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La gravedad del momento es tan grande que el presidente sali� a entonar un "no a la prensa deportiva" y "no a Negreira", dos reclamos m�s universales que el "no a la guerra", y a�n as� perdi�

Florentino P�rez, durante su rueda de prensa de este martes en Valdebebas.
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La rueda de prensa de Florentino P�rez acab� con la agon�a del hincha como s�lo lo puede hacer un diagn�stico m�dico. Quien no supiera a�n qu� suced�a dentro del club ya tiene el informe en su mano. Esto es lo que hay. Y es grave.
El Real Madrid, a 12 de mayo de 2026, es esto. Tan al desnudo y tan descarnado. La p�rdida de contacto con la realidad es as� de grande y el hecho de que lo hayamos podido ver es s�ntoma de algo peor: no hay contrapoderes, los frenos se han roto y nadie se va a jugar el tipo por detener la ca�da hacia el barranco. Si nadie puede evitar que el l�der de una instituci�n que vive del prestigio salga a pisotearlo de esta manera, �qu� podemos esperar de lo deportivo o cualquier otra menudencia del d�a a d�a?
La tarde fue descorazonadora porque la �nica certeza que qued� es que, al menos durante un tiempo, no hay remedio para la decadencia. La gravedad del momento es tan grande que sali� a entonar un "no a la prensa deportiva" y "no a Negreira", dos reclamos m�s universales que el "no a la guerra", y a�n as� perdi�.
El presidente sabe que lidera una masa social con las manos atadas, inofensiva. Y la convoca a la versi�n florentina del refer�ndum sobre el chalet de Pablo Iglesias e Irene Montero. Saldr� reforzado de poder porque �l se ha encargado de que no haya otro escenario posible. No sabemos si se presentar� a las elecciones Enrique Riquelme con su "acento sudamericano". El 99% de los mortales ni siquiera sabr� qui�n demonios es Enrique Riquelme. Pero s� que el presidente del Real Madrid considera una "confabulaci�n" que por primera vez en 20 a�os parezca haber alguien dispuesto a concurrir en un proceso electoral.
No se trata de hacer aqu� una defensa encendida de la democracia. Durante esas dos d�cadas a la mayor�a nos ha dado absolutamente igual la falta de concurrencia presidencial. Y hemos estado muy c�modos con el poder indiscutido de Florentino, especialmente quienes nacimos demasiado tarde y no tenemos ni voz, ni voto, ni el privilegio de sangre de ser socios del club.
Nuestra condena es la nostalgia. La peor nostalgia de todas: la que se tiene del que todav�a est� ah� pero ya te parece otro. Las elecciones que queremos los madridistas son entre el Florentino que trajo a Mourinho en 2010 y el Florentino que traer� a Mourinho en 2026. Su show de ayer lo dej� claro: las vamos a perder.

















