La sombra del burro
Garc�a Ortiz buscar� la absoluci�n sentimental de la audiencia de �vole. De fondo, el indulto y el amparo ante el TC

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�lvaro Garc�a Ortiz iniciar� esta noche los tr�mites de su propia canonizaci�n en La Sexta. El primer fiscal general del Estado condenado en una democracia europea por un delito de motivaci�n pol�tica buscar� la absoluci�n sentimental de la audiencia de Jordi �vole reinterpretando el personaje que con tan poco �xito represent� en el escenario del Tribunal Supremo, el de m�rtir civil de un siniestro lawfare contra el Gobierno. Tanta insistencia en retratarse como un actor pol�tico nos vuelve a dar la raz�n. De fondo se dibujan el indulto que oportunamente han solicitado tres ciudadanos y el amparo ante el Constitucional que examina una magistrada amiga.
Hay un encuadre moral m�s interesante para el ecosistema de poder al que �l sirve, que consiste en ensayar la narrativa de fractura social que el Gobierno necesita: que los jueces forman parte de una operaci�n contumaz de acoso al Ejecutivo y su entorno pol�tico y familiar. Y hacerlo inmediatamente antes del estallido de la financiaci�n ilegal del PSOE y de los juicios contra el hermano y la esposa del presidente.
El entrevistado quedar� probablemente expuesto a la verdad aut�ntica. Para el que quiera verla. Ha sido muy comentado el pasaje del tr�iler en el que Garc�a Ortiz responde a la pregunta de por qu� borr� su tel�fono m�vil precisamente el d�a de su imputaci�n y lo hace con un muy elocuente "no tengo una explicaci�n concreta". Cualquiera entiende que nadie borra su propia inocencia. Hay otro a�n m�s revelador, que es cuando el periodista le muestra ese momento c�lebre en el que Pedro S�nchez se ufana en Radio Nacional: "�De qui�n depende la Fiscal�a, eh? �De qui�n depende?".
-A usted no le gustaron esas palabras de Pedro S�nchez, le dice �vole.
-Me van a perseguir toda la vida, contesta �l.
�Y tanto que lo van a perseguir! Y qu� demostrativo que lo reconozca. El presidente las dijo en 2019, cuando la fiscal general era Mar�a Jos� Segarra y �lvaro Garc�a Ortiz no era nadie, pero no es a ella a quien van a perseguir: a �l, s�, y lo har�n "toda la vida". A �l, que no puso un pero cuando S�nchez lo bland�a como "mi fiscal general", que se hizo fotografiar arrobado y genuflexo ante el presidente y su sonriente esposa, como ech�ndose desesperado en los brazos del poder cuando ya estaba al borde de la imputaci�n, esas palabras lo acorralan ante su propia conciencia.
El ex fiscal general puso un pilar del Estado al servicio de la destrucci�n de una adversaria pol�tica y se present� ante el Supremo con la toga de defensor de la legalidad para desactivar la credibilidad del Tribunal como herramienta de control del poder. El Estado contra el Estado. �lvaro Garc�a Ortiz es el s�mbolo de la quiebra de la neutralidad institucional en Espa�a y de la identificaci�n partidista como gu�a inmoral de algunos servidores p�blicos. La l�gica arbitraria de adhesi�n o castigo est� detr�s de la defenestraci�n por su sucesora de Almudena Lastra tras contar en el juicio la verdad inc�moda y de la promoci�n inopinada de la esposa del Santo M�rtir.
Ese mensaje inquietante para la carrera fiscal se produce en v�speras de una de las decisiones de mayor impacto pol�tico que tendr� que adoptar la Fiscal�a. El jefe Anticorrupci�n Alejandro Luz�n informar� ma�ana de la acusaci�n p�blica en el primer gran juicio que desnuda al Gobierno: lo significativo no ser� la pena que pida para Jos� Luis �balos, que se descuenta, sino para el comisionista V�ctor de Aldama tras la explosiva declaraci�n que devolvi� al presidente al Peugeot y detall� la corrupci�n sist�mica. Si la atenuante que se le aplica por colaborar con la Justicia es muy cualificada, el fiscal estar� d�ndole total credibilidad a la confesi�n que vincula el ama�o de contratos p�blicos con la financiaci�n ilegal del PSOE. Que lo haga la persona que tiene a la vista toda la documentaci�n acumulada en las investigaciones secretas anticipar�a un probable estallido: ah� estar�an las pruebas que algunos echan de menos.
A finales de mayo comenzar� el juicio contra el hermano del presidente y, en fechas pr�ximas, la Audiencia de Madrid resolver� los recursos contra la decisi�n del juez de enviar a su esposa ante un jurado. Si se cumple el calendario habitual, la vista ser� en la primavera de 2027: �se ser� el momento culminante de la legislatura, el instante en el que el poder desplegar� toda su atm�sfera coactiva y la posible palanca emocional de una brecha democr�tica. Garc�a Ortiz prepara el terreno. El presidente del Tribunal Europeo de Derechos Humanos le dice hoy en este diario a �ngela Martialay que "los ataques personales contra los jueces son ataques contra el Estado de Derecho". Porque todo el mundo sabe ya lo que est� sucediendo en Espa�a.























