惯性聚合 高效追踪和阅读你感兴趣的博客、新闻、科技资讯
阅读原文 在惯性聚合中打开

推荐订阅源

Martin Fowler
Martin Fowler
Blog — PlanetScale
Blog — PlanetScale
Vercel News
Vercel News
L
LangChain Blog
Google DeepMind News
Google DeepMind News
H
Hackread – Cybersecurity News, Data Breaches, AI and More
F
Fortinet All Blogs
The GitHub Blog
The GitHub Blog
Recent Announcements
Recent Announcements
D
DataBreaches.Net
云风的 BLOG
云风的 BLOG
OSCHINA 社区最新新闻
OSCHINA 社区最新新闻
A
About on SuperTechFans
博客园_首页
N
Netflix TechBlog - Medium
Y
Y Combinator Blog
Hugging Face - Blog
Hugging Face - Blog
Last Week in AI
Last Week in AI
酷 壳 – CoolShell
酷 壳 – CoolShell
B
Blog
Apple Machine Learning Research
Apple Machine Learning Research
罗磊的独立博客
美团技术团队
V
V2EX

Donald Trump

El Departamento de Justicia de Trump cierra la investigaci�n criminal contra Jerome Powell para desbloquear el nombramiento de su sucesor S�nchez responde a EEUU sobre expulsar a Espa�a de la OTAN: "No trabajamos sobre mails" El PP rebaja las amenazas de Trump sobre la OTAN, pero pide a S�nchez "cuidar de la Alianza" Trump afirma que los l�deres iran�es "ni siquiera saben qui�n dirige el pa�s" EEUU acusa a un soldado de usar informaci�n clasificada sobre la captura de Maduro para ganar 400.000 d�lares en apuestas Aparece un Trump gigante vomitando petr�leo en la madrile�a plaza de Col�n Destituyen al secretario de Marina de EEUU tras meses de disputas en el Pent�gono Trump se atribuye la suspensi�n de la ejecuci�n de ocho mujeres iran�es y Teher�n lo niega Un enviado de Trump pide a la FIFA reemplazar a Ir�n por Italia en el Mundial El Mundo La credibilidad de la Fed est� en juego El Mundo Ir�n dispara contra tres buques en Ormuz, EEUU mantiene el bloqueo y la diplomacia se estanca Guerra en Irán, última hora hoy, en directo | La Guardia Revolucionaria dispara contra un buque portacontenedores en el estrecho de Ormuz El ICE detiene a la esposa de un sargento del Ej�rcito de EEUU en Texas Jeff Sharlet, escritor estadounidense: "MAGA es el proyecto ut�pico de Trump, la restauraci�n de un pasado idealizado como en el fascismo italiano" El Mundo Las "dos semanas" de Trump: presi�n, amenazas y el arte de la ambig�edad calculada Trump afirma que va a conseguir "un gran acuerdo" con Ir�n: "No tienen otra opci�n" Los señalados de Trump: Kash Patel, del FBI, y Pete Hegseth, secretario de Guerra, encabezan la lista de caídos en desgracia Guerra en Irán, última hora hoy, en directo | Pakistán todavía confía en que Irán finalmente asista a la reunión con EEUU El icono S�nchez espera a Juanma Moreno Bonilla Irán y Estados Unidos se enrocan en la máxima presión antes del fin de la tregua Hacia una globalizaci�n de 'amiguetes': c�mo las lealtades pol�ticas est�n enredando las rutas de la econom�a mundial El extra�o discurso de Melania Trump desata las teor�as sobre sus oscuros motivos Trump anuncia nueva reuni�n con Ir�n en medio de las amenazas cruzadas por Ormuz Le�n XIV, el rechazo vaticano a la vulgaridad de 'La Bestia' El Mundo Donald Trump dice que Ir�n "no les puede chantajear" S�nchez proclama el fin de "la internacional ultraderechista": "Gritan porque saben que su tiempo se acaba"
Jerome Powell: el hombre que se atrevió a decir que no a ...
Pablo R. SuanzesCorresponsal WashingtonCorresponsal Washington · 2026-05-22 · via Donald Trump

Actualizado

Cuenta Jason Furman, el que fuera uno de los principales asesores económicos de Barack Obama, que cuando entrevistaron a Jerome Powell a finales de 2011 para un puesto como gobernador en la Reserva Federal no sabía gran cosa de él, y lo que sabía no era muy esperanzador. Necesitaban escoger a un republicano, pero Powell, un abogado sin formación en macroeconomía, no era ni la primera opción ni la segunda, hasta que alguien les convenció de que era la mejor baza. "Powell tenía algo más valioso que sus credenciales académicas: un historial demostrado de integridad y valentía. Ninguno de nosotros se dio cuenta entonces de lo importantes que acabarían siendo estas cualidades", ha escrito recientemente Furman.

