Luces para la Constituci�n
El que fuera ministro de Exteriores del �ltimo Gobierno de Mariano Rajoy teme que "el exhibicionismo antitrumpiano de S�nchez" pase factura la seguridad de Espa�a. Comparte algunas de su posiciones de fondo, pero no la forma: �En la UE tambi�n intenta dividir y crispar�

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- �C�mo ve la pol�tica exterior de Espa�a con respecto a la que llev� usted hasta 2018?
- La pol�tica exterior de Espa�a la veo completamente condicionada por la pol�tica interior y por la voluntad de Pedro S�nchez de mantenerse en el poder y de hacer cualquier movimiento que le pueda diferenciarse de la derecha y reafirmar su posici�n nacional e internacional. Por tanto, ha adoptado posturas que sobre el fondo pueden ser aceptables, pero el problema es que todo lo hace con el prisma de realzar sus diferencias con Trump. Y tambi�n con el objetivo de realzar sus diferencias con los l�deres del centroderecha que son quienes ahora mismo dirigen la pol�tica exterior de la UE. Desgraciadamente, el Gobierno se autoa�sla.
- �Qu� cuestiones de fondo s� ve aceptables de la pol�tica de S�nchez? �Su posici�n desde el primer momento sobre la guerra de Ir�n?
- S�, me refiero a su famoso no a la guerra, porque parece claro que la operaci�n americana es ilegal de acuerdo con el derecho internacional. Tambi�n me parece claro que la actuaci�n de Israel en Gaza y en los territorios ocupados es de una violencia desproporcionada e inaceptable. El problema es que S�nchez lo hace con un �nfasis y con unos aliados que, desgraciadamente, responde al mismo af�n de polarizar y de separar que mantiene en su pol�tica interna.
- �Se refiere a que S�nchez busca dividir la UE tambi�n?
- As� es. Esta misma semana, con la pretensi�n de suspender el acuerdo de asociaci�n con Israel. No s�lo el Gobierno espa�ol no ha obtenido unanimidad, sino ni siquiera la mayor�a. Insisto en que la actuaci�n de Israel es totalmente inaceptable y alguna medida en contra se merece, pero eso tiene que hacerlo el Gobierno en la UE con diplomacia y no con el mismo modus operandi que en la pol�tica interna en Espa�a. Yo he servido para distintos gobiernos. Defiendo, como tanta gente, que la pol�tica exterior sea de Estado. Pero el Gobierno no trata de construir consensos, sino de dividir y crispar.
- �C�mo habr�a enfocado usted como ministro intentar una sanci�n a Israel?
- Evidentemente, lo habr�a trabajado antes con mis hom�logos europeos. Y dentro de Espa�a con el principal partido de la oposici�n. Es lo l�gico. Los intereses e incluso los valores de Espa�a se defienden mejor cuando hay una cohesi�n interna y cuando tienes detr�s a todo un pa�s, y no un pa�s dividido.
- �Hablaba usted con el PSOE cuando era ministro?
- Desde luego. Por ejemplo, de Venezuela con H�ctor G�mez, el actual embajador de Espa�a en la ONU. Sobre asuntos europeos, con el eurodiputado Ignacio S�nchez Amor. Tambi�n con mis antecesores Miguel �ngel Moratinos y Trinidad Jim�nez, que me trasladaban el sentir de la oposici�n.
- �Qu� intent� usted en Venezuela?
- El presidente Rajoy me dio instrucciones expresas de apoyar claramente a Jos� Luis Rodr�guez Zapatero en sus intentos de mediar [era el a�o 2016] entre la oposici�n y el Gobierno de Maduro en una operaci�n en la que estaban tambi�n la Santa Sede y la Rep�blica Dominicana. El problema es que Zapatero se desvincul� despu�s de esos intentos y, en vez de mediar, se coloc� claramente del lado de Maduro.
- �Qu� buscaba usted con Rodr�guez Zapatero?
