Pol�tica
La decisiva campa�a andaluza en la que el PP se juega su mayor�a absoluta afect� a la fiesta de la Comunidad de Madrid. Las piezas andaluza y madrile�a encajaron

Isabel D�az Ayuso y Alberto N��ez Feij�o acto de entrega de las Cruces de la Orden del Dos de Mayo.EFE
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Las celebraciones del 2 de Mayo en la Puerta del Sol han sido siempre escenario de momentos pol�ticos estelares en la historia del PP. Y son espect�culos cinematogr�ficos en toda regla desde que Isabel D�az Ayuso reina en la Comunidad de Madrid con una mayor�a absoluta que la izquierda -al menos eso dicen las encuestas- no parece estar en condiciones de arrebatarle.
Los encendidos discursos que acompa�an al espect�culo anual supervisado, producido y dirigido por Miguel �ngel Rodr�guez suelen descargar sobre el p�blico asistente, siempre muy numeroso, una apreciable cantidad de adrenalina y de antisanchismo en vena. De tal modo que los admiradores e invitados suelen salir de all� como una moto dispuestos a lanzar rayos y truenos contra Pedro S�nchez para que salga de Moncloa. Como desde hace tres a�os no hay ning�n ministro invitado ni tampoco el delegado del Gobierno, nadie est� en condiciones de contradecir o poner mala cara a la presidenta.
En la celebraci�n del 2 de Mayo de este a�o 26, sin embargo, los altavoces de Isabel D�az Ayuso registraron una perceptible bajada de tono en su voz, casi siempre muy alta. El discurso imperial y la ret�rica inclemente contra el presidente del Gobierno fueron sustituidas por una intervenci�n en la que Isabel D�az Ayuso habl� como si s�lo fuera la presidenta de una comunidad aut�noma. No la reina del antisanchismo, ni la que entusiasma al tendido y da la vuelta al ruedo todas las semanas.
A diferencia de a�os anteriores, la popular l�der madrile�a no quiso hacer ruido. �Ha rebajado el tono y se le ha notado mucho. Y teniendo en cuenta de qui�n estamos hablando, esto s�lo puede tener una explicaci�n: no ha querido distraer la atenci�n de la campa�a electoral de Juanma Moreno. Ni irrumpir en la estrategia del andaluz que pasa por una campa�a plana, en tono menor, sin ruido, sin pol�micas, sin distracciones y evitando derrapar�, aseguraban ayer algunos de los asistentes a los actos de celebraci�n de la fiesta de la Comunidad de Madrid.
Quiz� tambi�n influyera en el giro de Ayuso que en la primera fila la escuchaba atentamente Alberto N��ez Feij�o, presidente del PP, a quien la mandataria madrile�a present� como �el jefe de la oposici�n�. Fuentes de la direcci�n del PP se�alaron que el discurso de la presidenta madrile�a estuvo muy bien porque ayuda al principal empe�o que ahora ocupa al partido, que es revalidar la mayor�a absoluta de Juanma Moreno en Andaluc�a.
El 17-M es el domingo final de un marat�n electoral que amarg� la existencia al PP en Extremadura y Arag�n por la escalada de Vox. El resultado de Castilla y Le�n sirvi� para recuperar un poco el �nimo y las encuestas en Andaluc�a pronostican la consolidaci�n de Moreno en la Junta y un frenazo en las aspiraciones de Vox. El PP est� inmerso en una campa�a electoral decisiva para Moreno y tambi�n para Feij�o. Un tropiezo en esta recta final, como tantas veces le ha sucedido al PP en distintas campa�as, ser�a fatal para las aspiraciones de mantener la mayor�a absoluta y no depender de Vox para gobernar.
La presidenta madrile�a tom� rumbo a M�xico tras las celebraciones oficiales del 2 de Mayo. Su compa�ero de partido y candidato andaluz no considera muy necesario que sus colegas de otras autonom�as le echen una mano en la campa�a, por lo que la presencia de Ayuso en Andaluc�a antes del 17-M no est� prevista.
La pluralidad de Espa�a es muy invocada por la izquierda, pero la verdadera pluralidad tiene su acomodo en el PP. El PP madrile�o no se parece mucho al PP andaluz. Ayuso quiere ruido y Moreno quiere calma. Ayuso extrema su ret�rica y Moreno suaviza sus discursos. Ayuso es experta en guerras culturales y Moreno no quiere ni o�r hablar de esas batallas. El Gobierno de Madrid es un faro para la derecha m�s ideol�gica. El Gobierno de Andaluc�a ha conquistado el espacio central a base de moderaci�n.
El PP gobierna en las dos comunidades con mayor�a absoluta, pero con estrategias radicalmente distintas, que obedecen a la sociolog�a y el estado de �nimo de sus poblaciones.
El maestro de ceremonias de la ceremonia de entrega de condecoraciones de este 2 de Mayo fue el c�lebre mago Jorge Blass, que asombr� con algunos de sus trucos de ilusionismo. Uno de los cuales consisti� en sacarse de la chaqueta varias piezas para a�adirlas a un puzle ya completo, donde te�ricamente no cab�a ni un trozo m�s.
Blass, claro, logr� encajar las piezas. Quiz� pens� lo mismo Alberto N��ez Feij�o al abandonar la sede de la Comunidad de Madrid. Las piezas madrile�a y andaluza hab�an encajado correctamente en esta ocasi�n.

























