�a a la mujer de Donald Trump.
Es posible. Ungaro y la primera dama coincidieron hace d�cadas en Nueva York cuando eran j�venes. Tienen mucho en com�n. No solo fueron modelos reclutadas por agencias, sino que se mov�an en los mismos c�rculos neoyorquinos que Epstein, con quien Melania asegura no haber tenido relaci�n alguna, pese a las im�genes en las que aparece junto a su futuro marido y al pederasta.

Donald Trump, Melania y su amigo ZampolliZUMA
En una entrevista concedida al diario O Globo tras ser deportada a Brasil, Ungaro, que se considera a s� misma como una v�ctima de Epstein, explic� que lleg� a Nueva York a bordo del Lolita Express, el sobrenombre con el que se conoce el jet privado del pol�mico financiero, un avi�n que tambi�n us� la eslovena cuando ya estaba con Trump, seg�n varias fuentes. La primera dama lo niega: "Nunca estuve involucrada de ninguna forma: no fui participante, nunca estuve en el avi�n de Epstein y nunca visit� su isla privada", dijo desde la Casa Blanca en su extra�a rueda de prensa.
Lo cierto es que el discurso de la semana pasada no solo dej� boquiabiertos a un buen pu�ado de analistas en Washington, sino que pill� por sorpresa a su marido. O al menos eso clama Trump, que dijo que estaba al tanto del anuncio de su mujer desde la Casa Blanca, pero no que fuera a destapar el esc�ndalo Epstein de un plumazo, el mismo que durante meses �l mismo trat� de enterrar.
Para saber m�s

La suya fue una intervenci�n tan fr�a como directa, cargada de una solemnidad inusual por el escenario elegido por la eslovena, el mismo que us� Trump la semana anterior para dirigirse al pa�s y explicar el embrollo en que se ha convertido la guerra en Ir�n. Melania empez� pidiendo que se pusiese fin de inmediato a las "mentiras" que la vinculaban con el financiero fallecido en prisi�n en agosto de 2019, aunque nadie supiera exactamente a qu� mentiras se refer�a, y despu�s insisti� en que nunca hab�a tenido relaci�n con Epstein o con Ghislaine Maxwell, la mujer condenada a 20 a�os de prisi�n por su participaci�n en la trama de explotaci�n de menores. Las fotos y los correos electr�nicos que se han publicado demuestran lo contrario.
Trump tuvo que aclarar uno de ellos, un intercambio en el que trataba con cari�o y cercan�a a Maxwell. "�Querida G! �C�mo est�s? Qu� buena historia sobre JE en la revista NY. Te ves estupenda en la foto", escribi� Melania Trump. "S� que est�s muy ocupada volando por todo el mundo. �Qu� tal estuvo Palm Beach? No veo la hora de ir para all�. Ll�mame cuando est�s de vuelta en Nueva York. �P�salo de maravilla! Con cari�o, Melania". Describi� esos correos como "correspondencia casual". Unas semanas m�s tarde, ambas se encontraron en una fiesta en Nueva York. Parece evidente que algo de relaci�n hab�a entre ellas.

Paolo Zampolli con su ex, Amanda UngaroGETTY
Melania toc�, adem�s, otro de los puntos delicados del caso. "Epstein no me present� a Donald Trump", aclar�, como sostiene el periodista Michael Wolff, el mismo que demand� a la primera dama cuando ella amenaz� con hacer lo mismo por mil millones de d�lares.
M�s de diez d�as despu�s, la pregunta sigue siendo la misma que el d�a que habl�. �Por qu� ha hablado ahora Melania? Wolff aclara que nadie lo sabe y que "no tiene sentido", pero sospecha que es cuesti�n de tiempo que el mundo lo sepa.
En 'Todo o nada', Michael Wolff relata que Melania no soporta a su marido, y c�mo el 'caso Stormy Daniels' profundiz� el desprecio de Melania hacia su marido. Seg�n el editor del libro, "es el retrato panor�mico e �ntimo que Wolff hace de la batalla de Trump. Desde las acusaciones, los juicios, los intentos de asesinato, la humillaci�n y defenestraci�n de un presidente en ejercicio, hasta la asombrosa victoria de Trump"(...) "Nadie puede decirte d�nde vive realmente Melania. Puede ser, en sus propios t�rminos peculiares, el matrimonio m�s exitoso de EEUU. O puede estar a punto de estallar en cualquier momento".
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