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El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha irrumpido con fuerza en la escena internacional al responder con una sonora carcajada —"Ja, ja, ja, ja. Hablemos en serio"— a las informaciones que sugieren una posible amenaza de Estados Unidos de expulsar a España de la OTAN. Antes de participar en la cumbre de ministros de Exteriores de la Alianza en Suecia, el jefe de la diplomacia española se mostró "exultante" y desacreditó totalmente esta posibilidad, reafirmando que España es un socio estratégico indispensable en el actual contexto geopolítico.
Albares defendió con vehemencia la posición de Madrid, calificando a España como un "país fiable" que siempre cumple con su palabra. En respuesta a las presiones para elevar el gasto militar hasta un ambicioso 5% del PIB, el ministro recordó que el país ya se sitúa en un 2,1%, un nivel de inversión que muchos aliados no han logrado alcanzar todavía a pesar de sus promesas. "Todas las capacidades pedidas por la OTAN, las hemos entregado. Lo puedo decir con la cabeza bien alta", sentenció ante los medios, añadiendo que bajo el actual gobierno se ha producido el mayor incremento presupuestario en Defensa de toda la democracia española.
La estrategia del ministro no se limitó a los compromisos militares. Albares vinculó la reputación del país a una "política exterior humanista" basada en la coherencia, que aplica los mismos principios éticos tanto en Ucrania como en Gaza o el Líbano. Según su análisis, esta solidez diplomática camina de la mano de un éxito económico robusto: España lidera el crecimiento en la Unión Europea y ha batido récords de empleo con 22 millones de personas inscritas en la Seguridad Social.
Finalmente, el ministro minimizó el impacto internacional de la imputación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero en el caso Plus Ultra, asegurando que es un tema inexistente en las conversaciones con sus homólogos extranjeros. Albares concluyó su intervención subrayando que la imagen de España es de una solidez absoluta, proyectando un mensaje de tranquilidad frente a las presiones externas y reafirmando el compromiso inquebrantable del país con la seguridad colectiva de la Alianza.






