- Elecciones libres. Lleg� a haber varios encuentros, pero desgraciadamente aquello no fructific�, en mi opini�n, por la cerraz�n del r�gimen de Maduro.
- �Qu� le parece la reacci�n de Jos� Manuel Albares con Mar�a Corina Machado situ�ndola en la extrema derecha por negarse a ver a S�nchez?
- Incomprensible. Se puede discutir si Mar�a Corina Machado pod�a haber visto o no al presidente del Gobierno, pero tratarla como si fuera una golpista, cuando ella claramente ha sido la persona que m�s ha hecho por el restablecimiento de la democracia y para engendrar el movimiento que gan� las elecciones, me parece incre�ble.
- �Le preocupa que el Pent�gono maneje la idea de suspender a Espa�a como miembro de la OTAN?
- Me preocupa, no tanto porque se vaya a llevar a la pr�ctica, cosa que dudo que sea factible teniendo en cuenta que en la OTAN impera la unanimidad para tomar decisiones, sino porque supone la prueba de la animadversi�n que las manifestaciones del Gobierno espa�ol en relaci�n con el presidente Trump est�n despertando en EEUU. En diplomacia no siempre hay que decir lo que uno piensa y si se considera necesario decirlo, no hay que hacerlo con un meg�fono. El exhibicionismo antitrumpiano del Gobierno nos puede pasar factura en �reas en que nuestra relaci�n con EEUU es importante para Espa�a, como el comercio, las inversiones o la propia seguridad. Adem�s, S�nchez usa este exhibicionismo como v�a de escape por su inc�moda situaci�n pol�tica interna en Espa�a.
- �Ha cambiado mucho Trump desde el primer mandato, que usted conoci�, al actual?
- S�, porque Trump en el primer mandato creo que no esperaba ganar y no estaba tan preparado. Aquella administraci�n no ten�a las ideas tan claras y no dispon�a de tanta estabilidad. En cambio, para este segundo mandato ha tenido tiempo de prepararse, de rodearse de asesores y desarrollar el Make America Great Again. Ahora es m�s complicado lidiar con Trump de lo que fue entonces. En mi �poca de ministro de Exteriores estuvimos en la Casa Blanca y las cosas fueron razonablemente bien. Ahora, en parte por lo que dec�a antes del deseo del presidente S�nchez de reafirmarse y de crear un enemigo ante el que nos hemos significado, hemos atra�do la ira de Trump.
- �Tuvo presi�n usted para aumentar el gasto de defensa en la OTAN?
- Trump siempre ha mantenido que los europeos tenemos que gastar m�s. Ya en aquella �poca amenaz� con irse de la OTAN, pero nunca lo hizo con la radicalidad con la que la est� haciendo ahora. Y no nos exigi� un compromiso tan alto de gasto de defensa.
- S�nchez responsabiliza al Gobierno de Rajoy de no haber elevado el gasto militar al 2% del PIB como se comprometi�...
- Desde que Espa�a entr� en la OTAN, con todos los gobiernos, hemos estado siempre entre los �ltimos de la lista de los miembros que m�s dedican a defensa. Y siempre hemos dicho que lo compens�bamos con nuestra participaci�n en las operaciones de la OTAN, y ah� estamos. Es posible que ahora hayamos llegado al 2%, pero yo no estoy seguro de que sea una cifra sostenible ni deliberada, sobre todo, en el marco de una pol�tica presupuestaria en la que simplemente no hay presupuesto. Se hace para cubrir en un momento dado unas necesidades, pero no hay una estrategia de gasto bien delineada.
- �Ten�a Espa�a m�s o menos influencia que ahora en la UE en la etapa de Rajoy? Cada partido dice una cosa.
- Es opinable, pero honestamente creo que est�bamos mejor entonces que ahora. Aunque s�lo sea atendiendo a qui�n se sienta en el Consejo Europeo. El presidente S�nchez est� en la familia socialista junto a Dinamarca –que es un socialismo distinto– y Malta. S�lo por eso est� aislado. Y �l se a�sla a�n m�s con sus pol�ticas. Nosotros est�bamos m�s alineados. En cuanto al n�mero de cargos europeos, no estamos lejos. Han conseguido la presidencia del Banco Europeo de Inversiones, pero nosotros la vicepresidencia del Banco Central Europeo. Es fundamental tener influencia, porque a Espa�a le conviene la UE.
