El actor hace historia como el primer español en dejar sus huellas en Hollywood, aprovechando su discurso para recordar a sus familiares y denunciar la situación política internacional
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Javier Bardem ha dejado las huellas de sus manos, sus pies y hasta su nariz en cemento durante una ceremonia en el legendario Teatro Chino de Hollywood, convirtiéndose en el primer artista español en recibir tal honor. En su discurso de agradecimiento, además de tener un sentido recuerdo para su madre, la fallecida actriz Pilar Bardem, el español cargó contra Donald Trump y los agentes del ICE, y volvió a denunciar "el genocidio en Gaza".
El actor recordó especialmente a su madre, indicando que no estaría ese día allí de no ser por ella, pieza clave en su educación. "La lección más importante que aprendí de ella es que nunca debes dejar de levantar tu voz para denunciar la injusticia y para defender a aquellos que no suelen ser escuchados; por eso seguiré denunciando el genocidio en Gaza, así como la brutal violencia de los colonos en Cisjordania", expuso, asegurando que el amor es siempre más fuerte que el odio. Ella también le enseñó que "nunca te debes casar con el éxito o con el fracaso, porque ambos son una mentira".
Aprovechando este altavoz para llamar la atención sobre la actualidad, y exponiendo cómo le había acogido la ciudad de Los Ángeles, el intérprete declaró entender "por qué tanta gente de tantos rincones del mundo acaba encontrando el camino hasta aquí". En un claro mensaje político, señaló que "no importa cuántos Trumps estén en el poder o cuántos agentes de ICE haya en las calles, la gente siempre va a continuar viniendo y creyendo en las oportunidades que esta ciudad representa".

Las huellas que Bardem ha dejado en el Teatro Chino de Hollywood.Efe
Tras abordar estos temas, el intérprete pasó a mostrar su profundo agradecimiento por el reconocimiento y a alabar la profesión. Señaló que "jamás habría imaginado" dejar sus huellas en el Teatro Chino de Hollywood y que era "un verdadero honor formar parte de esta notable, histórica y venerable tradición". "Y cuando pienso en los nombres que han estado en este lugar, nombres que han dejado huella, me cuesta creer que todo esto sea real, aunque quizá lo crea cuando el cemento se haya secado", observó.
El intérprete comenzó su discurso agradeciendo las palabras que le habían dedicado momentos antes los directores Michael Mann y Denis Villeneuve, palabras que, según él, "obviamente no merezco, pero las acepto".
"Estoy realmente muy agradecido con todas las personas maravillosas con las que he tenido el placer de trabajar a lo largo de todos estos años, porque poder explorar personajes tan complejos junto a algunos de los mejores actores, directores y productores que existen, como Jerry Bruckheimer, es algo que nunca tomo a la ligera", expresó. "Hay algo muy especial en la energía que surge cuando nos reunimos para crear una película, una experiencia que, en serio, es muy singular", concluyó el actor, remarcando la concentración del equipo y la manera en que todos trabajan de forma tan estrecha hacia una visión compartida.
























