Mayor�a selecta

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Si planeo visitar Par�s, me hago con un mapa de la ciudad y programo mi agenda para aprovechar al m�ximo la estancia all�. Lo mismo sucede con la filosof�a cambiando Par�s por el mundo en general. El mapa es la ontolog�a, que pregunta qu� hay en el mundo y contesta definiendo el ser; la agenda es la pragm�tica, que pregunta qu� hacer con lo que hay y contesta proponiendo un ideal. Estas contestaciones ayudan a comprender la dimensi�n del extrav�o de la filosof�a contempor�nea. En lugar de definir el ser, su tema favorito es hoy la anal�tica del poder y el desenmascaramiento de sus coloridos disfraces; en lugar de proponer un ideal, que enuncia un deber-ser, se entretiene en describir el ser y sus variadas tendencias. La filosof�a deserta de su esencia y se confunde con la sociolog�a, con lo que la tarea que le est� encomendada queda sin hacer.
