- �C�mo ve la UE actual?
- Es una especie de caleidoscopio de pymes, de peque�os y medianos Estados. Ir solos por el mundo puede tener alguna virtud en alg�n tema concreto y en alguna zona concreta, pero siempre es mejor ir acompa�ado; sobre todo, cuando compartes los objetivos y los valores de la organizaci�n de la que formas parte.
- P. S�nchez reivindica que cuando �l ha ido solo, como en el reconocimiento de Palestina, otros le han seguido. �Es se�al de influencia?
- Nosotros en el Gobierno de Rajoy siempre fuimos partidarios de reconocer a Palestina y de la soluci�n de dos Estados, pero con la filosof�a de hacerlo acompa�ados en la Uni�n Europea cuando todos estuvi�ramos de acuerdo. Con el conflicto de Ir�n ha pasado lo mismo. Lo que ha hecho S�nchez es leg�timo, pero dudo de la eficacia. Y el problema es que los socios europeos desconf�an del Gobierno espa�ol, no lo incluyen en los grupos para tratar de conducir la desescalada, la paz o, simplemente, la apertura del Estrecho de Ormuz. Yo no lo har�a as�.
- �Est� siendo la Comisi�n Europea muy sumisa con EEUU sin que funcione la pol�tica de apaciguamiento?
- Hay que tener en cuenta las realidades internacionales, y hasta la gente que defiende m�s los valores tiene que combinarlos con los intereses y con el pragmatismo. En la UE no queremos enfrentarnos abiertamente con la administraci�n Trump y con Estados Unidos porque necesitamos a Estados Unidos como mercado, como proveedor de seguridad, etc�tera. Es muy f�cil decir que hay que ser m�s duro con Trump mientras se est� protegido con su paraguas, pero eso no contribuye a reforzar la posici�n europea. No creo que boxear con EEUU le viniera mejor a la UE que lo que est� haciendo: buscar su autonom�a en defensa y mercados alternativos. A todos nos gustar�a dar un pu�etazo en la mesa, pero imponer multas a las empresas americanas o cerrar el uso de Visa en Europa como medio de pago ser�a pegarnos un tiro en nuestro propio pie.
- �Le parece bien la ret�rica de los acuerdos del PP con Vox en contra de Mercosur y lo que llaman �las imposiciones de Bruselas�?
- No estoy de acuerdo. Yo nunca hablo de las imposiciones de Bruselas, porque Bruselas somos los Estados miembros. Esto es una ret�rica que utilizaba mucho Orban y vemos que al final tampoco a �l le ha servido. A Bruselas hay que ir a defender nuestros intereses y nuestros principios, y a alcanzar juntos todos unos objetivos. En cuanto a Mercosur, como en todo acuerdo, siempre hay ganadores y perdedores, pero yo creo que globalmente para Espa�a y para Europa es un acuerdo positivo. Hablar de Bruselas como una burocracia externa que se impone a los Estados miembros ni responde a la realidad ni es favorable para Espa�a.
- �Es europe�sta hablar de �prioridad nacional�?
- Lo de la prioridad o la preferencia nacional yo creo que es un posicionamiento pol�tico que, en mi opini�n, no repugna del todo a la raz�n. Pero, naturalmente, ese posicionamiento pol�tico luego hay que articularlo con pleno respeto al Estado de derecho, a la Constituci�n y teniendo en cuenta evidentemente consideraciones morales y humanitarias. La Uni�n Europea est� basada en la preferencia europea, pero las cosas hay que aplicarlas en su razonable medida. En todo caso, enfatizar las diferencias y la separaci�n no me parece bueno, y si se aplica una prioridad nacional, eso incluye a los extranjeros residentes en Espa�a que son ciudadanos de la Uni�n Europea. Todo esto son trazos gruesos que luego hay que aplicar en la pr�ctica.
