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El primer ministro húngaro, Viktor Orban, ha difundido un discurso en vídeo este viernes en el que lanza graves acusaciones contra sus rivales electorales. A tan solo dos días de los comicios, el líder con más años en el cargo dentro de la Unión Europea ha asegurado que sus oponentes "no se detendrían ante nada para hacerse con el poder". Esta declaración surge en un contexto crítico para su partido, Fidesz, que según la mayoría de las encuestas independientes, ha seguido perdiendo terreno durante la última semana y media frente al emergente candidato de centroderecha, Péter Magyar, y su formación Tisza.
Orban ha endurecido su retórica al afirmar que la oposición está "confabulándose con agencias de inteligencia extranjeras" y amenazando a sus simpatizantes con actos de violencia. Según el mandatario, existe un intento organizado y orquestado a nivel internacional para socavar la decisión del pueblo húngaro a través del caos, la presión y campañas de desprestigio. Asimismo, denunció que se están lanzando acusaciones falsas de fraude electoral incluso antes de que se celebren las elecciones el domingo.
El discurso concluyó con un llamamiento a la movilización y a la unidad nacional. Ante lo que Orban define como la "gran crisis europea que se avecina", el líder derechista se ha comprometido a proteger a todas las familias húngaras si logra revalidar su mandato. Con las encuestas en contra y un panorama político cada vez más polarizado, Orban recordó a los votantes que "la clave está en vuestras manos el domingo", marcando lo que muchos analistas consideran la batalla electoral más incierta de su larga trayectoria política.
























