Tribunales
El franc�s hizo esta semana una visita oficial a nuestro pa�s. Se vio con magistrados del TS y del TC. Recibi� a EL MUNDO, en su �nica entrevista en Espa�a

El presidente del TEDH desde hace un a�o.
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- �Se puede considerar el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) como un tribunal 'casacional' europeo en materia de derechos humanos?
- No, en absoluto. Lo primero es que no estamos dentro de una relaci�n vertical o jer�rquica con las jurisdicciones internas ya que el sistema del Convenio Europeo de Derechos Humanos funciona sobre la base de la responsabilidad compartida. Despu�s de que la primera palabra haya sido dada a los jueces de los pa�ses, en el marco de una supervisi�n subsidiaria, el TEDH no es una cuarta instancia, no repite todo el proceso judicial, no revalora los hechos pero tampoco es un juez casacional encargado de velar por el cumplimiento de la norma con la idea de velar por una uniformidad de la respuesta jur�dica que se debe dar. Somos un tribunal que en �ltima instancia est� encargado de velar por el pleno cumplimiento de las exigencias vinculadas a las garant�as que aporta el Convenio Europeo en derechos humanos y libertades fundamentales.
- Sobre el funcionamiento interno del TEDH. Este se ha visto compelido a decidir sobre asuntos no previsibles cuando se firm� el Convenio en 1950. En los �ltimos cincuenta a�os, Estrasburgo se ha pronunciado sobre numerosos asuntos con relevancia social: cuestiones relativas al aborto, cambio clim�tico, el suicidio asistido, la esclavitud dom�stica, el derecho a llevar el velo isl�mico en los centros de ense�anza, etc... �Cu�l es la prioridad del TEDH a la hora de abordar estas cuestiones de gran relevancia social?
- El Tribunal de Estraburgo desde su fundaci�n tiene una �nica prioridad: estar a la altura de las funciones judiciales que les han concedido todos los estados que han ratificado desde 1950 el Convenio europeo. Esa prioridad nos lleva a interpretar el Convenio sobre la base de un pragmatismo judicial, interpretar el texto original a la luz del contexto actual. El tribunal hace una interpretaci�n evolutiva que hace del Convenio un instrumento vivo.
- En mayo del a�o pasado, nueve pa�ses de los 46 que forman parte del Consejo de Europa (Austria, B�lgica, Dinamarca, Estonia, Italia, Letonia, Lituania, Polonia y Rep�blica Checa) criticaron al TEDH por haber llevado �demasiado lejos� su interpretaci�n del Convenio en lo que afecta a la protecci�n de los migrantes que entran de forma irregular. �Qu� tiene que decir al respecto?
- No voy a comentar esta iniciativa porque el tribunal no es pol�tico y no le corresponde hacer pol�tica. Los estados son soberanos en la manera de actuar pol�ticamente y plantean cuestiones perfectamente leg�timas. Lo que puedo decir y debo decir desde el punto de vista del TEDH es que el art�culo 32 del Convenio da al tribunal la posibilidad de interpretar el tratado y decidir en qu� sentido debe evolucionar y, para ello, debemos garantizar su independencia judicial total. Es el principio del Estado de Derecho donde la separaci�n de poderes supone que los jueces no hacen pol�tica y donde la integridad de su jurisdicci�n est� totalmente protegida. Debo ser el garante de esa independencia. Tambi�n le dir� que desde el mayo pasado han evolucionado las cosas. El secretario general del Consejo de Europa ha adoptado una iniciativa que se tradujo en la posibilidad de que el Comit� de Derechos Humanos realizara un informe -que aborda la expulsi�n de los extranjeros criminales, la instrumentalizaci�n de la inmigraci�n en el este de Europa o los flujos masivos de demandantes de asilo por el Mediterr�neo- para elaborar una declaraci�n pol�tica que se har� pr�ximamente. Algunos pa�ses se han sumado a la iniciativa de los nueve pa�ses iniciales, otros tambi�n han recordado la importancia cardinal de la independencia judicial y, en cualquier caso, hemos contribuido a aumentar el debate en materia migratoria. Soy optimista sobre el hecho de que vamos a desembocar en una soluci�n que ser� satisfactoria para todos: una declaraci�n pol�tica que permita a los estados mostrar su preocupaci�n leg�tima y recordar una serie de principios que pueden guiar al tribunal de manera �til, ya que no se trata de una inducci�n directa.
- �La cr�tica de estos pa�ses se ha entendido como presi�n al tribunal?