- Usted negoci� un derecho de veto para Espa�a con Gibraltar. �Qu� le parece el acuerdo que acepta Albares?
- Una oportunidad perdida. Se pod�a haber obtenido m�s. Yo comprendo que un acuerdo como el que se ha cerrado puede beneficiar al Campo de Gibraltar, pero me temo que m�s que crear una atm�sfera econ�mica boyante y din�mica, puede cronificar la dependencia del Campo de Gibraltar respecto de Gibraltar. Y lo que no es de recibo es haber hurtado al Parlamento espa�ol un debate como este, que afecta a la integridad territorial de Espa�a.
- �Qu� m�s habr�a que haber arrancado a Reino Unido?
- En la base militar de Gibraltar. Se dice que, a partir de ahora, conoceremos todo lo que entra y sale de la base, pero eso es dif�cil de creer para todo lo que no entre por tierra. Albares ha santificado la base militar y se va a establecer de facto una frontera. El acuerdo debilita la posici�n de Espa�a. Mi Gobierno negoci� una posici�n de control que aceptaron los Estados miembros al ser Gibraltar una colonia en territorio espa�ol, pero se ha desperdiciado.
- Otra negociaci�n de su etapa fue que ning�n socio reconociera al Gobierno de Carles Puigdemont, quien proclam� la independencia. Esos mismos socios ven ahora que se le ha amnistiado. �Qu� opina?
- Siento pesar por esto porque, efectivamente, me toc� lidiar con el proc�s, con el supuesto refer�ndum y, por supuesto, las repercusiones de toda aquella operaci�n. Y me da mucha pena ver que despu�s el Gobierno est� renunciando a las posibilidades del Estado de que algo as� se repita. Es un cambio de opini�n, porque recuerdo que aquel esfuerzo lo hicieron Rajoy y el PSOE de entonces. Al presidente le acusaban de ser lento con el art�culo 155, pero �l quer�a acompa�arse de la oposici�n. Tuvo que negociar el apoyo del PSOE y lo obtuvo. Se negoci� con Carmen Calvo y cada paso estuvo confirmado por unanimidad por el Tribunal Constitucional. Y en la UE hubo que convencer a los b�lticos de que Espa�a no era con Catalu�a lo que la Uni�n Sovi�tica hab�a sido con ellos. Al final, todos estuvieron con Espa�a.
- Est� condenada la diplomacia espa�ola a que cada Gobierno ponga a lo suyos? �Volver� a suceder si gobierna Alberto N��ez Feij�o?
- Todo cambi� tras el 11-M. La pol�tica exterior tuvo un impacto en el resultado de las elecciones de 2004 y entonces el Gobierno entrante lleg� a la conclusi�n de que ten�a que cambiar a todos los que hab�a en el Ministerio de Asuntos Exteriores, en la direcci�n de la pol�tica exterior. Y llegaron a niveles a los que no se hab�a llegado nunca. Entonces, claro, cuando al cabo de los a�os lleg� un Gobierno del PP, hab�a presi�n de la gente del PP para revertir lo que se hab�a hecho. En este momento, desgraciadamente, la pol�tica de sectarismo est� vigente y hay m�s embajadores pol�ticos que nunca, pero conf�o en que el futuro Gobierno no la mantenga y que se tire del cuerpo diplom�tico, que es muy profesional.
Nacido en Jerez de la Frontera (C�diz) en 1955, es diplom�tico de carrera y ha sido ministro de Exteriores entre 2016 y 2018 en plena etapa del Brexit y del refer�ndum ilegal del 1 de octubre de 2017.
No milita en el PP y ha ocupado las embajadas de Italia, Pa�ses Bajos, Hungr�a y la Permanente de Espa�a ante la UE.



























