





















La riada del 29 de octubre de 2024 transform� 75 localidades del coraz�n de la provincia de Valencia en zona de guerra. 229 v�ctimas mortales, cuyos familiares cargan con su duelo mientras reclaman reparaci�n y justicia, y una devastaci�n que, un a�o despu�s, a�n se percibe. El dolor a�n se percibe. El fango arras� viviendas, comercios, veh�culos, colegios, parques, carreteras, puentes, v�as de tren, alcantarillado, ascensores... Y dej� la incertidumbre de cu�ndo todo volver�a a ser como antes. �El reto era que la vida aqu� ten�a que continuar�, resume Lorena Silvent, la alcaldesa de Catarroja. Ha pasado un a�o y el avance es pausado, �lent�simo� para los vecinos y tambi�n para quienes son la primera l�nea pol�tica en los pueblos. �Tardaremos a�os�, confesaba Paco Comes, de Massanassa. Nadie baja los brazos y eso se traduce en notas de esperanza, como la recuperaci�n de infraestructuras como el metro o la reactivaci�n de la econom�a, que ya se detecta.
La emergencia se solap� con la recuperaci�n. Mientras se atend�an necesidades b�sicas, tanto el Gobierno de Espa�a como la Generalitat se lanzaron a evaluar y diagnosticar, pero sin coordinaci�n. A diferencia de otras cat�strofes como el terremoto de Lorca o el volc�n de La Palma, no se form� comisi�n mixta.
El Gobierno de Maz�n se apresur� a lanzar una petici�n para trabajar con los ministerios en 59 medidas urgentes con un coste de 31.402 millones. Despu�s de fiar su futuro pol�tico a la recuperaci�n, nombr� vicepresidente al teniente general Gan Pampols, que encarg� a una consultora un plan, presentado el pasado mes de junio, con 339 medidas y una necesidad de inversi�n de 29.000 millones. De ellos, 12.600 deber�a aportarlos el Estado. De momento, la cifra total de lo gastado de las arcas auton�micas es de 2.500 millones.

El Gobierno, en paralelo, nombr� un comisionado para la Reconstrucci�n. Pocos d�as despu�s de la riada, el Consejo de Ministros aprob� 16.600 millones en ayudas, de los cuales m�s de 1.745 ir�an a los ayuntamientos para recuperar infraestructuras locales. Nada a la Generalitat. Vicepresidente y comisionado nunca se han reunido para establecer un plan de trabajo conjunto.
La decisi�n del Gobierno de inyectar fondos directamente a los ayuntamientos ha provocado que la reconstrucci�n est� sufriendo un tap�n administrativo. Los consistorios, la mayor�a de menos de 20.000 habitantes, no tienen instrumentos para acelerar los proyectos que, en casos como Benet�sser, alcanzan al 70% del municipio. Alcantarillado, parques, centros sociales, bibliotecas, teatros y auditorios... Tienen el dinero, pero no el personal. El Gobierno ofreci� la colaboraci�n de la empresa p�blica Tragsa para redactar los proyectos y ejercer la direcci�n de obra. En total, seg�n datos del Gobierno, los municipios ya han presentado 327 proyectos, por valor de cerca de 400 millones, de los que Tragsa tiene ya 149 memorias valoradas por valor de 213. Eso supone apenas un 12%.
Por eso los alcaldes piden herramientas m�s �giles de tramitaci�n. �Tienen que agilizarse al m�ximo todos los procedimientos para que toda la ayuda que nos han dado se materialice�, explica Guillermo Luj�n, alcalde de Aldaia. Y es que el plazo marcado para presentar las memorias acaba en febrero y no llegan. Alfafar, por ejemplo, ha recurrido a una consultora de ingenier�a y arquitectura externa para invertir los 35 millones aportados por el Gobierno. Su alcalde, Juan Ram�n Adsuara, tambi�n ha ido a Bruselas a pedir que se ampl�en los plazos de los fondos europeos a m�s de cuatro a�os. Paiporta, el municipio que, por los da�os ocasionados por la riada, m�s fondos ha recibido, 201,5 millones, ya tiene en marcha seis actuaciones (la Biblioteca Municipal, el Auditori, el Centro de Formaci�n Ocupacional, el Hogar del Jubilado, el Museu de la Rajoleria y los parques y jardines) a trav�s de Tragsa. �Son proyectos inasumibles por una administraci�n local con recursos propios. Esta es la v�a administrativa m�s r�pida�, asegura su alcalde, Vicent C�scar.
La vida tambi�n pasa por los centros de salud, recuperados, y los colegios. En este caso, la Generalitat ha hecho un reproche constante al Gobierno por no haber contribuido y haber abocado a la administraci�n auton�mica a recurrir al endeudamiento para financiar la recuperaci�n de centros escolares, carreteras, caminos rurales o toda la infraestructura de Metrovalencia, desde el centro de mando a las l�neas que atravesaban L'Horta Sud.

