El �ltimo esca�o

El presidente de la Junta de Andaluc�a y candidato a la reelecci�n, Juanma Moreno Bonilla.JUNTA
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La tensi�n entre la l�gica del debate local, centrado en la gesti�n, las realidades sociales y econ�micas andaluzas, y la l�gica de la confrontaci�n nacional, que presenta toda contienda electoral como una previa de las generales, se est� dando con mayor intensidad en Andaluc�a que en las campa�as aragonesas y extreme�as. Principalmente, porque la importancia simb�lica y electoral de Andaluc�a hoy en la vida p�blica espa�ola es incomparable a la de otras comunidades, gracias al proceso de desintoxicaci�n del chavismo -por �don Manuel�- clientelar y corrupto, y a su despegue econ�mico: el PIB de 2025 se situ� en el 3,2%, cuatro d�cimas por encima del espa�ol, y la inversi�n aumenta un 6,4%.
Pese al deseo de Moreno Bonilla de no �espa�olizar� el 17-M, la posibilidad de que el PP gane con mayor�a absoluta o se quede muy cerca, evitando caer en la �trampa Guardiola� de Vox de negociar una coalici�n, empuja a S�nchez y Feij�o a enfocar los comicios como una previa de las generales. Para los socialistas, tener una candidata como Montero que es u�a, carne y permanente del sanchismo hace que sea la �nica estrategia posible para ellos reivindicar, por un lado, la gesti�n del Gobierno en empleo, ayudas sociales e incluso la nueva financiaci�n auton�mica -soslayando que beneficia b�sicamente a Catalu�a-; por otro, llevar la confrontaci�n al terreno emocional y simb�lico enarbolando su supuesto feminismo, antirracismo y pacifismo con la intenci�n de movilizar a las izquierdas en todas sus sensibilidades y expresiones, presentando el 17-M como un plebiscito entre un �bloque democr�tico y una derecha ultra�. Un ensayo del discurso y el clima con el que el PSOE envolver� las generales.
Ante este movimiento del PSOE, parece un error la decisi�n del PP nacional de replicar con m�s �espa�olizaci�n� de la campa�a andaluza, insistiendo en la relaci�n de Montero con la corrupci�n sanchista, a la vez que evitan el choque con Vox. Los sondeos se�alan que la corrupci�n apenas resta ya votos al PSOE. La coincidencia de los juicios de las Mascarillas y Kitchen ahonda en la extendida sensaci�n entre muchos espa�oles de que estamos frente a un problema sist�mico, no coyuntural, y que, por lo tanto, el sanchismo no ser�a una escandalosa excepci�n, sino la continuidad de una inevitable alternancia corrupta.
Es el �todos son iguales� en el que se camufla el tah�r S�nchez y que penaliza a Feij�o. Un buen motivo para que prevalezca en la campa�a la voluntad de Moreno de poner el foco en aquello que le diferencia del PSOE. La marca propia del PP en Andaluc�a: una gesti�n sensata, ordenada y que da bueno resultados econ�micos; y su firme voluntad para representar un proyecto de centro derecha propio, con aspiraci�n de mayor�as transversales y que rechaza una posici�n sumisa o aliada respecto a Vox.
Con este patr�n, el PP evitar�a otro de los riesgos que comporta pensar que Andaluc�a es Espa�a en t�rminos electorales y sociol�gicos: creer que una victoria incontestable de Moreno anticipa una victoria de Feij�o. Un error que ya cometi� en 2022, ignorando que la participaci�n en las andaluzas es estructuralmente m�s baja que en las espa�olas, lo que penaliza al PSOE. Moreno gan� entonces con el 43% y dos a�os despu�s Feij�o recibi� en Andaluc�a el 33,7% de los votos. Si G�nova 13 olvida esta lecci�n, le har� un gran favor a S�nchez.


























