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El consejo a Arbeloa para evitar (sin �xito) la descompos...
Abraham P. R · 2026-05-12 · via Premium

Actualizado

Hay una frase que define las situaciones que han marcado la temporada del vestuario del Real Madrid, acabada definitivamente despu�s de la derrota contra el Bar�a en el cl�sico del Camp Nou. Un a�o sin t�tulos y dos cursos con Kylian Mbapp� en plantilla en los que los blancos s�lo han levantado la Supercopa de Europa y el Mundialito en la segunda mitad de 2024.

Vayamos a la frase. Cuando despu�s de la Supercopa de Espa�a�lvaro Arbeloa sustituy� a Xabi Alonso al frente del banquillo del conjunto blanco, el t�cnico salmantino recibi� las opiniones y consejos de aquellos que hab�an experimentado antes que �l lo que era el d�a a d�a de Valdebebas. Personas que sab�an de primera mano lo que ocurr�a en esas cuatro paredes de la Ciudad Real Madrid.

Fueron varias llamadas de tel�fono y mensajes de Whatsapp en los que pregunt� y le respondieron, en los que hubo intercambio de impresiones. Y una recomendaci�n sobrevol� m�s que otras en el an�lisis de ese duopolio Mbapp�-Vinicius que hab�a agrietado la etapa de Alonso: "P�gate a Vini", le dijeron al otro lado del tel�fono. No como orden, sino como consejo.

Es importante entender la ascendencia del brasile�o en el grupo para comprender el desarrollo de estos �ltimos meses en el Madrid, enfatizados desde esa frase por el t�cnico del primer equipo. Su importancia y su influencia, constatada en el brazalete que llev� en el cl�sico y en la necesidad del club de que act�e como pacificador del vestuario. "A Vini le quieren todos", admiten fuentes cercanas a la plantilla. "No se lleva mal con nadie, ni siquiera con Mbapp�", insisten. Sus compatriotas brasile�os, Camavinga, Bellingham, Valverde, Carvajal, Courtois, Trent, Brahim... Durante estos �ltimos a�os, y especialmente a base de goles y asistencias en eliminatorias y finales de Champions, Vinicius se ha ido ganando la confianza de sus compa�eros. Su car�cter dentro del campo, algo inestable por momentos, ha podido enfadar puntualmente a alguno, pero todos le han defendido cuando han tenido que hacerlo.

Fuera del campo, ha organizado cenas de equipo o torneos de p�del en momentos del curso sin tantos partidos, siendo de nuevo el referente del vestuario en ese sentido. Ante la salida de futbolistas clave para el grupo, como Modric, Kroos, Nacho, Lucas o Joselu, el brasile�o, tercer capit�n, ha sido el encargado de intentar poner pegamento entre todas las piezas.

Y claro, llegamos entonces al adi�s de Ancelotti y a la llegada de Xabi Alonso. La relaci�n entre el tolosarra y Vinicius es de sobra conocida y no hace falta pararse demasiado a recordarla, pero s� merece una menci�n justo despu�s del an�lisis de la importancia de la figura del brasile�o en el vestuario.

Vinicius iba a ser suplente en las semifinales del Mundial de clubes, inici� en el banquillo en el debut del Madrid en esta Champions y rot� durante las primeras jornadas de Liga. Mientras Mbapp� era titular indiscutible, el enfado del brasile�o comenz� a recorrer el vestuario antes incluso de su cambio contra el Bar�a en el cl�sico de octubre.

Dos grupos

A partir de ah�, parte de la plantilla que hab�a levantado dos Champions con Vinicius como indiscutible se alej� de Alonso. Otros, eso s�, se quedaron a mitad de camino, provocando las grietas profundas que desembocaron en las tensiones de las �ltimas semanas. "En cuanto a la relaci�n con el entrenador, hay dos grupos", admit�an en el mes de diciembre fuentes cercanas a la plantilla. Algunos futbolistas eran partidarios de las ideas de Xabi, como Mbapp� o Tchouam�ni, pero otros, cercanos a Vinicius, asum�an que lo mejor para la cohesi�n interna era cambiar de entrenador.

Ese cambio de t�cnico marc� a la plantilla. Uni� de nuevo a gran parte del grupo con el entrenador, potenciado tambi�n por los elogios de Arbeloa a las estrellas del equipo. Mensajes muy claros y directos que ten�an un objetivo evidente: recuperar la confianza del vestuario.

Pero cuando llegaron las derrotas, el grupo se volvi� a romper a todos los niveles. Jugadores enfadados con Arbeloa por sus pocos minutos, como Carreras, Ceballos, Carvajal o Camavinga, futbolistas molestos con compa�eros por su actitud, la plantilla renegando de Mbapp� por su viaje a Italia, pesos pesados como Tchouam�ni y Valverde pele�ndose... Ya no hab�a dos grupos, sino una descomposici�n evidente en la que Vinicius, ayer primer capit�n en el Camp Nou, est� intentando poner paz. "Necesitan un tiempo sin verse y m�s autoridad", aseguran desde Valdebebas.

En la soluci�n a esos problemas aparece ahora Jose Mourinho, pero el club tambi�n ha vuelto a mirar a Vinicius, clave en la reestructuraci�n del grupo. Una responsabilidad de la que parece alejarse Mbapp�, ausente ante el Bar�a por su lesi�n muscular y muy lejos de ser fuera del campo el l�der que con sus goles parece dentro. El club, que tambi�n est� disgustado con el galo por esta segunda parte del curso, parece renegar de ese liderazgo. El mensaje a Mourinho, o al siguiente, parece ser el mismo: "P�gate a Vinicius".