Un plan de diez puntos y cadenas humanas para proteger instalaciones energéticas: la estrategia iraní para evitar el precipicio bélico
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Teherán ha mostrado cautela tras anunciar un acuerdo de tregua in extremis con Washington, una hora antes de que expirara el plazo fijado por Donald Trump para aniquilar "una civilización entera", en medio de la guerra contra Irán desatada a finales de febrero y que se ha extendido a toda la región. El alto el fuego se anunció cuando centenares de personas en Irán formaron cadenas humanas para proteger las instalaciones energéticas del país, ante la amenaza de Trump de "desatar el infierno" si Teherán mantenía el cierre parcial del estrecho de Ormuz, el paso marítimo crucial para el comercio del 20% del crudo mundial y otros importantes materiales. Músicos, estudiantes y familias enteras salieron a proteger las instalaciones, siguiendo una llamada de las autoridades iraníes para "escenificar un símbolo de unidad y resistencia frente al enemigo". Las escenas de protesta pasaron a ser celebraciones en muchos puntos del país, después de que se anunciara la tregua in extremis esta madrugada. El régimen también había puesto en marcha una campaña llamada "autosacrificio", en la que animó a la ciudadanía a inscribirse en una web para prometer su sacrificio por el país y defender la patria. Según las autoridades, más de catorce millones de iraníes se habían inscrito en las últimas horas, ante la amenaza de precipicio bélico anunciada por Trump.
El Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní ha advertido que mantiene "el dedo en el gatillo" ante "cualquier error del enemigo que recibirá una respuesta a gran escala". Teherán mantiene una "desconfianza total" hacia la parte estadounidense y ha subrayado que el acuerdo de tregua "no significa el fin de la guerra". Se espera que las negociaciones con Washington empiecen este viernes en Islamabad, tal y como confirmó el cuerpo de seguridad iraní, en unas conversaciones que tendrán como punto de partida la propuesta de diez puntos formulada por Teherán.
El protocolo del régimen incluye varias condiciones que Estados Unidos rechazó anteriormente, como la aceptación de un programa de enriquecimiento nuclear nacional a cambio del compromiso iraní de no desarrollar armas nucleares, así como el levantamiento de todas las sanciones primarias y secundarias impuestas contra el país. El plan contempla que Irán seguirá manteniendo el control del estrecho de Ormuz y según confirmaron varias fuentes, la República Islámica pretende seguir cobrando un peaje de dos millones de dólares a todos los barcos que transiten el estrecho, en una gestión conjunta con Omán del paso marítimo. Una de las exigencias de Washington sobre el plan de misiles balísticos iraní -que ha puesto en jaque a toda la región durante el conflicto en curso- ha desaparecido de las negociaciones para poner fin a la guerra. La propuesta iraní también contempla la retirada militar estadounidense de Oriente Próximo y el fin de las hostilidades contra "todos los grupos de resistencia en la región", en alusión a la alianza de milicias que operan bajo la influencia de Teherán. Funcionarios del régimen han subrayado que esta demanda incluye el fin de la ofensiva israelí lanzada contra Hizbulá en Líbano. Sin embargo, Israel ya ha advertido que no frenará sus ataques contra la milicia libanesa. Por su parte, Hizbulá no se ha pronunciado directamente sobre el alto el fuego, pero ha compartido en redes una declaración del fallecido ayatolá Ali Jamenei, con una imagen de las banderas de Estados Unidos e Israel rasgadas. "Haremos que el enemigo se arrodille", advierte el mensaje.
El anuncio de tregua desató celebraciones en Bagdad, después de que Iraq se viera arrastrada a la guerra, con ataques estadounidenses y de grupos armados proiraníes. Se espera que las celebraciones de alto el fuego coincidan hoy con exequias del fallecido Líder Supremo, Ali Jamenei, cuando se cumplen cuarenta días de su asesinato en un ataque conjunto de EEUU e Israel.
Pese a las celebraciones, Bahrein, Arabia Saudí, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos denunciaron la intercepción de nuevos ataques iraníes en las primeras horas del miércoles. En Bahrein, el derribo de un proyectil procedente de Irán produjo un incendio en unas instalaciones eléctricas, sin registrar heridos, según informaron las autoridades.






















