


























Maribel, de 46 a�os, era la due�a de una constructora en Medell�n (Colombia). Ten�a una situaci�n desahogada, sin problemas de dinero. Ahora vive en Sese�a (Toledo) y trabaja como administrativa en el barrio madrile�o de San Blas. Es la �nica con contrato de trabajo de la familia Luna. Con su sueldo -el salario m�nimo- mantiene a su madre, Gloria, y a su hijo veintea�ero Juan Pablo, que estudia una FP de Construcciones Mec�nicas.
Comparten piso con su hermana Yesenia, de 36 a�os y en paro, y los cuatro hijos de �sta, de cinco, siete, 14 y 20 a�os. La abuela Gloria duerme en el sal�n-comedor con los dos mayores. Maribel est� con su hijo en una habitaci�n y Yesenia, con los dos peque�os en otra. El marido de Yesenia, Juan Pablo, trabaja de soldador en Burgos y regresa los fines de semana para estar con ellos.
En apenas 60 metros cuadrados conviven los nueve miembros de la familia Luna, cuatro de los cuales -Maribel, Gloria y los dos Juan Pablos- pedir�n acogerse a la regularizaci�n extraordinaria que aprob� ayer el Consejo de Ministros. Lo har�n por la v�a del asilo, por la que el Gobierno prev� dar papeles a 250.000 personas.
�Cumplimos todos los requisitos. Ya hemos pedido el certificado que acredita que no tenemos antecedentes penales y hemos pagado las tasas, podemos justificar que llevamos m�s de cinco meses viviendo de forma continuada en Espa�a mediante el contrato de alquiler del piso y las recetas m�dicas de mi mam�. Tambi�n tenemos pasaporte�, enumera Maribel.
Su camino no ha sido f�cil. Los Luna huyeron de Colombia despu�s de que grupos armados se apoderaran de sus tierras -la familia Luna ten�a 104 hect�reas-, asesinaran a un hijo de Gloria y agredieran a Juan Pablo, el marido de Yesenia, y a Juan Pablo, el hijo de Maribel. �Iban buscando a mi mam�, dijeron que le iba a pasar como a mi hermano, que si no aparec�a iba a pagar las consecuencias, as� que decidimos abandonar Colombia. Nos daba pavor permanecer m�s tiempo all��.

La familia, en un parque cercano a su vivienda.�NGEL NAVARRETE
En febrero de 2023 llegaron a Espa�a, en un vuelo tur�stico regular, Gloria y su yerno Juan Pablo. En mayo de ese mismo a�o les siguieron Maribel y Yesenia, con los cinco hijos de ambas, tambi�n en avi�n como turistas. Pidieron asilo. �La situaci�n en Colombia ha sido igual de dif�cil para todos, pero se ha resuelto de forma distinta�, recuerda Maribel.
Gloria y su yerno fueron acogidos por la Comisi�n Espa�ola de Ayuda al Refugiado (Cear) y llevados a un centro en El Escorial (Madrid), mientras que Maribel y Yesenia, junto a sus hijos, fueron atendidas por Cruz Roja. A Maribel y a Juan Pablo los trasladaron a Barcelona. Yesenia y sus peque�os tuvieron que mudarse a Valencia. No fue hasta octubre de 2024 cuando pudieron juntarse todos en Sese�a. No tienen m�s familiares en Espa�a.
El proceso administrativo tambi�n se ha desarrollado de forma diferente. A Gloria, de 66 a�os, le denegaron de forma muy r�pida su solicitud de asilo y el recurso que present�, a pesar de mostrar indicios de persecuci�n y de peligro para su vida en Colombia. A su yerno Juan Pablo tambi�n se le ha rechazado la petici�n, pero est� a la espera de que se resuelva el recurso. �Yesenia ha obtenido el permiso de residencia por razones humanitarias porque uno de sus hijos tiene autismo y le han hecho una operaci�n a coraz�n abierto, pero no lo entendemos, porque es hijo tambi�n de Juan Pablo y a �l no se lo han concedido�, lamenta Maribel.
En su caso y en el de su hijo, siguen siendo solicitantes de asilo y aguardan una respuesta de la Administraci�n. Mientras no se les deniegue, puede trabajar de forma legal en Espa�a. �Eso no significa que tengan papeles. Si les resuelven negativamente, se quedar�an en situaci�n irregular�, aclaran en Cear, que presta apoyo jur�dico a Maribel, adem�s de haber acogido a su madre y a su cu�ado en El Escorial.

Las manos de las tres mujeres, que sacan adelante a la familia.�NGEL NAVARRETE
Maribel est� inquieta porque su tarjeta roja de solicitante de asilo vence el pr�ximo 3 de mayo. Puede renovarla, pero teme que la Administraci�n aproveche ese tr�mite para decirle que no se la conceden. �He quedado el d�a 23 para ir a un taller en el que me explicar�n c�mo pedir la regularizaci�n y lo har� al d�a siguiente. Como el Gobierno tiene 15 d�as para responder, me da miedo estar en un limbo. Si no logramos la regularizaci�n, nos quedaremos sin trabajo y sin pagar el alquiler y la familia no podr� comer�, expresa.
Maribel se levanta en Sese�a cada d�a a las 4.30 de la ma�ana para estar en su trabajo a las 8.00 horas en Madrid. Tiene que coger un autob�s y hacer dos transbordos de metro. �Estoy tan cansada que, a veces, de regreso, me he dormido y me he pasado de parada�, reconoce. Su hijo Juan Pablo estudia en un instituto p�blico de Alcal� de Henares -despu�s quiere hacer la carrera de Ingenier�a Civil- y tambi�n tarda lo suyo. �Sale a las 5.30 para estar a las 8.00 en el instituto�.
�Lo �nico que pido es tener una casa en Madrid y un coche o una moto para poder trasladarme�, aventura Han intentado buscar piso m�s cerca, en Madrid, pero los precios est�n por las nubes y les piden todo tipo de anticipos y garant�as. Por vivir en Sese�a, en dos habitaciones, pagan 1.000 euros. No llegan a fin de mes ni van a poder irse de vacaciones. �La regularizaci�n es una buena soluci�n, nos va a dar tranquilidad, s�lo queremos salir adelante en la vida�.
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