Los barracones en los que se ha ubicado el CEIP Orba en Alfafar.
Hay ocho centros educativos de los 115 que fueron afectados que pasar�n varios cursos en barracones. Algunos se han instalado en los patios de otros colegios o polideportivos, pero los 45.000 alumnos de las zonas dana empezaron el curso en sus localidades. Los proyectos van lentos para indignaci�n de la comunidad educativa, que tambi�n vigila ahora que est�n adaptados a los riesgos clim�ticos.
La movilidad tambi�n se ha recuperado. La l�nea de Metrovalencia afectada ha vuelto a funcionar, con la reconstrucci�n de kil�metros de v�as arrasadas y estaciones completas como la de Paiporta. 18 carreteras auton�micas tambi�n se han recuperado en tiempo r�cord. El Gobierno de Espa�a, por su parte, ha reconstruido 160 kil�metros de la red estatal con una inversi�n de 158 millones y se ha volcado en colaborar para alzar puentes y pasarelas en Paiporta o Picanya. Adif ha invertido 192 millones en la red ferroviaria, pero a�n mantiene sin operar la l�nea de Cercan�as C3 que une Aldaia con Utiel. En obras de emergencia, el Gobierno ha invertido 220 millones.
Las ayudas han sido foco permanente de reproche de la Generalitat al Gobierno de S�nchez, pero han llegado a los afectados. M�s de 141.000 veh�culos fueron da�ados por la riada, seg�n datos oficiales. 800 a�n no han aparecido, el parque m�vil de la zona ha sido renovado por completo con la aportaci�n del Gobierno de m�s de 200 millones y de la Generalitat, en dos convocatorias con una dotaci�n de 320 millones, en los que incluyen veh�culos comerciales, autobuses, camiones o maquinaria agr�cola.

La convocatoria de ayudas por parte del Ejecutivo de Maz�n ha sido un goteo constante hasta contabilizar, seg�n sus cifras, 900 millones. Se ha compensado por vivienda, enseres, material escolar y la condici�n de familia numerosa, monoparental o acogedora residente en la zona, sin justificar ser afectado directo. Por su parte, el Gobierno lleva ejecutados 8.000 millones de los 16.600 anunciados, de los cuales 6,68 son para ayudas.
Hay dos reproches que la Generalitat hace al Gobierno. El primero, el grado de ejecuci�n, y el segundo, que contabilice como ayudas los pagos del Consorcio de Seguros, que alcanzan los 3.700 millones. En vivienda, solo se han puesto a disposici�n de los afectados 186, mientras que la Generalitat reclamaba m�s de 1.000.
Otro problema son los ascensores, que mantienen confinada a poblaci�n vulnerable. Seg�n la Asociaci�n de Empresas de Ascensores de la Comunidad Valenciana, 7.500 se vieron inutilizados por el agua y, un a�o despu�s, hay 780 por reparar porque el sector no ha tenido capacidad de dar respuesta.
�Por qu� se paralizaron las obras en el barranco del Poyo? �Hubieran mitigado la cat�strofe? Esas son preguntas que han recorrido durante un a�o todos los escenarios de an�lisis de la tragedia. Sin embargo, ninguna hay proyectada. La Confederaci�n Hidrogr�fica del J�car y el Ministerio de Transici�n Ecol�gica solo han dado luz verde al proyecto de encauzamiento del barranco de La Saleta, sat�lite del Poyo, que caus� la inundaci�n de Aldaia. Es una reivindicaci�n hist�rica del municipio que empezar� a ser una realidad en enero, pero no sin pol�mica. El proyecto contempla la canalizaci�n hasta el nuevo cauce del Turia, lo que ha provocado que Valencia, su alcaldesa Mar�a Jos� Catal�, alegue que, si no se aumenta la capacidad del nuevo cauce, puede poner en peligro a la ciudad.