- No lo creo porque esos pa�ses no quieren poner en tela de juicio la independencia del tribunal. Simplemente ha habido una necesidad de aclarar la realidad de nuestra actividad judicial en esta materia. En el �ltimo a�o, s�lo el 1,5 por ciento de los asuntos del TEDH se refieren a inmigraci�n. Los estados son soberanos en el control de las fronteras y la pol�tica de entrada en el territorio y eso lo hemos recordado siempre a trav�s de nuestra jurisprudencia. Pero era tambi�n indispensable recordar la independencia del tribunal.
- En nuestro pa�s, ha habido recientemente un caso que ha tenido gran impacto social y fue la eutanasia de una joven llamada Noelia. El TEDH dio v�a libre a que se le practicara a la joven la muerte asistida el pasado 24 de marzo. Este caso concreto ha abierto el debate en Espa�a sobre cu�ndo se debe aplicar la eutanasia. �Es suficiente garantista con el derecho a la vida la doctrina que emana del TEDH?
- Conozco este asunto y el debate que ha suscitado en Espa�a y que pasa por otros pa�ses del Consejo de Europa. El tribunal no ha validado la pr�ctica de la ayuda a morir de esta joven sino que ha rechazado una demanda de medidas provisionales. No hemos juzgado el fondo del asunto, eso lo han hecho los tribunales espa�oles. El art�culo 2 del Convenio, que protege el derecho a la vida, no es interpretado por nuestro tribunal como si garantizase el derecho a morir pero tampoco impide a las autoridades nacionales enmarcar una ayuda m�dica para morir siempre que haya las garant�as suficientes. Esto es lo que comprueba el tribunal.
- La polarizaci�n pol�tica ha aumentado en Europa y diversos informes han detectado que esta polarizaci�n va acompa�ada en ocasiones de un aumento de la censura y una merma de la calidad de la libertad de informaci�n as� como en perjuicio de la libertad de expresi�n. En los casos que el TEDH revisa, �est�n detectando estos cambios en Europa? �Les preocupa que la polarizaci�n tan extrema vaya en la direcci�n contraria al respeto de los derechos humanos?
- La polarizaci�n de la sociedad es un hecho confirmado en Europa y fuera de ella y, adem�s, en todos los �mbitos. Tenemos la impresi�n de que las sociedades se fracturan cada vez m�s. El Convenio se cre� para evitar una fractura como esa. Se ha edificado un sistema que no tiene equivalente en el mundo. Nuestro papel es respetar la diversidad pol�tica y jur�dica de los estados y encontrar un denominador com�n. Para ello, hemos confiado en la Justicia internacional y en la responsabilidad compartida. En cuanto a la libertad de expresi�n constatamos que donde deber�a ser una herramienta de debate, pluralismo y tolerancia, en ocasiones, se vuelve contra estos objetivos. El tribunal se ha creado para dar la alarma ante los ataques de las libertades. Conf�o en que la situaci�n pueda cambiar de forma favorable aunque exista un riesgo real con la polarizaci�n.
- En el TEDH hay 46 jueces, uno por cada estado miembro del Consejo de Europa. �Cree usted que el proceso de elecci�n es lo suficiente garantista c�mo para asegurar que llegan jueces independientes?
- Me llama la atenci�n la calidad de los 46 que integran el colegio del tribunal. El proceso de selecci�n es muy exigente. En la primera etapa se deja a los estados que seleccionen a sus candidatos con transparencia; en la segunda etapa, es el panel de expertos independientes, y de los tres candidatos seleccionados tiene que haber al menos una mujer; y, en la tercera fase, es la elecci�n realizada por la Asamblea parlamentaria del Consejo de Europa, compuesta por delegaciones de los 46 parlamentarios nacionales, donde los candidatos pasan un examen. Este proceso es una garant�a de independencia y una fuente de legitimidad democr�tica muy importante.
- En la actualidad, Espa�a ha activado el proceso de selecci�n de su representante en Estrasburgo y se da la circunstancia de que tres de los cinco miembros del comit� de selecci�n del TEDH son miembros del Gobierno. �Le parece que esta composici�n del comit� respeta las exigencias de la Asamblea?
- El tribunal no tiene nada que decir sobre la elecci�n de los jueces; debemos respetar la separaci�n de poderes. No me puedo pronunciar sobre esta cuesti�n.
- Un juez espa�ol -vocal del CGPJ- ha recurrido en la Audiencia Nacional el proceso de selecci�n del Gobierno espa�ol para elegir al sustituto de la magistrada Mar�a El�segui por considerar que no se respetan las exigencias de la Asamblea de Europa para que el comit� de selecci�n no est� �politizada�.
- Los jueces espa�oles deben decir, les corresponde a ellos. No me corresponde a m� pronunciarme sobre estas cuestiones concretas.