Casi todos los banqueros centrales estadunidenses dejan su puesto habiendo cometido errores importantes tras haber tenido que enfrentarse a crisis económicas, financieras o inflacionarias. Subidas o bajadas de tipos en el momento equivocado, énfasis excesivos o insuficientes, meteduras de pata en comparecencias ante la prensa. Pero pocos han tenido que lidiar con la presión de los precios, una pandemia que mandó al paro en cuestión de semanas a 20 millones de personas, varias crisis bancarias regionales (como la del Silicon Valley Bank), una guerra comercial, el muro proteccionista más agresivo en un siglo, turbulencias geopolíticas y la mayor ofensiva desde la Casa Blanca contra la independencia monetaria en la historia de la institución.

En tiempos normales, Powell, que deja esta semana su cargo como presidente, pero que seguirá temporalmente como gobernador para cubrirse las espaldas, sería juzgado por sus errores, como minusvalorar hasta qué punto la amenaza inflacionista postpandémica no era pasajera, o sus aciertos, como reducirla sin desencadenar una recesión. Pero no son tiempos normales, y el chairman será recordado seguramente por su integridad, por sus principios y por atreverse a decir no, una y otra vez, al hombre más poderoso y vengativo del mundo. Si una máxima latina fuera escogida para resumir su trayectoria, seguramente sería Etiam si omnes, ego non.

A diferencia de sus predecesores, Powell no es un académico, ni un historiador ni un gran teórico sobre el dinero. Abogado de formación, republicano moderado y veterano de Wall Street y del servicio público, fue visto en su día como una figura pragmática, de transición tras Ben Bernanke, un Nobel y uno de los mayores expertos en la Gran Depresión, y Janet Yellen, catedrática de Berkeley. Parecía una elección cómoda para el Gobierno, un perfil casi tecnócrata, pragmático y fama de moderado que fue aprendiendo todo lo necesario sobre la marcha, forjando consensos y logrando acuerdos. Alguien discreto, casi gris. Si suscitaba dudas era precisamente entre los que pensaban que podía ser demasido dócil y complaciente con un prediente tan agresivo con Trump. El tiempo acabaría demostrando todo lo contrario.

Los primeros años de Powell al frente de la Fed fueron relativamente tranquilos. Estados Unidos seguía creciendo, el desempleo estaba en mínimos y la gran obsesión económica era entonces la contraria de la actual: unos tipos de interés anormalmente reducidos tras la crisis financiera. Powell actuó con cautela, subiéndolos gradualmente y cultivando una relación cercana con el Congreso mientras buscaba blindar la independencia del banco central.

Eso fue exactamente lo que acabó dinamitando su relación con Trump. El presidente quería dinero barato, crecimiento rápido y una Fed subordinadaa sus necesidades electorales. Powell, sin estridencias ni golpes en la mesa, sin buscar protagonismo ni vestirse de héroe, simplemente cumpliendo su mandato, se negó. Trump, poco acostumbrado a escuchar no, empezó a humillarlo públicamente, a insultarlo en redes sociales, a deslizar la posibilidad de destituirlo, haciendo encuestas en sus redes sociales para que sus seguidores decidieran quién era una mayor amenaza para el país, Xi Jingping o Powell. En su segundo mandato la ofensiva llegaría de la mano de una investigación penal acusándolo de ser responsable de los sobrecostes de las obras de reforma de la sede de la Fed.

La pandemia lo cambió todo. Powell reaccionó al parón global con una contundencia total: tipos de interés al cero, un programa ilimitado de compra de bonos y autorización para comprar deuda corporativa y a prestar directamente a las ciudades por primera vez en su historia. El problema vino después. La Fed leyó mal la inflación, probablemente el peor y más grave diagnóstico en al menos medio siglo, insistiendo durante demasiado tiempo en que sería "transitoria". Cuando quiso reaccionar, los precios ya estaban completamente disparados hasta su mayor nivel en cuatro décadas. Logró estabilizar la situación sin provocar una recesión y un repunte del paro, pero el daño en la confianza del consumidor estaba hecho.

Si hubiera que ponerle una nota teniendo en cuenta sólo el principal objetivo de la casa, la estabilidad de los precios, no sería precisamente un sobresaliente. Deja una casa dividida, quizás no por su liderazgo o falta del mismo, sino por la ofensiva de Trump, pero dividida. Pero sus dos mandatos serán juzgados no por criterios técnicos o monetarios, sino por su gestión de las crisis y el choque institucional con Trump. No sólo resistió, sino que plantó cara y peleó. Corrigiendo al presidente una y otra vez, grabando un vídeo, defendiendo a sus compañeros, sosteniendo el fuerte. Sus errores económicos fueron reales, serios, y se va con la inflación por sexto año por encima del 2%, pero logró sobrevivir a una pandemia sin equivalentes y preservar la credibilidad de la Fed, una de las pocas instituciones que pueden presumir de ello, ante una acometida política sin equivalentes. Dejando el testigo más que alto a su sucesor y garantizándose un hueco en la historia.