La ciudad de Castilla y León es la urbe donde adquirir una primera vivienda en propiedad genera menos esfuerzo a los ingresos de los hogares

Iglesia de San Juan, en la plaza Mayor de Zamora.Antonio Heredia
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Una de las muchas paradojas que deja la actual crisis de la vivienda en España es que la población quiere comprar o alquilar en las ciudades donde la oferta es escasa y la tensión del mercado ha llevado los precios a niveles récord, y viceversa, es decir, que allí donde hay casas disponibles no hay gente que quiera residir. El mapa de la 'España vaciada' podría ser también el mapa de la 'España accesible' y en esa cartografía, Zamora bien podría erigirse como su capital.
La ciudad es la urbe donde adquirir una primera vivienda en propiedad genera menos esfuerzo a los ingresos de los hogares. En ella, una familia necesitaría de media un sueldo neto de 1.279 euros al mes para sufragar la compra de una casa de 100 metros cuadrados construidos con una hipoteca. Es más, Zamora sería la única ciudad donde una persona soltera y sin hijos que cobrase el salario mínimo interprofesional (unos 1.323¤ netos en 12 pagas) podría comprar una casa considerando el límite del 35% del sueldo para el pago de un préstamo hipotecario.
Así lo pone de relieve el estudio publicado ayer por Accumin, partiendo de los datos de tasación de Tinsa y de los índices de los Registradores de la propiedad y considerando el esfuerzo del 35% sobre los ingresos que los bancos toman como referencia para analizar el riesgo a la hora de conceder hipotecas. A partir de esta combinación, analiza un total de 60 ciudades en el país y concluye que en España se necesitaría de media un sueldo neto de 1.999 euros mensuales, el equivalente a unos 35.000 euros brutos anuales, para afrontar la compra de una vivienda de 100 metros cuadrados construidos. En el extremo opuesto a Zamora, que es la ciudad más accesible, se situaría San Sebastián, ya que para convertirse en propietario en la capital guipuzcoana serían necesarios 5.074 euros netos al mes.
El análisis de Accumin permite trazar tres grandes ejes que son, a la postre, las tres grandes realidades del mercado residencial español. De un lado, el eje formado por Castilla-La Mancha, Castilla y León y Galicia, que formarían la 'España accesible'. Las tres comunidades concentran las 15 ciudades más asequibles del estudio, con Lugo (1.322 euros netos al mes), Ciudad Real (1.323 euros) y Palencia (1.339 euros) siguiendo la estela de Zamora. Se trata en definitiva de mercados con menor presión demográfica, precios estables y ratios de esfuerzo de compra por debajo de la media.
En el otro extremo estaría el eje Madrid-Barcelona-País Vasco, donde 14 ciudades de las 60 analizadas requerirían un salario neto familiar superior a 2.500 euros al mes para comprar una casa con una hipoteca que cubra el 80% del valor de tasación. "Prácticamente todas, exceptuando Palma y Marbella, se corresponden con capitales y áreas metropolitanas del País Vasco, Madrid y Cataluña", apuntan desde Accumin. San Sebastián (5.074 netos mensuales al mes), Madrid (4.574 euros) y Barcelona (4.485 euros) encabezan la lista de mayores salarios requeridos, seguidas de Hospitalet (2.896 euros), Getafe (2.950 euros), Badalona (2.705 euros), Móstoles (2.580 euros) y Alcalá de Henares (2.566 euros). En estos casos, la demanda lleva años concentrándose, atraídos por la cercanía de grandes urbes y la creación de empleo.
En un lugar intermedio quedarían las zonas del litoral, un tercer eje que tiene su propia dinámica: por un lado, ubicaciones de atracción de demanda extranjera, como Marbella, Palma de Mallorca o Benidorm, donde los precios aumentan desligándose de la capacidad de compra de la población local, y, por otro, localizaciones con menor presión de demanda internacional, como Castellón (1.338 euros netos mensuales), Almería (1.727 euros) o Murcia (1.526 euros).
El esfuerzo se ha convertido en uno de los parámetros más vigilados en el mercado inmobiliario actual. Tanto en alquiler como en compra, los indicadores empiezan a dar señales de que los bolsillos de los ciudadanos han llegado a su límite y no pueden asumir los precios que establece la oferta. La tensión en grandes mercados como Madrid o Barcelona condiciona cada vez más las decisiones vitales de sus ciudadanos y sitúa a muchas familias en una situación de fragilidad financiera casi extrema.
En este sentido, una reciente encuesta elaborada entre más de 6.000 personas por Cofidis apunta que el 74% de los hogares destina más del 30% de sus ingresos a pagar el alquiler, superando en la mayoría de los casos la proporción del 35% recomendada para evitar el sobreendeudamiento. El mismo estudio recoge que quienes recortan otros gastos para pagar el alquiler están en torno al 22%, y los que recurren a ayuda de familiares o amigos son el 8,1%; el 7% de los hogares vive con 1.000 euros al mes o menos; el 23% no ahorra nada a final de mes, y un 34% ahorra menos del 10%. Además, un 21% de los hogares no podría asumir un imprevisto de 5.000 euros, y el 8% ni siquiera podría afrontar uno de 1.000 euros.
