- Dentro del TEDH, �cu�nto peso tiene el juez nacional de cada pa�s? [Guyomar acude a la entrevista acompa�ado de la juez El�segui, con quien ha realizado la visita oficial en nuestro pa�s]
- El juez nacional es elegido por un pa�s pero no est� all� para defenderlo o atacarlo. S� es el v�nculo con las autoridades nacionales de su pa�s y, en cierto modo, es el embajador de su pa�s en el tribunal. El juez nacional est� ah� para dar a conocer la dimensi�n nacional y el impacto de un litigio. Pero no est� para dar el punto de vista de los jueces de su pa�s.
- Lo cierto es que el TEDH ha dictado en los �ltimos a�os distintas sentencias que afectan al n�cleo de la independencia judicial, en concreto, a Hungr�a, Polonia y Turqu�a, por no respetar la independencia judicial. En el caso de Hungr�a, el sucesor de V�ktor Orban ha anunciado medidas dr�sticas para revertir la colonizaci�n partidista en instituciones como el Tribunal Constitucional o la Fiscal�a General del Estado. �Le parece que se corre el riesgo de que la respuesta dada pueda suponer vulneraciones del Convenio Europeo de Derechos Humanos?
- Nunca nos pronunciamos de manera hipot�tica sobre cuestiones que pueden plantear litigios y que llegar�an al TEDH. Pero s� le dir� que constatamos ahora fen�menos que son in�ditos a escala europea. Muchas demandas que ponen en tela de juicio el funcionamiento del aparato judicial ya no emanan de los justiciables sino de los propios jueces. Es muy interesante ver c�mo son cada vez m�s los jueces quienes atacan el funcionamiento judicial ante el tribunal de su estado o el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo, as� como ante el Tribunal de la UE en Luxemburgo. En efecto, protegiendo los derechos individuales de los jueces protegemos tambi�n el Estado de Derecho.
- En Espa�a, en la actualidad, se vive un enfrentamiento contin�o del Gobierno con los jueces, en ocasiones con feroces cr�ticas a determinados miembros de la carrera judicial por parte del Ejecutivo, en concreto, a quienes investigan a familiares del presidente del Gobierno. Adem�s, hay reformas judiciales en marcha que han provocado una huelga hist�rica de magistrados al considerar los jueces que se les trata de maniatar. �C�mo se ven estos hechos en Estrasburgo?
- No puedo comentar cuestiones nacionales. Pero puedo hablar de la situaci�n a la que se enfrentan los jueces en general, que no se refiere a la situaci�n espa�ola en particular. Vemos que detr�s de los ataques contra el Estado de Derecho hay tambi�n ataques m�s personales contra los jueces y por eso expuse en el Tribunal Supremo esta semana que la mejor respuesta que se puede dar es un deber de solidaridad entre los jueces. No entendido como corporativismo sino como un apoyo mutuo que debemos intercambiar entre nosotros para mantener el Estado de Derecho a favor de la democracia. Cada vez que se ataca a un juez por lo que ha hecho en el ejercicio de sus funciones es el Estado de Derecho lo que se pone en tela de juicio.
- �C�mo se ve en el TEDH los continuos posicionamientos de los jueces espa�oles en progresistas y conservadores?
- En general, creo no se puede encerrar a los jueces en una categor�a. La independencia del juez es tambi�n su capacidad para ser independiente respecto de s� mismo.
- La Gran Sala del Tribunal de Estrasburgo rechaz� este marzo revisar la sentencia las prisiones preventivas de Junqueras, Turull y Jordi S�nchez acordadas tuvieran motivaciones pol�ticas. Usted form� parte de aquella decisi�n que gran calado para nuestro sistema judicial. Dada la relevancia, �no considera que hubiera sido prudente una revisi�n m�s en profundidad del asunto?
- La Gran Sala no es una instancia de apelaci�n de las salas del TEDH. Esta sentencia de la sala que consider� que no hubo vulneraci�n de derechos de los pol�ticos catalanes analiz� en profundidad el caso y entendi� que las jurisdicciones espa�olas hab�an velado para que se respetaran los derechos de los interesados. Fue adem�s una decisi�n un�nime.
- El proc�s catal�n gener� una gran fractura social en nuestro pa�s. El asunto qued� judicializado y en la actualidad el TEDH est� pendiente de resolver los recursos de los condenados contra la sentencia del Tribunal Supremo. �Cu�ndo conoceremos el fallo de Estrasburgo?
- No s� decirle una fecha concreta pero no van a esperar a�os. Un asunto relevante como este es importante que no se demore a�os.






