Trabajos de reparaci�n en el cementerio de Alfafar.
Por su parte, la Generalitat ha iniciado la tramitaci�n de un proyecto de parque inundable interubano, que no estar� hasta dentro de cinco a�os, pero que recorrer� 35 kil�metros, 1.500 hect�reas de suelo r�stico, en paralelo al barranco del Poyo, y que permita la laminaci�n de aguas. Su efecto ser� similar al que tuvo L'Albufera el pasado 29 de octubre. Este nuevo parque -que complementar�a a las grandes obras de canalizaci�n de barrancos que se reivindican al Gobierno- se estructurar� en dos corredores verdes, con v�as ciclopeatonales, que conectar�n el lago, el Parque Natural del Turia y parte de l'Horta. Su coste est� estimado en 150 millones.
La econom�a es el dato m�s positivo del �ltimo a�o. Seg�n los informes de la C�mara de Comercio de Valencia y del Instituto Valenciano de Investigaciones Econ�micas, la actividad en la zona dana se ha reactivado, aunque a diferentes velocidades seg�n los sectores. Mientras el 85% de la industria ha regresado incluso con m�s fuerza, el comercio, la hosteler�a y los servicios rozan el 70%, con m�s de un centenar de empresas cerradas, un 5,8%, y unas p�rdidas que, de media, alcanzan los 61.000 euros por negocio.
La industria ha echado mano para recuperarse de un equilibrio entre los fondos propios y las donaciones privadas (entre ellas las de Juan Roig) en los primeros momentos tras la tragedia, pero luego el pilar del relanzamiento han sido los pagos del Consorcio de Compensaci�n de Seguros y las ayudas, hasta sumar m�s de 5.000 millones, �que se han dispuesto con una celeridad sin precedentes en Espa�a y en Europa�, dice la C�mara. Solo una de cada cuatro empresas est� pendiente a�n de cobrar. Todas las industrias situadas en la zona cero sufrieron alg�n tipo de da�o y m�s de la mitad volvi� a la actividad con da�os en sus instalaciones, sin embargo, solo un 5,8% ha bajado la persiana, lo que supone un centenar.

No es la radiograf�a tan optimista en el caso del sector servicios, especialmente en el comercio, la hosteler�a y los servicios. La reapertura solo alcanza al 70% de los ubicados en la zona cero, haciendo frente a da�os que oscilan entre los 30.000 y los 100.000 euros. A las ayudas se han sumado los ERTE aprobados por el Gobierno, los planes de est�mulo de contrataciones y los avales ofrecidos por el ICO.
Para quien no hay reparaci�n posible es para las v�ctimas. Sus familiares llevan un a�o busc�ndola y ahora ya solo conf�an en la investigaci�n de la jueza de Catarroja. Se sienten ninguneados por la Generalitat, por Carlos Maz�n y por su mayor�a con Vox en las Cortes Valencianas, que no las quieren escuchar en la comisi�n de investigaci�n.
La �nica atenci�n llega del Gobierno de Espa�a -con quien se han reunido varias veces- y de aquellos partidos que lo sustentan. Son los que han impulsado su voz en Bruselas y quienes les llevar�n la pr�xima semana al Congreso de los Diputados.
Sin embargo, una de las tres asociaciones acus� ayer a Moncloa tambi�n de querer �silenciar la verdad emocional� con la decisi�n de excluir a los fotoperiodistas del funeral de Estado. El consuelo que alaban sin fisuras es de la Casa Real.
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